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América Latina

Cómo América Latina puede alimentar el mundo

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Por: Yohanna Rozo


 


La región de ALC es rica en tres de los ingredientes más importantes para la producción agrícola: tierra, agua y hábitat.


 


Los expertos señalan que para alimentar a las nueve mil milles de personas que habitarán la Tierra para el 2050, la producción alimentaria mundial tendrá que aumentar en un 60 por ciento y hasta al menos un 12 por ciento más de tierra cultivable, gran parte de la cual es probable que sea marginal o ambientalmente sensible. Es factible que la producción agrícola total para satisfacer las necesidades de alimento, combustible, fibra y de la industria tenga que duplicarse en comparación con los actuales niveles de producción” así lo señala el informe denominado ‘La próxima despensa global’producido por Ginya Truitt Nakata, Margaret Zeigle con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.


Según el análisis, la seguridad alimentaria es el gran desafío de la humanidad y por eso es necesario encontrar formas sostenibles de alimentar a una población mundial que crece rápidamente. En este aspecto América Latina juega un rol fundamental por tener “un sistema agrícola más productivo y ambientalmente sostenible”.


 


De acuerdo con el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, “la visión de América Latina como la despensa del mundo se hace cada vez más clara. Esa es una buena noticia para el crecimiento económico de la región y para sus propios esfuerzos por reducir la pobreza y el hambre. Asimismo, es una gran noticia para la seguridad alimentaria mundial”.


 


El reporte destaca que América Latina posee abundantes recursos naturales, incluido un tercio del agua dulce del planeta. “Tiene muchos agricultores con experiencia y un don para la innovación, así como instituciones y mercados cada vez más sólidos. Ya se está demostrando la capacidad de exportación de la región en términos reales, desde las vastas fincas productoras de grano del Brasil hasta las empacadoras de carne de Argentina y Uruguay y las pequeñas fincas cafeteras de América Central, los cultivos de espárrago del Perú y los campos de maíz de México”. A pesar de todo esto, solo se ha aprovechado superficialmente la capacidad que tiene América Latina y el Caribe para producir alimentos para su propia población y para el mundo en general. Soya para China. Arroz para África. Café y carne para los Estados Unidos. Frutas y verduras gourmet para los supermercados de todo el mundo. Los mercados son vastos y siempre en expansión, al igual que el potencial de América Latina para satisfacerlos.


 


Adicionalmente, el informe señala que América Latina y el Caribe en su conjunto ya es la región que registra la mayor exportación neta de alimentos del mundo, y hasta el momento solo ha alcanzado una pequeña parte de su potencial para ampliar la producción agrícola para el consumo regional y la exportación mundial. Además de sus abundantes recursos naturales, la región cuenta con un gran número de agricultores con vasta experiencia y capacidad para la innovación, así como instituciones y mercados relativamente sólidos. Los elementos esenciales para el crecimiento agrícola masivo y sostenible ya están dados. Los próximos 10 a 20 años brindan una importante ventana de oportunidad para avanzar en nuevas formas de agricultura productiva y ambientalmente sostenible en la región.


 


No obstante, dice Moreno “el reto es mucho más que simplemente producir más alimentos. Se trata de resolver el mayor reto de la humanidad del siglo 21 —alimentar a una población mundial en rápido crecimiento sin extender la agricultura hacia áreas ambientalmente sensibles, sin disminuir la capacidad productiva de la tierra ya bajo cultivo y sin comprometer la calidad”.