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Lucha de estilos

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Por: Iker Sesma López


Desde que llegó Guardiola al banquillo del Barça y condujo a los “bajitos” a los estandartes de los grandes equipos de la historia, ha sufrido el fútbol una peligrosa revolución en la que parece que el hecho de tener la posesión del balón es equiparable a marcar más goles. Resulta curioso escuchar últimamente las declaraciones de jugadores importantes del Barcelona o del Bayern en las que presumen de ganar en la posesión del balón, pese a que perdieran el resultado. Que estas líneas no sirvan para manchar el asombroso juego que han llegado a desplegar los pupilos de Guardiola, pero hay más fútbol que el del “Tiki-taka” y no hay más que ver al Atlético de Madrid o al Real Madrid de la actualidad.


 Guardiola se presentaba de nuevo en un estadio en el que nunca había perdido como técnico y con un Bayern que históricamente ha sido muy difícil para el Real Madrid. Mientras, Ancelotti se presentaba al campo con un Cristiano Ronaldo entre algodones y con Bale en el banquillo. Volvía a utilizar el 4-4-2 que tan buen resultado le dio en la final de Copa del Rey y que parece que es la táctica que mejor se está ajustando a lo que tiene (aunque eso signifique tener que dejar a una de sus estrellas sin jugar).


 El partido fue muy parecido al de la semana anterior entre Real Madrid y Barcelona, con la diferencia de que este Bayern tiene una velocidad más y el Real Madrid no fue tan dueño del partido, pese a que pudo golear al Bayern.


 Comenzó el Bayern dominando, moviendo el balón de banda a banda y acercándose tímidamente a la portería de Casillas. Cuando dispuso de su segunda mejor ocasión los de Guardiola, el rechace permitió desplegar al Real Madrid lo que mejor maneja: el contra-ataque. Una contra preciosa y matemática por la banda derecha con un crecido Coentrao que culminó Benzema mandando el balón al fondo de las mallas en el min. 19. Los alemanes acusaron el gol y empezaron a titubear, hecho que aprovechó el Real Madrid para volver a paralizar el corazón de los centenares de bávaros que estaban en el Bernabeu. Cristiano tuvo la suya pero se le fue alta, Di María no consiguió matar en otro ataque y el Real Madrid estaba siendo demasiado generoso con el Bayern.


 La segunda parte empezó con el balón para los de Ancelotti, mientras los alemanes se replanteaban qué hacer con el esférico. Las fuerzas se igualaban y mientras Ribèry estaba ausente, Robben intentaba por la derecha poner el peligro bávaro, sin encontrar fortuna. Entraron Javi Martínez y Müller, Lahm se fue a la derecha y el equipo mejoró, aunque en frente se encontraba un Madrid muy bien asentado en defensa.


 Tuvo Götze el empate en sus botas gracias a un fuerte tiro desde dentro del área, pero Casillas tuvo los reflejos suficientes para mandarlo a córner. También Müller estuvo a punto de rematar una clara ocasión en el área pequeña pero Xabi Alonso sacaba in extremis mientras el alemán pedía penalty. Al final Guardiola estaba más pendiente de no conceder más goles al Real Madrid que de marcarlos ellos.


 1-0 final y la vuelta de cara para el Real Madrid, ya que marcando gol provocaría que el Bayern tuviera que meter dos más. Algo tendrá que inventar Guardiola si quiere pasar de eliminatoria ya que después de lo visto en este partido, el Real Madrid los tuvo bien controlados.