11 °C
Especiales

La cara oculta del Mundial

|

Por: Sandra Berciano


 


El Mundial comenzaba el pasado 12 de junio entre el descontento de la población brasileña. A pocas horas de dar el pistoletazo de salida a este gran evento deportivo la policía dispersaba con gases lacrimógenos a unos manifestantes en contra del Mundial en São Paulo donde posteriormente se celebraría la gala de inauguración. En medio de este ambiente hostil el primer partido tuvo lugar y como muchos se esperaban, Brasil salió victorioso.


No ha sido este el primer altercado en la ciudad desde que se empezaran a movilizar para prepara todo para el gran día. Los costes logísticos a los que la ciudad ha hecho frente para poder recibir el Mundial han sido demasiado elevados en opinión de muchos. Se calcula que Brasil ha gastado más de 3.000 millones de dólares en construir o renovar las 12 instalaciones deportivas que acogerán el evento futbolístico, pero en medio de esta oleada de júbilo y alegría palabras como pobreza y prostitución hacen eco en la conciencia de los ciudadanos.


La prostitución está legalizada en Brasil desde los 14 años, además en el año 2012 la corte de Justicia resolvió que las relaciones sexuales con niñas de 12 años no era necesariamente una violación ya que algunas de ellas trabajaban como prostitutas. Amnistía Internacional consideró dicha resolución como “luz verde para los violadores”.


Cada día son muchas las niñas que salen a la calle para ganarse la vida en Brasil. Hace 18 meses comenzaron las obras en los principales estadios lo que produjo un ascenso de la prostitución por parte de los obreros que trabajaban en ellos. Matt Roper, periodista y activista contra la prostitución infantil ha realizado varias investigaciones en las que afirma que este negocio con niñas menores de unos 11 o 12 años de edad tiene lugar frente a los ojos de la policía, los guardias de seguridad y los habitantes brasileños. Roper ha afirmado también en el periódico Sunday Mirror que posee información de que narcotraficantes y clanes mafiosos de Europa del Este raptan a niñas para trabajar como esclavas sexuales, tanto brasileñas como africanas. Roper se ha acercado un poco más a la cruda realidad y cuenta la historia de Poliana, de 14 años de edad, que comenzó en el oficio hace 3 meses la misma noche en la que murió su madre. La niña afirma que “no sabía cómo iba a encontrar dinero para comer o pagar el alquiler. Pero no pasé mucho tiempo así. Había muchos hombres de la construcción que buscaban sexo”. Otra niña de 16 años, Tahis, cuenta a Matt que casi todos sus clientes son de la construcción y añade “siempre pagan, pero no siempre me tratan bien” y se pregunta “pero, ¿qué puedo hacer? Mis padres están muertos, necesito dinero. Si no fuera por los hombres que trabajan en el estadio, no sé qué haría”.


Además, se espera que el índice de prostitución aumente considerablemente con los turistas del Mundial, por lo que la joven de 16 años planea cobrar 23 dólares, cuatro veces más que el precio anteriormente.


Por otra parte, el otro gran problema que invade Brasil es la pobreza. Hace aproximadamente un mes, Paulo Ito pintó un mural en las puertas de una escuela en el distrito de Pompeia de la ciudad de São Paulo como protesta por el Mundial. En el dibujo se podía ver a un niño brasileño llorando porque lo único que tenía para comer era un balón de fútbol. La imagen dio la vuelta al mundo con más de 40.000 likes en Facebook. Este artista de la calle plasmó en una imagen el sentimiento de los brasileños por el Mundial; en un momento en el que el gobierno de su país antepone sus intereses ante los de los ciudadanos. El artista afirmó que “la gente ya tiene el sentimiento y esta imagen condensó ese sentimiento”.


La pobreza es una pandemia mundial pero es especialmente un tema a la orden del día en Brasil, ya que son muchas las personas que habitan en las favelas, como denominan a las chabolas, sin agua corriente ni luz eléctrica. Por lo que en medio de la celebración del Mundial de Fútbol son muchos los que se empiezan a preguntar si el gobierno brasileño sacará beneficios de los más de 600.000 visitantes que se esperan para destinar fondos a los graves problemas del país.


 


 



  • Unas 250.000 personas han sido desalojadas o pueden serlo próximamente en 12 ciudades de Brasil debido a las obras de infraestructura realizadas para albergar la Copa del Mundo de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos 2016, según calculan activistas.

  • Según informa el portal News.com, los clanes mafiosos internacionales planean una ola de prostitución infantil organizada en torno a los estadios en más de una docena de ciudades de Brasil, desde la capital, Brasilia, hasta Río de Janeiro, donde los aficionados de fútbol se reunirán durante las seis intensas semanas que durará el torneo. 

  • Las comunidades de Brasil llamadas favelas crecen desmedidamente afectando a los bosques aledaños a la ciudad. El gobierno ha tomado una inciativa construyendo un muro para evitar su expansión, pero la gente pobre sigue buscando dónde vivir.


Captura de pantalla 2014-06-17 a la(s) 23.10.01