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Descubre un recorrido fantástico sin salir del Reino Unido

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Devon, sin lugar a dudas


Por Claudia Forero


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¿Quiere hacer un viaje agradable sin salir del Reino Unido? Si es así, su destino es Devon, allí encontrará lugares de belleza natural excepcionales además de una gran variedad de actividades por hacer.


Pero es más aún, Devon está a tan sólo dos horas y media de Londres, saliendo de la estación de Padington o a casi tres horas si parte desde Waterloo.


Nuestro punto de llegada fue Exeter que tiene dos estaciones de tren, San Davids y la Estación Central, desde donde se puede llegar a varios destinos en corto tiempo.


El primer viaje fue a Exmouth, la desembocadura del río Exe al mar, al este de Devon. El viaje de 35 minutos es muy agradable, pues el tren corre a lo largo de la orilla del río ofreciendo una vista natural placentera que contrasta con la creada arquitectura de casas y ‘bungalows’ apostados al otro lado de la línea.


Es un centro turístico que definió su carácter con la llegada del ferrocarril durante la época victoriana. Ofrece gran variedad de actividades, desde simples caminatas a lo largo de la playa, hasta actividades deportivas de agua o ciclismo. Por ser un estuario, cuenta con una riqueza vegetal y animal que hacen del lugar algo único.


La línea de veraneo


Se le conoce como The Riviera Line. Fue inaugurada en 1846 inicialmente para transportar turistas desde Exeter al centro turístico de Torbay; en ese mismo año la línea se extendió a Newton Abbot y dos años más tarde hasta Torquay y finalmente hasta Paignton.


Nuestro destino fue Torquay, uno de las ciudades de la Riviera más bonitas e imponentes que se levanta paralela a la playa y opuesta al puerto, con sus grandes casas y edificios apostados en las colinas.


Es la ciudad natal de Agatha Christie y el Gran Hotel, donde ella pasó su luna de miel aún está allí, a escasos metros de la estación del tren.


Día tres: Tarka, la nutria


El tercer día viajamos a Barnstaple, el principal pueblo del norte de Devon y quizás el más antiguo de Inglaterra. Esta ruta del tren se conoce como Tarka Line, llamada así en homenaje a Tarka, la nutria protagonista del libro de Henrry Williamson, Tarka, La Nutria, animal que pertenece a estos ríos que recorre la línea del ferrocarril _Creedy, Yeo y Taw_ que en algunas partes solo tiene un carril y se hace necesario esperar mientras el tren en dirección opuesta pasa.


El camino del ferrocarril abre todo un paisaje frondoso por esta época del año, exuberantemente verde por una parte, pero también abierto a plantaciones que se asemejan a tapices amarillos y a tonos verdes pasteles que hacen contraste con el color de la tierra que en esta región es casi roja.


Las granjas se levantan en este paisaje, mostrando la inclinación decididamente agrícola de la región así como su vocación ganadera y de pastoreo. Las ovejas que son muchísimas han hecho a Barnstaple un lugar famoso por su lana desde épocas medievales.


Las estaciones de la ruta también son muy especiales, algunas construidas en piedra, conservan sus características originales como los nombres elaborados en madera y en letras negras y también las famosas salas de té que hoy en día son más bien caferías, pero que preservan la solemnidad que las hizo tradicionalmente especiales con sus variedades de té y de repostería.


Barnstaple es la capital del norte de Devon, tiene un mercado fascinante en el cual venden productos de la región 7 días a la semana.


A la llegada a la estación, decidimos tomar una de las rutas para caminantes y ciclistas. Escogimos una de casi dos horas de camino a lo largo de la rivera del rio Taw.


Es un trayecto muy agradable desde el cual se puede observar toda la Riviera del río y su riqueza de fauna y vegetación. Es un paseo muy orientado a la familia pero también a personas que caminan solas o en grupos de amigos o hacen ciclismo.


Después de las dos horas de recorrido paramos en un pub tradicional, construido en piedra que anteriormente se llamaba de Tarka Inn y que hoy se conoce con el nombre de The Braunton. La comida y la bebida son tradicionales y el pub fue inicialmente una hacienda para los descendientes del Rey Eduardo IV.


Día cuatro, Paignton


Después de mucho deliberar si íbamos a Corwall o permanecíamos en Devon, decidimos ir a Paignton, el último lugar en la línea de la Riviera.


Una vez allí surgió la oportunidad de tomar un viaje en el tren de vapor, luego en ferri, en barco y finalmente en bus. Y sin mucho que pensarlo partimos en esta nueva expedición llamada “Round Robin”.


Los trenes de vapor tan solemnes y en perfectas condiciones con su inconfundible pito de partida, nos marcaron el camino hacia una aventura maravillosa. Estos mismos trenes inspiraron a Agatha Christie para escribir muchos de sus libros, algunos de ellos con sus tramas centradas quizás en el mismo tren donde hoy hacemos este recorrido. De hecho en el tren hay fotografías de Poirot, uno de sus más famosos personajes inspirado en imágenes que ella tenía de refugiados belgas en Torquay.


El recorrido del tren a vapor termina en Kingswear donde se toma el ferri con destino Dartmouth y de allí se embarca con destino Totnes.


El recorrido en el barco dura una hora y media y es fascinante, especialmente por los paisajes que se ven como también por la riqueza de fauna de la región, especialmente aves.


Una vez en Totnes se puede tomar el bus de regreso a Paignton.


Exeter


Nuestro último día en Devon fue dedicado a Exeter, una ciudad que tiene todo desde la Universidad, museos, puentes, catedral hasta lugares de tradición como Quayside, donde además de poderse realizar varias actividades como ciclismo o remo, también se pueden visitar el centro de antigüedades y almacenes con diseños muy modernos como accesorios o elementos de hogar.


Es una ciudad no metropolitana que está bajo la dirección del ayuntamiento de Devon. La catedral fue fundada por los romanos en el Siglo XII pero luego pasó a ser parte de la iglesia anglicana. Exeter es una ciudad antigua con una fuerte presencia de la modernidad, quizás la universidad le define este carácter.


En resumen el destino es Devon, una experiencia que deleita la vista, ejercita el cuerpo y el espíritu y deja una enorme sensación de querer retornar.