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América Latina

Venezolanos en Londres difunden la crisis del país al son de cuatro y maracas

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Por: Arelys Goncalves
Especial para Express News


La comunidad venezolana en el Reino Unido no es de las más numerosas ni de las más fáciles de reconocer, sin embargo, desde que se iniciaron las protestas en el país latinoamericano el pasado mes de febrero, esa visión ha cambiado y cada vez es más frecuente ver las banderas tricolor por las calles londinenses y presenciar eventos que alertan sobre la crisis que enfrenta el país y la represión policial y militar que han sufrido los manifestantes opositores.


Como un ejemplo, el pasado 11 de mayo, las estaciones de King Cross St Pancras  y Covent Garden, sirvieron de escenario para la protesta creativa organizada por la comunidad para informar con cantos, bailes folclóricos, música y el colorido de sus banderas, los problemas de inseguridad, de inflación y de desabastecimiento de alimentos y medicinas que enfrenta el país, así como repudiar la violencia y la represión que han causado la muerte a unas 42 personas, mientras que cerca de 800 han resultado heridas, además de los casos de torturas y 3062 detenciones.


Gonzalo González, caraqueño que vive en Londres desde hace tres años y uno de los organizadores del evento, explicó a Express News que la razón más importante que los mueve para expresar sus ideas es que "no solo tenemos un gobierno ineficiente y corrupto, que ya es dañino, sino que cada día es más claro que en Venezuela no hay democracia".


La idea de la protesta surgió como una necesidad de contar al resto del mundo lo que está pasando en Venezuela. "Queríamos hacer un evento positivo que mostrara nuestro apoyo a los estudiantes y la respuesta la encontramos a través de la música", comentó Gonzalo.


En la manifestación participaron músicos profesionales así como muchos otros venezolanos que sienten el deber de mostrar lo que viven sus conciudadanos. Por varias horas dedicaron sus canciones, pancartas y bailes en las estaciones del metro y a las afueras de Covent Garden por la paz y el fin de la represión en Venezuela.


Pese a que algunos representantes de la comunidad internacional han mostrado el respaldo a quienes defienden sus derechos, muchos países se han mostrado indiferentes y algunos medios no le han dado mayor importancia, por lo que las propias comunidades han decido difundir lo que pasa y han organizado concentraciones y manifestar el rechazo a la violencia y a la inseguridad.


En opinión de Gonzalo, no hay una visión unánime del conflicto y para explicar la situación venezolana, recurrió a los ingredientes del "Full English Breakfast": "Es un plato con salchichas, tocineta, caraotas, hongos, tomates, huevos, etcétera. Si tu pides una democracia completa o "Full Democracy", tu esperas elecciones libres y confiables, independencia de los poderes públicos e instituciones, libertad de expresión, pluralismo político, respeto a los derechos humanos y mucho más. Si al pedir un Full English Breakfast recibes un plato solo con caraotas, ¿lo llamarías un Full English Breakfast? Si al pedir democracia te traen un sistema solo con elecciones, no confiables por cierto, pero donde se violan los derechos humanos, no hay independencia de poderes, se ilegaliza la protesta, ¿eso una democracia? La respuesta es un rotundo no. Esto es exactamente lo que pasa en Venezuela, un país donde hay escasez de los ingredientes básicos para una democracia".


 Hora de ocuparse, no de preocuparse


Vivir lejos no significa dejar de ser venezolanos, quienes viven fuera también sufren las calamidades de sus compatriotas. "Para mí el mayor efecto es insomnio", comenta Gonzalo, "horas tras horas preocupado por lo que pasa en nuestro país, por nuestros familiares y los amigos que viven allá".


Mientras continúan las protestas en el país y la idea del diálogo entre el gobierno y los sectores de oposición pierde cada vez más adeptos, los venezolanos esperan que se solucionen los problemas. Para Gonzalo la salida es que seamos más racionales y menos emocionales. "La razón es el único antídoto contra el populismo", advirtió.


A su entender, "es hora de ocuparse y no de preocuparse" y de que los venezolanos, sin distinción de clases o posiciones políticas hagan valer sus derechos y exigir al gobierno que cumpla con su rol para resolver la crisis económica y política, de lo contrario "la situación empeorará y llegará al punto que ni con las mayores reservas de petróleo podremos importar comida. Cuando el hambre pegue y cada vez seamos más parecidos a Cuba, en ese momento será muy tarde para recapacitar", concluyó.