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La Champions vuelve al Bernabéu después del exilio

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Por: Iker Sesma


El Real Madrid consiguió la ansiada “Décima” que durante tanto tiempo llevaban buscando. Mientras, el Atlético de Madrid se quedó con la miel en los labios en la que ha sido su mejor temporada.


El partido empezó con las sorpresas de Diego Costa y Khedira en los onces iniciales. El Atlético cedió el balón al Real Madrid mientras defendían tranquilamente, tanteando el terreno. Diego Costa volvía a ser sustituido sin haber transcurrido los 10 primeros minutos y a la postre el equipo echaría de menos ese cambio.


Los minutos pasaban y los del Cholo comenzaban a perder su nerviosismo del principio. Aunque fruto de ese nerviosismo inicial llegó la primera ocasión para Bale, quien no estuvo afortunado en su remate pese a tenerlo todo de cara. Quien no falló fue Godín en el min.36 tras una pésima salida de Casillas. El Atlético de Madrid se colocaba 1-0 sin haber hecho ninguna ocasión clara  de peligro y sostenía a un Real Madrid a la deriva sin el timón de Xabi Alonso y con una delantera que ejercía de meros espectadores de lujo. Tan solo Di María ponía una marcha diferente al ataque blanco.


La segunda parte siguió con la misma tónica que la primera hasta que en el min. 58 entraron Isco y Marcelo por Khedira y Coentrao. El Atlético de Madrid reculó demasiado y el Real Madrid empezó a crecer. Cada vez las llegadas al área de Courtois eran más asiduas y el Atlético de Madrid empezaba a notar el cansancio en sus piernas. Dos ocasiones tuvo claras otra vez Bale, pero su individualismo y su ceguera impidieron que se lograran materializar. Simeone tuvo que agotar sus cambios con la lesión de Filipe Luis y la gasolina empezaba a escasear en la sangre rojiblanca. El Real Madrid no paraba en su asedio y el final estaba llegando. Pero a falta de dos minutos para finalizar el partido llegó la cabeza de Sergio Ramos para hundir las ilusiones colchoneras y poner las tablas en el marcador.


El gol noqueó a un atlético sin fuerzas. La lesión de Juanfran sin poder ser sustituido agonizó más una lucha que ya no podía contrarrestar. Veinte minutos más consiguió apurar sus esperanzas, hasta que llegó Di María como un rayo para desmantelar la defensa atlética y poner en serios aprietos a Courtois; su rechace fue directo a la cabeza de Bale, que no puedo hacer otra cosa que no fuera marcar a placer. El de los 100 millones volvía a decantar una final, pese a la ineficiencia de su trabajo durante los minutos anteriores. La final no había terminado, pero el partido estaba sentenciado. Marcelo marcó un buen gol de jugada individual paseándose entre la defensa atlética en el min.118. Y aún hubo un último gol, de penalty. Cristiano quería marcar inmerecidamente su nombre en esta final y tras no haber hecho absolutamente nada a lo largo de todo el partido celebró su indiferente gol como si de él dependiera esta final. Feo gesto del portugués quitándose la camiseta y provocando la ira de una hinchada atlética hundida desde hacía algunos minutos.


Finalmente venció el mejor, el que más lo buscó, pese al increíble desgaste físico que derrochó el Atlético de Madrid. El Real Madrid ha demostrado ser el mejor equipo de esta Champions y tan solo en Dortmund no fue mejor que su rival. Por otra parte, el Atlético ha hecho un campeonato excepcional y digno de elogio. Se marchan con la cabeza alta, pero esta vez no pudieron con un Real Madrid superior.