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Recordando

El espíritu revolucionario del Che se mantiene hasta nuestros días

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Lucía García


luciagrcgrc@gmail.com


 


"Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor".


 


Con esta frase se definía uno de los revolucionaros más destacados del S.XX, Ernesto Che Guevara. Nació el 14 de mayo en la ciudad de Rosario, Argentina y fue uno de los pilares fundamentales de la Revolución Cubana y la lucha contra las injusticias en Latinoamérica. El próximo sábado, 14 de junio, se cumplen 86 años de su muerte.


 


Ernesto Guevara de la Serna pertenecía a una familia acomodada de clase media-alta argentina. Sus padres Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna tenían una vida económicamente desahogada, gracias en parte a las herencias recibidas de sus padres, cuya parte invirtieron en plantaciones de yerba mate.


Los ideales revolucionarios del Che Guevara siempre estuvieron presentes y se hicieron más fuertes cuando se trasladó a Buenos Aires para estudiar medicina, donde también comenzó a militar en partidos izquierdistas. Pronto comenzó a viajar por numerosos países de Latinoamérica a lomos de su motocicleta, donde pudo comprobar en sus propias carnes la injusticia de muchos países y la gran diferencia económica que había en ellos. Abundaba un gran número de personas sumidas en la pobreza. Dichas andanzas quedaron reflejadas en la película de 2004 “Diarios de motocicleta” de Walter Salles, con Gael García Bernal en el papel protagonista.


 


Poco a poco fue adquiriendo una ideología cada vez más marcada, debido a sus experiencias personales y a su gran oposición contra el imperialismo, más concretamente el estadounidenseal que culpaba de la mayor parte de los problemas de Latinoamérica.


 


En 1955 Ernesto conoce a Fidel Castro en un viaje a México, donde los Castro preparaban una expedición revolucionaria a Cuba. El Che se unió a ellos como médico y desembarcaron juntos en la isla en 1956. Ambos llevaron a cabo la conquista del territorio cubano y participaron juntos en la decisiva batalla de Santa Clara en 1958, tras la cual lograron entrar en La Habana y acabar con la dictadura de Batista.


 


El nuevo régimen revolucionario concedió a Ernesto la nacionalidad cubana y le otorgó varios cargos políticos en el país, entre los que destacan el de jefe de la Milicia y director del instituto de la reforma agraria, presidente del Banco Nacional y Ministro de Economía y finalmente Ministro de industria en 1961. Con la ayuda del bando soviético llevó a cabo diversas tareas de industrialización del país y participó en varios actos institucionales defendiendo la independencia cubana y criticando duramente el imperialismo norteamericano.


 


Tales eran sus ideales y su fuerte carácter revolucionario, que en 1965 viajó hasta el Congo para llevar a cabo numerosas luchas independentistas y cumplir así su intención de llevar la revolución y la libertad a los países del tercer mundo.


 


El Che Guevara volvió a Latinoamérica en 1966 para lanzar una revolución que esperaba que se extendiera por todo el continente y traspasara los ámbitos nacionales. “Me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie", afirmaba.


 


Como lugar estratégico para comenzar la lucha eligió Bolivia, por su favorable condición geográfica. Allí trató de poner en marcha su teoría de que no era necesario esperar a que las condiciones sociales propiciaran un levantamiento popular, si no que sería la propia acción de guerrilla la que podría favorecer dicha revolución. Así comenzó su levantamiento que le dejó finalmente atrapado en la región selvática, donde se agudizó su problema asmático, debido a que el enfrentamiento no logró sus objetivos entre los bandos militares bolivianos.


 


El ejército de Bolivia, aliado con la CIA, capturó al revolucionario cubano y ordenó su ejecución. Querían poner fin así al mito del Che y humillar su figura ante las masas. Aún así consiguió salvarse su “Diario de campaña” que sería publicado en 1967.


 


La figura del Che Guevara se convirtió así en un mito revolucionario y en el gran protagonista de la contracultura. Promoviendo unos valores, unas ideas y unas formas sociales que chocaban de frente con los regímenes establecidos. Se convirtió en ídolo de masas, más concretamente en símbolo de la juventud, que veían en él un eterno luchador por sus ideales y por la libertad de los pueblos.


 


También son muchas las opiniones contrarias que critican duramente la mala gestión del revolucionario durante sus años en el régimen cubano y le tildan de asesino de masas y carácter terrorista.


 


En 1997 se afirmó que se habían encontrado los restos del Che Guevara, los cuales fueron trasladados y sepultados en Santa Clara en el memorial construido en su honor donde también se encuentran los restos de numerosos guerrilleros que le acompañaron en su expedición.


 


Los homenajes al Che en el mundo de la cultura son muy numerosos, pasando por la música, la poesía y la literatura. También el cine ha contribuido a dar a conocer su figura siendo Benicio del Toro el que más veces ha encarnado su papel protagonista, con películas como “Che, el argentino” o “Che: guerrilla” ambas dirigidas por Steven Soderbergh.