11 °C
Noticias

La poetisa uruguaya Ida Vitale recibe el Premio Reina Sofía, el “Cervantes de la poesía”

|

Enrique D. Zattara


www.elojodelacultura.com


Ida Vitale nació en 1923 en Montevideo, Uruguay. Siendo ya una voz reconocida en la poesía rioplatense y sudamericana, colaboradora habitual de Marcha, Crisis y otras célebres publicaciones de la época, cuando en 1974, ahogada por la presión de la dictadura militar que entonces asolaba a aquel país, decidió exiliarse en México, de donde pasó tras largos años a los Estados Unidos donde trabajó en la Universidad de Austin y reside actualmente. Esta semana, a los 91 años de edad, Vitale fue galardonada con el Premio Reina Sofía de la Poesía Iberoamericana, el más importante de los reconocimientos de la poesía en lengua española, dotado con nada menos que 42.000 euros.


Juan Ramón Jiménez fue su referente declarado a la cabeza de sus influencias poéticas, aunque reconoce también muchos otros nombres, como el de José Bergamín, Su poesía transitó diversas etapas. La luz de esta memoria (1949) fue su primer poemario publicado. Seguirían Palabra dada (1953), Cada uno en su noche (1960), Paso a paso (1963), Oidor andante (1972), Jardín de sílice (1980), Elegías en otoño (1982), Sueños de la constancia (1988), Procura de lo imposible (1988), Serie del sinsonte (1992), Jardines imaginarios (1996), Un invierno equivocado (1999), Reducción del infinito (2002), Trema (2005) y Mella y criba (2010). A pesar de estas diversas etapas, la totalidad de su obra la coloca principalmente dentro del campo de un singular modo del simbolismo. Como traductora, en otras de sus facetas destacadas, llevó al castellano a autores de la talla de Simone de Beauvoir, Benjamin Péret, Bachelard o Pirandello. Durante su estadía en México Octavio Paz la integró al comité asesor de la mítica revista Vuelta, además de integrar también el grupo fundacional de Uno más uno.


Cronológicamente, pertenece a una generación de oro de la literatura uruguaya, en la que descuellan Mario Benedetti, Juan Carlos Onetti o Idea Vilariño, pero su poesía (y también algunos libros en prosa que ha publicado) no pueden integrarse fácilmente en un criterio generacional. Un premio que esta gran poeta sudamericana recibe quizás tardíamente, pero con todo merecimiento.