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RIO 2 (Carlos Saldanha, 2014)

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Por: Xiana Comesaña


 


Los creadores de Ice age vuelven a la carga con una nueva entrega sobre los pájaros más bailongos de todo Brasil con Rio 2. 


Está más que claro que la animación en 3D llena las salas y sobretodo cuando acudimos con niños pequeños al cine que disfrutan con unas gafas 3D más que yo con una película de Tim Burton, que ya es decir.


Según la propia 20th Century Fox, la propia trama se resume en que de nuevo,  encontramos a Blu, Perla y a sus tres hijos llevando una perfecta vida domesticada junto con Tulio y Linda en la mágica ciudad. Cuando Perla decide que los niños tienen que aprender a vivir como auténticas aves, insiste en que la familia se aventure a viajar al Amazonas. Mientras Blu trata de encajar con sus nuevos vecinos, entre ellos el padre de Perla, le preocupa la posibilidad de perderla y a los chicos ante la llamada de la selva.


Hasta ahí el argumento básico de la trama. Entrar en  más detalles sería redundante. Me parece bien que los guiones de este tipo de cine sean ‘facilones’ ya que el público objetivo al fin y al cabo son los niños, pero esta justificación es la razón por la que estudios como DreamWorks o Blue Sky Studios (esta última realizadora de la franquicia Rio), no han podido alcanzar las alturas artísticas y narrativas de algunas de las cintas de Pixar, por ejemplo, que llegan también a un público adulto.


Rio (2011) ya había impresionado con sus logrados backgrounds, el que haya estado en Río de Janeiro lo entenderá: el Sambódromo, la  Laguna de Freitas, Pão de Açúcar ó O morro do Corcovado, por ejemplo son sitios perfectamente reconocibles para el que conozca la ciudad carioca y estaban perfectamente hechos, con todo detalle y con mucho mimo. Rio 2 destaca por la paisajística y como se retrata la selva del Amazonas y los diferentes seres que la habitan. Todo color. Además los nuevos malos malísimos son entrañables y pese a que en un principio su trama parece cogida con pinzas, aportan prácticamente la nota más humorística a la historia.


Los momentos musicales se suceden y no aportan mucho a la historia, pero son simpáticos y quedan resultones además de ser producidos por el genio brasileiro Sergio Mendes.


En conclusión, la recomiendo para pasar una tarde en familia, ya que tiene momentos que a los mayores harán mucha gracia, pero tampoco se esperen una obra maestra del cine de animación.