11 °C
Destacados

Las vacaciones de Miguel Blesa en Londres terminan con la dimisión del cónsul español en la capital británica

|

Por: Alba Formoso Getino


Malas compañías en la diplomacia española en Londres, o al menos “poco recomendables”. Así se puede interpretar tras la dimisión del cónsul de España en la capital de Reino Unido, Rafael Jover Mora-Figueroa, que abandonaba la esfera pública tras haber alojado en su residencia oficial a Miguel Blesa, ex presidente de Caja Madrid. Las obligaciones diplomáticas de uno, y la condición de imputado del otro, no impidieron a los dos matrimonios disfrutar durante unos días de las calles de la capital británica.


La visita en su residencia oficial de este viejo amigo el pasado mes de abril, al que también puso a disposición medios de la infraestructura del Consulado, como su coche oficial, ha supuesto el fin de la carrera diplomática para Rafael Jover, que presentaba su cese voluntario a la Subsecretaria de Asuntos Exteriores para “zanjar la polémica”. En la carta de dimisión Jover asegura no haber hecho “nada incorrecto”, pero afirma que prefiere cesar su actividad por respeto a la carrera diplomática.


Las obligaciones diplomáticas de uno, y la condición de imputado del otro, no impidieron a los dos matrimonios disfrutar de las calles de Londres.


¿Quién es Miguel Blesa?


Para entender el porqué una visita entre antiguos conocidos puede casi forzar la dimisión del cónsul español es necesario recordar la figura de Miguel Blesa. Empezó su carrera trabajando como inspector de Hacienda, oposición que sacó junto al entonces futuro presidente del gobierno de España, José María Aznar, con quien entabló también amistad. En los años posteriores Blesa ocupó diferentes cargos en la Administración Central hasta 2006, que entró a formar parte del Consejo de Administración de Caja Madrid. Ese mismo año fue elegido presidente del consejo de la entidad, puesto en el que permaneció hasta 2009. A partir de ese momento empezó el calvario para Miguel Blesa, que ha resultado ser uno de los imputados clave tras el rescate bancario español.


El juez Elpidio Silva le encarceló hasta en dos ocasiones durante su investigación por la compra del National Bank de Florida. Miguel Blesa está también imputado actualmente por la presunta venta fraudulenta de preferentes, otro de los elementos bomba en el sistema financiero español de los últimos años.


 ¿Quién es Rafael Jover?


Actualmente se encontraba como cónsul interino en Londres a la espera de la llegada del titular oficial de la plaza. Jover ha sido embajador en Jamaica y cónsul en Washington y Rabat.


Una visita y una amistad que por supuesto no supone ningún hecho constitutivo de delito pero que sin embargo ha desatado una nueva polémica por el uso, relación y separación entre la esfera política y privada. Cabe apuntar que, pese a no existir ninguna mención pública previa a su relación, entre Jover y Blesa existe una vieja amistad. El ex presidente de Caja Madrid le invitó a la boda de su hija, y el hijo del cónsul, fue empleado de Caja Madrid. También existen relaciones entre Caja Madrid y la familia Jover. El cónsul y su mujer invirtieron, por separado, en Gescartera una cuantía que sumaba entre ambos 1,75 millones de euros. La sociedad inversora que terminó por ser una estafa y en la que Caja Madrid fue condenada por el Tribunal Supremo en 2009 a indemnizar a los inversores como responsable civil subsidiario.


Blesa, un huésped cuanto menos controvertido para alojar en residencia oficial, por supuesto, a disposición para uso privado, pero dentro de la vida de una figura diplomática y por tanto pública como es la del cónsul. Tras las imágenes emitidas en exclusiva por una televisión española del ex presidente de Caja Madrid entrando y saliendo de la casa de su amigo, anfitrión y guía en la ciudad inglesa, muchos ponían el grito en cielo por el uso de una residencia oficial que costó más de 10 millones de euros a las arcas del Estado en 2009.


Las obligaciones diplomáticas de uno, y la condición de imputado del otro, no impidieron a los dos matrimonios disfrutar de las calles de Londres.


La Oficina de Información Diplomática (OID) defendía la conducta del cónsul en la línea del respecto a la privacidad, recordando que la residencia de Rafael Jover, como la de otros diplomáticos, se le entrega para su uso personal, por lo que está protegida por el derecho a la intimidad y privacidad. El departamento de Asuntos Exteriores aseguraba que “no puede manifestarse y quebrar este derecho a ningún funcionario, salvo que tuviera conocimiento de hechos constitutivos de delito”.