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¿Cuál es la línea del UKIP, el ganador de las elecciones del 22 de mayo?

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Por: Isaac Bigio


El Partido pro Independencia del Reino Unido (UKIP) acaba de ganar las elecciones euro-parlamentarias de UK obteniendo un 27.5% de los votos y 24 de los 70 eurodiputados británicos. Este partido pide que más de un millón de personas con pasaporte europeo residentes en UK pierdan la ciudadanía y se anule la emigración europea. Su triunfo empujará al gobierno y resto de partidos hacia una línea anti-inmigrante. Ante ese peligro la comunidad de habla española y portuguesa debe unirse.


A pesar que el UKIP no tiene chances para hacer un gobierno propio si tiene la posibilidad para empujar al resto de partidos en una dirección anti-inmigrante. Gracias a su surgimiento los liberales han abandonado su anterior postura en favor de una amnistía a los indocumentados y los laboristas afianzan más restricciones inmigratorias.


Es una lástima que en nuestra comunidad pocas voces nadie le estén dando poca importancia a este fenómeno.


El principal punto de atracción del UKIP es su planteo de imponer cero inmigrantes por un quinquenio y salirse inmediatamente de la Unión Europea. Si bien inicialmente éste captaba adherentes euro-escépticos del conservadurismo ahora atrae votantes de todos los partidos, incluyendo del laborismo.


Pese a encontrarse en la derecha dura y estar ligado a grandes millonarios el UKIP viene creciendo mucho dentro de la clase obrera blanca calando sobre ella echándole la culpa de sus problemas a los emigrantes y aprovechándose de que el laborismo, especialmente desde Blair, se ha venido asentando más en las clases medias distanciándose de su anterior electorado ‘proletario’.


Sus afiches promueven la xenofobia y a que los británicos repudien toda clase de mano de obra inmigrante. Uno de ellos es un dedo dirigido al lector diciéndole que hay más de 20 millones de desempleados en la UE y que todos ellos buscan quitarte tu trabajo, lo cual es demagógico pues la gran mayoría de esos desocupados no pretende emigrar al Reino Unido y hay tantos o más británicos trabajando en otros países del mundo que la cantidad de europeos que laboran en su país.


Otro poster muestra a un trabajador británico pidiendo limosna debido a que el mercado estaría supuestamente saturado de mano de obra barata europea. No obstante, quien aparece en dicha foto no es un británico sino un inmigrante irlandés, en tanto que el principal billonario donante del UKIP emplea mano de obra barata europea en sus construcciones.


Un candidato del UKIP cuestionó a Mo Farah (ganador de dos medallas de oro olímpicas en atletismo) de cómo atreverse a representar a su país por ser un africano nacido en Somalia.


El candidato de UKIP por Camden (uno de los distritos más multiétnicos de Londres) Magnus Nielsen reclama que el 70% de las mezquitas del país están controladas por ‘fundamentalistas’ y que ‘el islam es un crimen organizado bajo camuflaje religioso. Todo musulmán que no está envuelto en el crimen organizado ‘no es un verdadero creyente.’


El responsable por la bancada de concejales del UKIP en Cambridgeshire fue declarado culpable de racismo por un tribunal independiente por mofarse de los ‘mongólicos’.


El UKIP, pese a ello, trata de distanciarse del resto de partidos neo-fascistas europeos. Ha anunciado la expulsión de dos dirigentes suyos acusándolos de haber sido asociados de la islamo-fóbica Liga de Defensa de Inglaterra o del neo-nazi Partido Nacional Británico (que en las últimas elecciones europeas tuvo un 5% de votos en Inglaterra pero que ahora su electorado en su gran mayoría engrosa al del UKIP).


A fin de mejorar su imagen el UKIP tiene dirigentes que provienen de las minorías étnicas. La única parlamentaria por Inglaterra que no tiene ciudadanía británica es la argentina con pasaporte español Martha Andriansen que fue electa euro-parlamentaria del UKIP, aunque ella, quien me presentó a Farage, ahora ha denunciado a su ex-líder de ‘stalinista’ y ‘anti-mujer’.


EL UKIP buscando alterar su imagen anti-inmigrante acepta algunos refugiados, como los del conflicto sirio. Mientras el Frente Nacional de Francia y otros partidos xenofóbicos del continente tienen un discurso abiertamente anti-musulmán, el UKIP se cuida de ello y, más bien, centra sus ataques en el millón de inmigrantes que provienen de Europa oriental, pese a que ellos son un sostén de la economía (particularmente en sector de construcciones). De allí que varios le han tildado de ‘euro-racista’.


El nacimiento del UKIP


El UKIP apenas ha superado los 10 años de existencia. Nunca antes un partido británico que no haya provenido de la escisión de un partido nacional ha tenido un crecimiento tan acelerado.


A mí personalmente me tocó conocer directamente a dicho partido cuando nació. En Septiembre 2003 este fue fundado por Alan Sked quien enseñaba historia en la London School of Economics, departamento en el cual yo me había formado aunque entonces enseñaba o investigaba en otra parte de dicha universidad.


Entonces se veía a dicho movimiento como un pequeño grupo anti-Tratado de Maastricht. El UKIP fue ensombrecido por el hecho que el billonario Sir James Goldsmith creó el Partido del Referendo con el único objetivo de pedir un plebiscito acerca de la permanencia o no de su país en la Unión Europea. En las elecciones generales de 1997 dicho partido obtuvo un 3%, mientras que el UKIP apenas sacó 0.3%.


El UKIP parecía que no iba a sobrevivir dicha competencia y a la deserción de su fundador Sked quien denunció que su criatura había sido capturada por racistas y extremistas.


No obstante, la muerte de Goldsmith conllevó a la disolución de su partido y a que haya un terreno libre para un partido antieuropeo. Bajo el nuevo liderazgo del millonario Michael Holmes el UKIP hizo su primera gran aparición a nivel nacional cuando en los comicios europeos obtuvo el 7% y 3 de los 73 miembros británicos al Parlamento europeo.


Uno de éstos fue Nigel Farage quien es hoy el carismático líder del UKIP y le ha dado a éste un nuevo carácter.


Originalmente el UKIP era una fuerza en torno a una sola causa: salvar a la libra esterlina frente al euro y salirse de la UE. Por ello es que su símbolo es el signo monetario británico con la palabra UKIP, que al pronunciarse en inglés suena a ‘tú la mantengas’.


Aceptan mantener el sistema de salud gratuito (NHS) pero dando participación al sector privado. Demandan reducir los impuestos a las corporaciones y eliminar el que se impone a la herencia, con lo cual el Estado dejaría de percibir más de $5,000 millones, pero se bajaría la carga financiera del Estado cuando éste reduzca sus inversiones y despida a miles de sus empleados.


Quieren restablecer el consumo de tabaco en lugares públicos, se oponen al matrimonio gay (aunque aceptan la unión de parejas de un mismo sexo) y tienen otras políticas socialmente conservadoras.


Son fuertemente monarquistas. Llaman a que se restablezca el juramento de fidelidad a la reina (y no solo al Estado), que la corona vuelva a tener el título de ‘defensora de la fe’ y que se restablezcan sus tierras.


Se oponen a la energía de viento y piden más plantas nucleares. Exigen un aumento del 40% del presupuesto militar.


Demandan el que a las habitantes británicos de las Malvinas, Gibraltar y los otros 14 territorios ultramarinos del Reino Unido se les dé derecho a votar y a elegir a sus respectivos miembros en el parlamento, tal como ocurre con las dependencias de Francia, haciendo de esta manera más fuerte el reclamo británico ante Argentina y España.


Impacto 


 El Reino Unido tiene una sociedad que evoluciona de a poco y donde es inusual que se produzcan grandes cambios electorales o la emergencia de ‘outsiders’. Su sistema político está diseñado para evitar la emergencia de nuevas fuerzas. Su parlamento está compuesto por 650 miembros de la cámara de los comunes cada uno de los cuales está electo representado a una sola circunscripción. Esto hace que sea muy difícil para que un partido nuevo pueda llegar al parlamento, el cual está estructurado en


torno a dos tribunas que se confrontan: el del gobierno con su primer ministro y el de la oposición con su gabinete en la sombra.


El UKIP hasta ahora nunca ha tenido un solo Miembro de la Cámara de los Comunes, aunque ha logrado atraer a 3 de los 724 lores. En las pasadas elecciones europarlamentarios del 2009 quedaron segundos consiguiendo 9 de los 73 europarlamentarios del Reino Unido.


Desde el 2011 en las elecciones para municipios o para reemplazar a parlamentarios que dejan sus cargos el UKIP ha alcanzado en muchos casos el segundo puesto. Hoy tiene a 223 de los 21,172 concejales municipales.


El UKIP, además, es el primer partido nacido en Inglaterra que tiene un legislador en la Asamblea de Irlanda del Norte, en la cual solo actúan partidos locales (y donde no tiene presencia directa el conservadurismo, laborismo o liberalismo, aunque allí si hayan fuerzas amigas suyas).


Perspectivas


Paradójicamente, el UKIP puede trabajar a favor de sus dos grandes enemigos. Por un lado, pese a erigirse como el gran campeón de la unidad e independencia del Reino Unido, el UKIP puede contribuir a su disolución. Una fuerte votación suya en Inglaterra puede provocar que crezca el separatismo en Escocia, país en el cual el UKIP casi no puede despegar y en el cual Farage fue recibido con huevos por protestantes anti-ingleses.


Por otra parte, el UKIP puede dividir al voto de la derecha en las elecciones generales del 2015 logrando que muchos conservadores pierdan sus bancas. El laborismo, mientras tanto, se prepara para ganar dichos comicios y retornar al poder.