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Miscelánea

28 años del accidente nuclear de Chernóbil

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Lucía García


luciagrcgrc@gmail.com


 


El 26 de abril de 1986 se produjo la mayor catástrofe atómica de todos los tiempos en la ciudad de Chernóbil, en la actual Ucrania. Junto con el accidente en 2011 de la central japonesa de Fukushima constituyen los dos desastres medio ambientales más grandes de la historia.


La central nuclear Vladímir Ilich Lenin fue el lugar del accidente situada exactamente a 18 kilómetros de Chernóbil. Todo tuvo lugar durante un experimento realizado en la central en el que se simulaba un corte de suministro eléctrico. Trataban de evaluar el comportamiento de los reactores al mínimo rendimiento. Pero durante el ensayo ocurrió algo que no esperaban. Se produjo un aumento súbito de la potencia en el reactor 4, lo que provocó el sobrecalentamiento del núcleo y la expulsión del hidrógeno que se acumulaba en su interior. Se estima que la cantidad de elementos radioactivos que llegaron a la atmósfera fue 500 veces mayor que la expulsada en la bomba atómica de Hiroshima en 1945.


Tras la catástrofe inmediatamente se procedió a aislar la zona del accidente, lo que se llamó Zona de exclusión que abarcaba 30 kilómetros a la redonda de la central nuclear. Se estima que más de 600.000 personas, a las que llamaron liquidadores fueron las encargadas del proceso masivo de descontaminación. Entre otras cosas, consiguieron aislar y contener el reactor donde se produjo la explosión, lo que evitó un segundo estallido que podría haber tenido consecuencias catastróficas para la humanidad y haber dejado todo el territorio europeo inhabitado.


Las cifras totales de afectados por el accidente aún no son exactas. La catástrofe fue de tal magnitud que tras varios informes, no se ha llegado a una cifra clara de cuantos fueron los afectados directos y cuales padecieron diversas enfermedades provocadas por el accidente a lo largo de los años. Se cree que 31 personas fallecieron en el momento del accidente, alrededor de 135.000 fueron evacuadas de los cerca de 155.000 kilómetros afectados por el accidente, numerosos territorios quedaron asolados y deshabitados tras la catástrofe. La radiación se extendió a numerosos países europeos entre ellos Rusia, Bielorrusia, Austria, Suecia e incluso Italia, entre otros. Y los niveles de radioactividad se mantuvieron durante varios días a niveles altísimos en la zona. El ministro de sanidad de Ucrania llegó a afirmar que más de 2,4 millones de ucranianos sufrían problemas de salud derivados del accidente.


A pesar de todo, la central nuclear siguió funcionando hasta el año 2000 debido a la escasez de energía que había. Algunos colectivos como Greenpeace siguen denunciando estos hechos y afirman que en la actualidad, aún se mantiene la radioactividad en la zona ya que tres de los reactores siguen albergando combustible nuclear.


En el año 2012 comenzaron, gracias a 21 países donantes, las obras de un nuevo sarcófago para aislar la central nuclear, ya que el antiguo construido tras el accidente se había visto dañado por causas naturales y comenzaba a filtrar radioactividad. Se estima que la obra terminará en torno al año 2015. La gran cámara aislante tendrá una superficie de 40.000 metros cuadrados, el equivalente a cuatro campos de fútbol y albergará varios dispositivos para la retirada y aislamiento seguro del combustible.