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Tatiana Garavito es la ‘Mujer Joven del Año’

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Mujer, latina e inmigrante


 


Por: Yohanna Rozo


 


Por primera vez una mujer latinoamericana recibe el reconocimiento ‘Young Woman of the Year’, un premio otorgado por La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Migrants Rights Network y The Forum. En 2014 estas instituciones resaltan el trabajo de Tatiana Garavito por su lucha en favor de los migrantes y refugiados de su comunidad.


 


El reconocimiento destaca el liderazgo inspirador de Tatiana Garavito, una joven colombiana que se ha esforzado por mejorar la situación de los migrantes y refugiados en el Reino Unido. Para ella, éste es un premio que no sólo exalta su trabajo sino el de toda la comuni- dad, “Este reconocimiento es el reflejo del arduo trabajo de muchas mujeres y hombres Latinoamericanos que, desde el establecimiento de la comunidad en el Reino Unido, han luchado por mejo- rar nuestras condiciones. Yo he tenido la suerte de poder aprender de muchos de estos líderes que han compartido su conocimiento conmigo” afirma con or- gullo.


Hace diez años Tatiana llegó a Lon- dres como una “inmigrante económica”, buscando las oportunidades que en ese momento no encontraba en su país. “Al- gunas de las mujeres que reciben este reconocimiento son refugiadas políti- cas, asiladas o vinieron escapando. Yo no llegué buscando asilo, pero como muchas y muchos colombianos escapa- mos por la situación económica y social de nuestro país. Yo vine aquí en búsque- da de mejores oportunidades, como hacen la mayoría de los inmigrantes: “vine a estudiar inglés, fui a la universi- dad, estudié negocios, hice un postgra- do en política juvenil y un curso en ase- soría legal en inmigración. Yo no había pensado en quedarme, pero conocí grupos comunitarios que me brindaron un nuevo hogar. Es una historia normal como la de cualquier inmigrante con as- piraciones” cuenta Garavito.


Cuando Tatiana llegó al Reino Uni- do con apenas 18 años combinó las clas- es de inglés a las que asistía para mejo- rar el idioma con el trabajo comunitario que es lo que siempre ha querido hacer. Después de trabajar en IRMO como coordinadora del grupo de jóvenes Latin American Youth Forum y luego como directora de la organización, ac- tualmente trabaja como Directora de LAWRS (Latin American Women’s Rights Service por sus siglas en inglés), una organización Latinoamericana que trabaja bajo principios feministas y que apoya a las mujeres Latinoamericanas en el Reino Unido.


No obstante, Tatiana ha sido desde siempre una mujer comprometida y va- liente. Su trabajo comunitario en Lon- dres empezó con el colectivo “Nueva Generación” donde por medio de ac- tividades artísticas y educativas desar- rollaban herramientas para fomentar el pensamiento crítico y para analizar la situación social de refugiados, inmi- grantes y mujeres. “Nueva generación fue un colectivo de artistas y jóvenes que se unían para mantener activa la comunicación y el análisis de temáticas políticas y sociales y donde por medio del arte expresábamos lo que sentíamos y proponíamos soluciones” recuerda Tatiana.


En 2004 Garavito se unió a IRMO, (Indoamerican Refugee and Migrant Organization) donde también tuvo la oportunidad de dirigir la institución por casi tres años. “Me interesó el tra- bajo de IRMO por la historia de la or- ganización y sus vínculos con las co- munidades refugiadas provenientes de Latinoamérica. En 2011 empecé como directora, pero en ese momento la or- ganización se encontraba en una sit- uación financiera muy difícil debido al recorte de recursos que atraviesa desde hace años el sector voluntario en el Rei- no unido. Yo era la única trabajadora en ese entonces, así que lo que hicimos fue crear comunidad. Con un grupo de 70 voluntarios hicimos que todas las activi- dades siguieran funcionando, trazamos una estrategia clara de participación co- munitaria que trajo consigo más oportunidades de financiamiento. En menos de dos años habíamos logrado justificar todos los proyectos y el equipo pasó de 1 a 9 trabajadores, de atender a 1500 per- sonas pasamos a apoyar más de 5 mil al año y logramos expandir la capacidad para servir a la comunidad”.


Cuando se le pregunta a Tatiana qué es lo más valioso de IRMO, sin duda explica que es un “centro para el pensamiento crítico, allí no éramos solamente trabajadores, éramos forjadores de cambio, activistas, líderes. Al final, ése es uno de los objetivos más importantes de las organizaciones comunitarias”.


Tras un arduo trabajo en IRMO, su energía positiva y múltiples capaci- dades la llevaron hasta LAWRS, “un nuevo reto”, dice ella, al tratarse de una organización muy bien establecida que ha guiado el camino de todas las organi- zaciones latinoamericanas desde una perspectiva feminista. “LAWRS ha sig- nificado un gran reto para mí, a la vez que también es un sueño hecho realidad ya que como feminista siempre quise trabajar para una organización que apoyase a otras mujeres Latinoameri- canas y que brindara un espacio único para nosotras donde poder crecer, aprender y empoderarnos. En la actualidad, a las mujeres en el Reino Unido se nos paga un 22.6% menos por hora que a los hombres. Las mujeres hacemos más de la tercera parte del trabajo mun- dial, pero sólo recibimos un 10% del in- greso mundial y somos dueñas de sólo un 1%. Más de 100,000 mujeres son vio- ladas cada año en el Reino Unido y tan solo un 6.5% de los casos son procesa- dos. En cuanto a nuestra participación en la política, los cargos parlamentarios en el reino Unido realizados por mu- jeres significan menos del 20%. Durante la década de los 90, las cifras de hom- bres que pagan por actos sexuales se duplicaron. La situación de las mujeres Latinoamericanas se deteriora aún más por las barreras del idioma, la situación migratoria, la falta de conocimiento del sistema y la cultura patriarcal. Es por esto que nuestro trabajo en LAWRS es hoy por hoy más relevante que nunca” enfatiza.


 


El drama de la comunidad indocumentada


Una de las cosas que más conmueve a Tatiana es la odisea de las personas y de las mujeres indocumentadas, “Son invisibles para esta sociedad por no tener un documento de residencia o permiso de trabajo, esto hace que no se tengan en cuenta las necesidades más básicas y se ignoren sus derechos humanos. A pesar de que en organizaciones como IRMO o LAWRS se les ofrecen todos los servicios sin excepción, aun así no tienen derecho a servicios o beneficios estatales. Se les ignoran sus derechos laborales, se enfrentan a situaciones de explotación y son totalmente invisibles. A esto se suma la situación de las mujeres con visas temporales, quienes al venir con sus parejas con estas visas, no tienen derecho a ayudas del gobierno. Por la falta de información muchas veces se exponen a toda clase de maltratos, creyendo que tienen que depender de sus parejas”.


 


La lucha por la igualdad y el reconocimiento de los latinos


A pesar de los múltiples esfuerzos como comunidad, Tatiana declara que en los últimos años hemos retrocedido en el tema de inmigración en el Reino Unido, “el gobierno parece no estar in- teresado en ningún tema referente a “Race and equalities”, se ha ignorado todo lo relacionado con las problemáticas de género y derechos de los inmi- grantes, aunque esto nos motiva a seguir haciendo campaña y superar esas con- diciones”.


De la misma forma, “tenemos que continuar trabajando por el recono- cimiento de la comunidad latinoamericana como minoría étnica”, explica Tatiana, un asunto que ha liderado la Coalición de Latinoamericanos en el Reino Unido (CLAUK) y con la que se han logrado importantes avances, pero que no puede quedar ahí, “este reconocimiento viene con unas estrategias e implemen- tación, el reconocimiento no se puede quedar en las casillas de los formularios, debe verse reflejado en nuestra partici- pación activa en la política, en la toma de decisiones, en las consultas, en el acceso a servicios en nuestros idiomas y que se tenga en cuenta nuestra necesidades particulares” analiza Garavito. Además, agrega que se ha logrado el reconocimiento en dos ayuntamientos pero “no vivimos solo ahí, hasta el 2011 éramos casi 200 mil latinas y latinos, pero con toda la segunda migración de los que vinieron de España crecimos otro gran porcentaje”.


“La situación de España afectó a muchos miembros de nuestra comunidad, quienes continúan llegando con grandes deudas y sin trabajo, sin manejar el inglés. El hecho de tener una nacionalidad española, en el caso de nuestra comunidad, no ha significado ningún beneficio para aquellos que están llegando, así que se tiene que seguir trabajando en este aspecto, sobre todo participando políticamente y votando en las elecciones locales y europeas que se llevarán a cabo este 22 de mayo.


 


¿Qué significa trabajo comunitario?


El trabajo comunitario es la única forma de lograr que las condiciones actuales en las que vivimos cambien, es trabajar por el otro y por uno mismo. Tenemos grandes ejemplos del impacto de este trabajo en los procesos de cambio, el hecho de que las mujeres podamos votar o que la violencia doméstica se considere un problema de salud pública y de todos y no una disputa privada, se ha logrado gracias a procesos que se han dado a nivel comunitario, porque mujeres y hombres han trabajado incansablemente para lograr cambios. Todas y todos nosotros tenemos en nuestras manos el poder de hacer que las cosas mejoren, pero muchas veces este sistema y nuestra misma situación nos hacen creer que no podemos hacer nada”


 


¿Aquí hay trabajo comunitario, cree que hace falta trabajo social en los países latinoamericanos?


Yo creo que los movimientos sociales en nuestros países son muy fuertes, lo que pasa es que la historia y el contexto es diferente que aquí. Por ejemplo,en Colombia hemos sido testigos de grandes masacres y genocidios de profesores, sindicalistas, académicos, feministas y de muchos otros que han querido promover cambios positivos. Claramente esta historia nos genera miedo y muchos tenemos malos recuerdos. Aquí podemos trabajar sin sentirnos amenazados, pero nuestros derechos humanos también están en peligro.


 


¿Cuáles son sus nuevas aspiraciones?


Seguir trabajando para la comunidad latinoamericana, ahora entiendo más la importancia no sólo de ofrecer servicios sino de influenciar las políticas para que como latinas y latinos podamos ejercer nuestros derechos, no puede ser que las organizaciones se enfoquen solamente en ofrecer servicios. Aunque es muy im- portante, también debemos construir comunidad y llegar a otras esferas del poder para que se mejore la situación de la comunidad. Yo estoy interesada en ser parte de este proceso.


Tatiana Garavito young women of year


¿Qué responsabilidades representa haber sido reconocida como la Mujer Joven del Año?


Por medio de mi trabajo con jóvenes detecté que una de las necesidades más grandes que como jóvenes tenemos es la falta de modelos positivos a seguir. Espero entonces que este premio les muestre a otras y otros jóvenes de primeras, segundas y terceras generaciones que hay muchas formas de salir adelante, que el trabajo con nuestras comunidades nos brinda un espacio donde podemos luchar por nuestros derechos y también donde se nos puede reconocer por lo que hacemos.


 


Precisamente, ¿el hecho de ser joven ha significado una desventaja o, todo lo contrario?


Bueno, yo he tenido la suerte de trabajar en un sector donde la equidad de género, raza y edad son la base del trabajo. Sin embargo, dentro de otras esferas, ser joven, inmigrante y latinoamericana es un reto, pero lucho cada día para que se respete mi opinión y mis derechos.


 


Extrañas Colombia...


Sí claro que la extraño, pero creo que con el trabajo que hago aquí también contribuyo a lo que haría si estuviera allá. Lo que está pasando en Colombia actualmente es muy interesante, se esta forjando un gran movimiento social que todas y todos como Colombianos debemos apoyar desde donde estemos. Quizás más adelante decida ir y ser parte de ese proceso, sin embargo, mi compromiso está ahora aquí con mi comunidad.