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América Latina

El desabastecimiento de productos básicos aqueja a los venezolanos

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Por: Xulamy Fernández Lovera // xulamy@gmail.com


Uno de los puntos débiles de la gestión del actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, es el desabastecimiento de productos de la cesta básica, situación que ha puesto a la Nación en la mira de la opinión internacional.


 La respuesta del Gobierno nacional ha sido que la falla en la distribución de alimentos como harina de maíz precocida, tan buscada por los consumidores del país caribeño para elaborar la conocida arepa, además de pasta, arroz y leche, es parte de una guerra económica liderada por la empresa privada.


Las reacciones ante tales señalamientos durante el primer año de mandato de Maduro por los industriales han sido diversas, entre ellas, que la mayoría de las empresas de alimentos están en manos del Estado y muchas de éstas se encuentran paralizadas.


La realidad se vive fuera de las reuniones gubernamentales, lejos de los llamados presidenciales a la calma es la fuerte exigencia de los sectores empresariales de tener acceso a la materia prima así como que se disminuyan las excesivas  medidas de control por el Ejecutivo nacional.


 El desabastecimiento de alimentos de la cesta básica en Venezuela ha ido en avance. Desde el pasado diciembre de 2010 encuestadores del Banco Central de Venezuela (BCV) informaron sobre un tope de ausencia de al menos un 13.3 por ciento en relación a productos alimenticios.


Los anaqueles de los supermercados permanecen vacíos en uno de los países con las mayores reservas de petróleo en el mundo. Venezuela, una de las naciones más ricas en el planeta,  su pueblo no tiene alimentos para escoger.


El sector de alimentos no es el único que presenta desabastecimiento. Tampoco hay medicinas y se evidencia en protestas protagonizadas por pacientes oncológicos quienes aseguran no tener tratamiento para el cáncer en cualquiera de sus tipos.


Los afectados


En las principales ciudades del país cientos de personas madrugan para hacer colas frente a los diferentes supermercados y automercados en los que venden alimentos a precios regulados.


Las kilométricas filas han ocasionado altercados entre compradores y representantes de las autoridades, que en algunos casos ha culminado en arrestos y con la muerte de compradores aplastados por la muchedumbre.


En buena parte del territorio nacional el problema es el mismo y las enormes filas ahora devienen en saqueos, pero no para alimentos, sino para electrodomésticos, un caso puntual el que ocurrió el pasado año 2013 en la comercializadora DAKA, ubicada en Valencia, capital del estado Carabobo.


De acuerdo con la última encuesta del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD), el 77 por ciento de los venezolanos opina que el desabastecimiento es su principal preocupación.


La mayoría de los entrevistados calificaron la situación económica del país como mala, los sueldos no alcanzan para cubrir necesidades básicas y por primera vez en 10 años  la inseguridad paso a un segundo plano.


El tema de robos y homicidios inquieta al venezolano de a pie, quien sale de sol a sol a buscar sustento para sus familias, pero en el presente esa ya no es el mayor temor, el verdadero miedo es tener dinero y que no haya comida que comprar.