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Rincón Audiovisual

Aprendiz de Gigoló (Fading Gigoló, John Turturro, 2013)

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 Por: Xiana Comesaña


'Aprendiz de Gigoló' tiene la desfachatez de hacernos creer que es una película de Woody Allen, cuando en realidad, es una película en la que sólo aparece Woody Allen... y gracias. John Turturro se vuelve a poner delante y detrás de las cámaras para llevar a cabo una obra un tanto especial. Con él, de la mano y dándole la réplica está el genial neoyorquino con un papel construido para él mismo. Puede haber confusión sobre esto ya que se tratan los dos temas fetiche en la filmografía de Allen: la religión y el sexo.


La historia es una tragicomedia sobre la vida de dos amigos (Turturro y Allen), un florero y un librero que se ven llevados tras una situación económica desastrosa, a montar un negocio de prostitución masculina. Lo que llevará a los personajes principales a una serie de pericias que en la realidad serían un tanto irreverentes.


Un guión que trata una historia totalmente disparatada en la vida real pero que en pantalla queda simpática y muestra las diferentes caras de la sociedad actual estadounidense, llena de diversidad. El tema es complejo pero tampoco se ahonda en el en profundidad siendo más bien el telón de fondo para las distintas situaciones que le suceden a los personajes.


La película es amena y entretenida en general sin grandes altibajos. Allen combina los momentos de humor que ofrece su presencia, con otros de corte mas dramático que le dan vidilla a la película. Turturro en el papel principal está sobresaliente como siempre, pero lo tiene facilito ya que es el director y además el guionista. El punto femenino lo ponen por un lado, Sharon Stone siempre picante y por otro, la televisiva Sofía Vergara, sexy a su manera. Vanesa Paradis como que sobra completamente en el reparto, no aporta nada y es de sobra conocida como malísima actriz.


Si algo destacaría de la película es su genial banda sonora, sobre un fondo jazzístico magnífico. Otra característica propia de las películas de Allen. Lo que da a entender, bajo mi punto de vista, que Turturro no conocido precisamente por su faceta de director, se muestra como un pupilo de Woody Allen pero a medio hacer.


Hay que ser fan de el tipo de películas que hace Allen para que te guste “Aprendíz de Gigoló”. Yo no lo soy especialmente, y la película me ha dejado un poco fría. Algunos chascarrillos se quedaban a medio camino y creo que las interpretaciones de tanto de Turturro como Alle, sobresalen sobre las apariciones femeninas, reducidas básicamente a un componente sexual.


 A pesar de todo, la recomiendo para todo aquel espectador que quiera pasar un buen rato.