16 °C
Especiales

¿Por qué existen las guerras?

|

Por: Sandra Berciano


 


A lo largo de los años se ha intentado dar respuesta a esta pregunta, las respuestas han sido diversas y variadas


 


Se puede definir lo que es una guerra como "la lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación", según el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), pero es muy difícil contestar a la eterna pregunta: ¿por qué los humanos hacen la guerra?


 


Normalmente, durante la vida académica de una persona, tanto en el instituto como en la universidad, se suelen estudiar las causas de la guerra siendo divididas en dos factores: las causas temporales y las temáticas. Por un lado, las temporales se suelen dividir en inmediatas, a corto plazo y a largo plazo; por otro lado, las temáticas envuelven las causas económicas, ideológicas, políticas y religiosas.


 


Los periodistas Annalee Newitz, joven americana especializada en el impacto cultural de la ciencia y la tecnología, y Joseph Bennington-Castro, especializado en el área científica, han querido recopilar 10 teorías que podrían dar respuesta a por qué se hace la guerra.


 


El “macho guerrero”


Esta teoría fue formulada por un grupo de psicólogos evolutivos, la hipótesis sugiere que los hombres evolucionaron para ser violentos con el fin de asegurar el acceso a las mujeres y otros recursos. Es decir, la formación de coaliciones violentas entre los hombres podría ser una estrategia de apareamiento si dicha coalición tiene éxito en la guerra tendrían más oportunidades de pasar sus genes.


 


La guerra como depredación


La ensayista Barbara Ehrenreich pasó muchos años investigando los orígenes de la guerra, y determinó que la hipótesis del "macho guerrero" no encajaba exactamente con los hechos. En su lugar, ella sugiere que la guerra nace del antiguo miedo humano hacia los animales depredadores. Cuando los seres humanos fueron evolucionando, una de nuestras experiencias formativas como especie habría sido esconderse de los depredadores más hábiles que los Homo sapiens. Pero una vez que los humanos habían conseguido crear herramientas necesarias para ser depredadores lo celebramos con "ritos de sangre" de sacrificio. Estos ritos comenzaron como rituales de caza, pero con el tiempo se convirtieron en rituales de guerra con otros humanos. Esta teoría explica por qué la guerra no es un instinto "natural" para la mayoría de los hombres, y que para sentirse guerrero se requiere entrenamiento e iniciación.


 


El halcón persuasivo


El Premio Nobel de Economía Daniel Kahneman y el investigador del gobierno Jonathan Renshon plasmaron esta teoría en una artículo en el que explicaron que la teoría del halcón persuasivo es el resultado del optimismo de la humanidad.


En los debates sobre los conflictos hay halcones, partidarios de las acciones bélicas, y palomas, quienes abogan por la negociación. La investigación psicológica ha demostrados que una gran mayoría de personas creen ser más inteligentes, atractivas y con más talento que el promedio de personas. Además siempre se exagera la cantidad de control que tienen sobre los resultados que son importantes para ellos. Es decir, vamos a la guerra porque creemos erróneamente que siempre vamos a ganar porque somos los mejores.


 


Por motivos de sobrepoblación


Sobre la base de las teorías de población de Thomas Malthus , esta idea sugiere simplemente que la guerra es el resultado inevitable de una población en expansión con recursos escasos. El economista Ran Ambramitzky explica esta idea de manera que la población humana aumenta a un ritmo geométrico, más rápido que el suministro de alimentos. Voluntariamente, con "controles preventivos " tratan de mantener el crecimiento demográfico abajo, por ejemplo, cuando las personas toman decisiones racionales sobre el número de niños que va a haber en base a sus ingresos, etc. Cuando estas medidas fallan, hay que acudir a los "controles positivos", incluida la guerra, el hambre y enfermedades, reducir la población y el equilibrio con los recursos.


 


Aumento de la juventud


Una teoría popular sugiere que la violencia y las guerras son el resultado de una gran población de jóvenes con falta de oportunidades de empleo. Los jóvenes se sentirán atraídos por la lucha y la reducción de la población.


 


El pensamiento de grupo


Esta teoría explica que durante una crisis, los grupos, no importa cuán inteligente o bien informado, suprimirán las opiniones disidentes, debido a la presión a un acuerdo sobre un plan de acción, lo que lleva a tomar decisiones terribles. Esto es en cierto sentido una versión más orientada a las políticas de la teoría guerrero macho cruzado con el halcón persuasivo. La idea es que, cuando se ven amenazados, la gente se forma naturalmente bandas de "nosotros" contra "ellos", y luego se toman decisiones arriesgadas con el fin de mantener su sentido de identidad de grupo superior.


 


Como modelo de negociación


Según algunos científicos la guerra es simplemente una versión extrema de la negociación, en la que dos grupos tratan de resolver disputas.


 


Gestión del miedo


La teoría sugiere que los seres humanos forman grupos culturales ya que necesitan creer en algo que va a vivir después de su muerte. Todos tememos nuestra propia muerte, pero nuestras culturas nos dan creencias que nos amortiguan de ese miedo. Los problemas surgen cuando estas creencias son amenazadas. La Teoría de la gestión del miedo sugiere que para muchas personas, un ataque a su nación o grupo suscita el temor básico de la muerte, donde las amenazas hacen cruzan un umbral en el que los ciudadanos están dispuestos a tomar decisiones violentas que nunca harían en la vida cotidiana. La gente está dispuesta a morir para preservar su cultura, porque, después de todo, es sólo su cultura la que puede vivir después de ellos.


 


El impulso agresivo


La agresión es un instinto de lucha que ayuda a individuos y especies a sobrevivir. En los animales, existen inhibiciones innatas contra matar a otros de la misma especie, como la visualización de los gestos sumisos. Pero es diferente para los seres humanos: las armas y agresión comunitaria aumentan nuestra capacidad de defendernos. La expresión inevitable de la agresión humana es la guerra. Esta idea sugiere que la guerra es específica a la humanidad, como resultado de nuestras herramientas avanzadas y la organización social.


 


La guerra es “aprendida”, porque es enseñada socialmente; por lo que se puede “desaprender”


La antropóloga Margaret Mead propuso esta teoría a principios del siglo XX, en la que siguiere que la guerra no es la consecuencia inevitable de nuestra naturaleza agresiva sino un invento social del que nos podemos desprender.