12 °C
Miscelánea

Elige uno…and go for it!

|

Sandra Berciano
sandraberciano@gmail.com


Hoy en día es indispensable contar con un segundo idioma, tanto para utilizarlo en el mundo laboral como para el disfrute personal. El conocimiento de otra lengua, o de varias, es una herramienta valiosa para la vida diaria. Todos son igual de válidos, tanto los idiomas como los motivos; el italiano para recorrer la costa adriática o el chino por ser diferente.   En el ámbito laboral, cada vez se extiende más la idea de que una segunda lengua es un requisito indispensable; de hecho es lo que marca en algunas empresas la diferencia entre conservar el currículum de un futuro candidato o desecharlo inmediatamente. Además la satisfacción personal de lograr comunicarte con personas de otros lugares, poder entender libros o películas, o simplemente entender un cartel publicitario, será incalculable.


Para ejercitar el cerebro


Está demostrado que al hablar en varios idiomas se estimula el cerebro, se le entrena al cambiar de un idioma a otro y eso hace que la persona sea más creativa e inteligente. A la larga, el cerebro que está entrenado para cambiar de idioma será mucho más eficaz, sobretodo en situaciones de multitarea, ya que está adiestrado para ser ágil y rápido ante ese tipo de situaciones. En circunstancias nuevas la persona será también mucho más resuelta, ya que su cerebro responderá más rápido y mejor.   Por otro lado, el bienestar particular hará que la persona sea más segura de si misma y su autoestima crecerá, haciéndola más fuerte contra las adversidades y menos manipulable. Crecerá también la inteligencia, ya que a la vez que se aprenden las palabras en el nuevo idioma se aprenderán en la lengua materna, quizás nuevos significados, sinónimos menos comunes, expresiones cotidianas…


Diferentes personalidades


Susan Ervin, sociolingüista de la Universidad de Berkeley, realizó en 1964 un par de experimentos para verificar si las personas adquieren diferentes personalidades para cada idioma que hablan. Juntó a 64 ciudadanos franceses que vivían entonces en Estados Unidos y que hablaban fluidamente inglés y francés; entonces les pidió crear dos historias, una en francés y otra en inglés, en base a unas imágenes con 6 semanas de diferencia entre ambos relatos. El resultado del experimento fue asombroso ya que en las historias en inglés los temas a los que más recurrieron fueron: los logros de las mujeres, las agresiones físicas, las agresiones verbales a los padres y el intento de escapar de la culpa. Sin embargo, en los relatos en francés se trató la dominación por parte de los padres y la agresión verbal a iguales.   El segundo experimento se realizó con mujeres japoneses que al igual que en el primero vivían en Estados Unidos. En este caso debían completar unas frases, a veces en inglés y otras en su legua materna. Los resultados determinaron que las mujeres contestaron de maneras casi opuestas en cada idioma. Por ejemplo, a la afirmación “si mis deseos entran en conflicto con mi familia…”, respondieron, en inglés que “harían lo que quisiesen”, y en japonés que les causaba gran infelicidad. Cuando se les preguntó por su futuro, en inglés querían ser profesoras y en japonés amas de casa.   Los cambios a nivel psicológico son más difíciles de detectar, pero existen otros que se pueden apreciar a simple vista como el lenguaje corporal y facial o el tono de voz.


Los idiomas más hablados en el mundo


Es difícil, se podría decir que casi imposible, saber con exactitud el número de lenguas que existen en el mundo actualmente. Se dice que el número podría estar alrededor de unas 7.000, pero este dato dista de ser un número oficial; entre ellas se encuentran el cuicateco, el dzongkha y el yakuto. Son varios los factores que dificultan calcular el número exacto, como por ejemplo que existan zonas del planeta que no han sido lo suficientemente estudiadas como para saber qué lenguas hablan los grupos humanos que están allí asentados, además de que no existe un criterio universal para decidir en todos los casos si se está hablando de una lengua o de un dialecto que procede de una lengua. Además el recuento se hace aún más complicado cuando de vez en cuando aparecen personas que utilizan en su vida diaria una lengua que se consideraba extinguida.   De todas maneras, si que existe un recuento, aunque no exacto del número de hablantes de cada lengua. En el primer puesto se encuentra el chino mandarín con 1.026 millones de hablantes, en segundo lugar el español con 528 millones y a continuación el inglés con 508 millones. Los puestos 4º, 5º y 6º son para el hindi, el árabe y el ruso con 380, 353 y 272 millones, respectivamente. Les siguen el bengalí con 250 millones, el portugués con 217, el indonesio con 163 y en el 10º puesto el japonés con 123 millones.