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Rincón Audiovisual

NOÉ (Noah, Darren Aronofsky, 2014)

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Por: Xiana Comesaña


 


La polémica está servida con esta película. Darren Aronofsky se dio a conocer con la gran “Requiem por un sueño”(2000) y se coronó en 2010 con “Cisne Negro” como uno de los mejores directores del cine independiente. Los más radicales han dicho que se ha vendido por unos cuantos billetes a la industria cinematográfica, pero yo difiero totalmente de esa opinión.


 


Llevar a cabo una narración conocida prácticamente por todo el mundo, sería llevar al cine una historia bíblica más; pero Aronofsky sorprende y se lleva el relato a su terreno. La trama difiere bastante del relato del Antiguo Testamento y está más bien basado en la interpretación que hacen otras religiones como La Cábala por ejemplo.


 


La sinopsis es básica, Noé (Russell Crowe) es llamado por Dios a construir un arca para poder limpiar el mundo de los hombres impíos y poder empezar la creación desde cero. Se muestra a Noé como un personaje obstinado en su misión, capaz de llevarse por encima a su familia para llevarla a cabo, pero al fin y al cabo tiene un arco de trasformación impresionante y Russell Crowe está maravilloso en este papel. El conflicto se plantea cuando los hombres quieren apoderarse del arca y matar a Noé, dónde se libra una cruenta batalla por la supervivencia de la especie humana.


 


El resto del reparto no me dice mucho, en verdad. Emma Watson sorprende en una actuación tremendamente dramática, pero se queda en correcta. Jennifer Connelly que interpreta a la madre amantísima Naameh, tiene momentos álgidos pero su actuación es bastante plana en general. Cabe destacar el breve pero simpático cameo de Anthony Hopkins en el papel de Matusalén, abuelo de Noé, que tendrá una labor esencial en la película.


 


Debido a su gran presupuesto, Aronovsky ha podido a hacer lo que le ha dado la gana, consiguiendo así unos efectos especiales alucinantes y sus ya conocidas secuencias de montajes magistrales;  como por ejemplo en la que se muestra el relato de la creación.


 


Con unos diálogos contundentes y exegéticos y un epílogo de lo más redentor, la película es puro visual básicamente, lo que puede hacer que parezca un poco lenta.


 


Con todo, decir que vean la película ustedes mismos y juzguen si les parece una aberración bíblica o una película de aventuras con la que pasar un buen rato.