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América Latina

Mujica y Obama estrechan lazos en la Casa Blanca

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Por: Alba Gallego


 


El presidente uruguayo José Mujica aterrizó la pasada semana en EEUU para reunirse por primera vez con Barack Obama en la Casa Blanca, acompañados por el canciller Luis Almagro y el ministro del Interior Eduardo Bonomi.


 


 


Durante doce minutos Pepe Mujica y Barack Obama intercambiaron opiniones en el Salón Oval ante diferentes medios de comunicación. Allí, principalmente el líder norteamericano felicitó a Mujica por aquellos logros conseguidos en los últimos años al frente de Uruguay: “El presidente Mujica tiene una gran credibilidad en el mundo, por sus valores y su implicación, para proteger la democracia y los derechos humanos”. Otra de las cualidades que el presidente de EEUU resaltó sobre su homólogo uruguayo y que ya mencionó la ser preguntado en ocasiones anteriores, es el valor que le honra el vivir “de acuerdo a lo que piensa”. Mujica, por su parte, mencionó su admiración por “la fineza de pensamiento” de Barack Obama. El norteamericano recalcó lo mucho que apreció la visita del uruguayo, “a pesar de que lo primero que me ha dicho es que mi pelo está mucho más gris que la última vez que me vio”, aseguró entre risas.


El mandatario estadounidense se dejó conquistar por lo mismo que el resto del mundo, como dijo él mismo señaló, Mujica es “un líder en derechos humanos” y aseguró que “dados su fuertes valores y su historial personal es un líder en estos temas en todo el hemisferio”. Entre los avances más destacados por el representante del ejecutivo demócrata se encuentran los progresos de índole social alcanzados durante el mandato del tupamaro, así como sus “contribuciones al mantenimiento de la paz” en zonas degradadas como Haití o el continente Africano.


Por su parte, el presidente uruguayo apuntó a la importancia que tiene hoy en día “aprender inglés sí o sí” aunque también urgió a EEUU a adoptar un plan por el que se convierta en “un país bilingüe sí o sí”. Mujica concluyó la comparecencia ante los medios enviando un abrazo a “todos los agricultores” de la nación norteamericana asegurando que si los achaques de su avanzada edad no fueran un impedimento, estaría encantado de “ver el Misisipi, los ranchos en Los Ángeles y las vaquerías”.


A la presentación ante los medios le siguió una reunión bilateral a puerta cerrada  de dos horas que giró en torno a temas de materia económica, principalmente centrados en la crisis global. En el foro privado no todo fue tan cómodo como en la charla ante los periodistas, como suele ser habitual. Uno de los asuntos más complejos al que se refirieron los presidentes, fue el polémico traslado de presos desde Guantánamo al país suramericano, un tema de entrada ya peliagudo a ser Mujica un ex prisionero político de la dictadura de Bordaberry –la cual por cierto fue apoyada por los EEUU de Gerald Ford en los setenta– donde fue condenado durante más de una década a la cárcel y también fue sometido a torturas. Unas semanas atrás, Mujica anunció que Uruguay aceptaría la acogida de seis presos  trasladados desde Guantánamo, lo que ocasionó una lluvia de críticas contra él precisamente por su condición de ex guerrillero tupamaro. El aluvión no le hizo dudar, aunque según diversas fuentes cercanas a la administración, durante el desarrollo de las conversaciones privadas el presidente de Uruguay intentó trabajar en la idea de la liberación de un determinado número de presos cubanos, cosa que Obama en primera instancia rechazó de pleno.


“El que está hablando es un viejo fumador pero se están muriendo ocho millones de personas”, aseveró el presidente uruguayo para introducir en su comparecencia ante la prensa el que sería otro de los temas candentes para la reunión privada con Obama: el tabaquismo. Uruguay sigue copando las portadas de los diarios internacionales desde la entrada en vigor de la polémica normativa que regula la venta de marihuana en el país latinoamericano. Aunque a primera vista esta medida se encuentra ciertamente relacionada con otras de carácter semejante puestas en marcha dentro del territorio estadounidense, en referencia a los diferentes Estados en los que la marihuana medicinal es legal, o Colorado y Washington donde los votantes consiguieron despenalizar incluso su uso recreativo, lo cierto es que no se ha tratado el tema pero sí han hablado de la industria tabaquera.


Mujica hizo un llamamiento público a luchar por “la vida”, en referencia a la demanda por la que Philip Morris ha puesto contra la pared a Uruguay, ante las medidas que el ejecutivo uruguayo quiere obligarles a poner en marcha y que el gigante del tabaco calificó como “extremas” y que, a su juicio, vulneran su derecho de libertad de expresión, en referencia a la inclusión de imágenes de los efectos nocivos que tiene el producto en los consumidores.


En cualquier caso amos salieron sonrientes de las reuniones, destacando nuevamente la buena relación que les une, no solo en el terreno laboral sino también en el personal, dejando la puerta abierta a nuevos encuentros y proyectos entre ambos países.


DIÁLOGO SIN CORBATA


Sin ánimo de hacer referencia a lo que apuntaron numerosos medios, en cuanto al estilo sencillo y desenfadado al que acostumbra Mujica y cómo acudió a la entrevista con Obama, dejando a un lado la etiqueta que obliga a vestir corbata en semejante acontecimiento, tras la reunión Pepe Mujica participó en el “Diálogo sin Corbata” organizado en la sala Preston del Banco Mundial en Washington.


Entre los logros alcanzados por el mandatario desde que está en el poder, desde la organización quisieron resaltar el éxito de que siete de cada diez habitantes cuente con acceso a Internet, que el sector agropecuario tenga un nivel de exportación del 70% y que la brecha de desigualdad sea una de las más ínfimas de América Latina.


El presidente Mujica, por su parte, prefirió incidir en la importancia del contexto histórico como vía que permitió a Uruguay situarse en el punto actual: “Durante un tiempo nos llamaron la Suiza de América, fuimos de muchas reformas muy audaces. Se le dio importancia al conocimiento y a la cultura, hasta que la paz sobrevino en el mundo. En cada una de las dos grandes guerras nos fue espléndido”. Entre los objetivos a corto plazo que persigue su país destacó: “Hemos cargado con un déficit de atroz durante décadas y ahora lo tenemos que reconstruir y lo vamos a hacer, porque lo necesitamos como el pan” así como también remarcó que “en los próximos años deben ser contra la pobreza y por el desarrollo de la capacidad técnica del país”.


También dedicó algunas palabras al Tratado de Libre Comercio que está ocasionando más desgracias que beneficios al campesinado de muchos países latinoamericanos: “Hay que terminar con esa creencia que con un TLC está todo solucionado” y añadió que aunque “no nos vamos a pelear con los vecinos, pero siempre vamos a tener una pata afuera”.


Por otra parte, no se olvidó de dirigirse a aquellos que le van a “pegar” por su visita a EEUU acusándole de haber aflojado “con el imperialismo”: “No aflojé nada. Estamos tratando de vender un poco más de carne”. En esta misma línea aprovechó para hacer algo de autocrítica, según declaró, puesto que desde Uruguay se favoreció ya tiempo atrás la inversión extranjera pues “era el punto más débil” de su economía y ese “salto” tan grande le costó críticas y “los que dan ese garrotazo son de mi palo”.