Reino Unido

La Embajada Británica reabre sus puertas en Irán después de dos años y medio del ataque

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Por: Naiara Álvarez Panizo


 


La Embajada Británica cerró sus puertas en Teherán después de haber sido atacada el 29 de noviembre de 2011. Alrededor de 1000 personas, la mayoría de ellos estudiantes universitarios, asaltaron el edificio en la capital iraní, saqueando oficinas y robando documentos.


En un principio todo había comenzado pacíficamente, dado que los manifestantes protestaban contra el embajador británico y le pedían que abandonara el país, pero los más rebeldes comenzaron el asalto al grito de: “allahu akbar”, o lo que es lo mismo, “abajo con el Reino Unido”, “abajo con EE.UU” y “abajo con Israel”, al mismo tiempo que sustituían la “Union Jack” por la bandera iraní y destruyendo todo lo que se encontraban por delante. Estos sucesos se producían dos días después de que el Parlamento iraní ratificase, con una rotunda mayoría, una ley para rebajar el nivel de relaciones que por aquel entonces poseían con el Reino Unido. Aún así, ese no fue el único ataque que ha sufrido el edificio británico, dado que en el año 2007 casi 200 estudiantes apedrearon la embajada mientras coreaban todo tipo de consignas anti-occidentales y pedían la expulsión del embajador, así como el procesamiento de los 15 marinos capturados por las fuerzas iraníes en aguas del Golfo el 23 de marzo de ese mismo año. Todo esto sumado a las malas relaciones que existen entre ambos países, ponía un poco en aviso que algo así pasaría no tardando mucho.


Esto levantó el resquemor británico y las reacciones no se hicieron esperar. El primer Ministro David Cameron calificó la situación como “indignante e injustificable” y además exigió a Irán que garantizara la completa y máxima seguridad de todo el personal británico dentro de la embajada. Por otro lado, el Ministro de Relaciones Exteriores, William Hague, declaró que había sido una acción irresponsable y que se había puesto la seguridad de los diplomáticos y la de sus familiares en peligro, además de todos los destrozos materiales que los rebeldes ocasionaron.


A todo esto se le añade que los medios de comunicación de Irán calificaron los hechos como una situación totalmente espontánea por parte de los estudiantes asociados con basij, en contra de las políticas de Reino Unido. Así mismo fueron los propios rebeldes quienes declararon públicamente que detrás de los hechos acaecidos, no se encontraba ningún organismo estatal. Pero por otro lado, existen informaciones que dicen que tras el ataque se encontraban varias autoridades del país. El corresponsal del canal Al Jazeera en Teherán, informó de que incluso la policía y varios ministerios tenían conocimiento de la manifestación horas antes de que se produjese y aseguró: “cualquier acción de esta escala nunca puede ser independiente de la república islámica, estas manifestaciones siempre son aprobadas por oficiales de mayor rango”. Además se sabe que dos canales iraníes emitieron el ataque en directo, para lo que se necesita un permiso previo, que de haber sido así, tendría que ver con Ayatollah Khomeini.


Tras todo lo sucedido, el 30 de noviembre de 2011, el secretario de Relaciones Exteriores anunció durante un discurso en la Cámara de los Comunes que todos los embajadores y diplomáticos iraníes abandonarían Reino Unido en 48 horas, así como todos los británicos habían salido de Teherán ya que la Embajada británica en Irán había cerrado sus puertas.


Todo esto lo que hizo fue estrechar aún más los lazos entre los dos países, dado que sus relaciones nunca habían sido buenas por todo lo acontecido con el Organismo Internacional de energía Atómica  y el bloqueo de las instituciones financieras en Reino Unido, para hacer negocios con Irán y las sanciones que se imponían a sus industrias petrolera y petroquímica, tanto es así que el Secretario de Relaciones Exteriores y el Primer Ministro, advirtieron de las serias consecuencias que se tomarían contra Irán por su “incapacidad para cumplir con sus obligaciones internacionales” referentes a la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas entre países e inmunidad de los diplomáticos.


Pues bien, casi tres años después de este ataque, Mansuri Arani afirmó a principios de este año que no veía problema ninguno para reabrir la Embajada británica en Teherán, así como que Reino Unido puede nombrar a un encargado de negocios para su embajada en Irán y así fue. El pasado octubre ambos países acordaron designar encargados de negocio como el primer gran paso para volver a abrir sus respectivas embajadas, y fue hace unos días cuando William Hague, Ministro británico de Relaciones Exteriores, anunciaba que las circunstancias eran las correctas para la reapertura de la Embajada británica en Teherán, y es que desde que Hassan Rohani asumió la presidencia de Irán, las tensiones entre ambos países han ido decreciendo poco a poco.


A pesar de haber soltado algún nudo entre ellos, las relaciones se siguen manteniendo a nivel de encargados de negocios no residentes y no embajadores, hasta que se alcances más acuerdos, como declaraba el Viceministro iraní de Relaciones Exteriores para Asuntos Europeos y Estadounidenses, Majid Takht-e-Ravanchi.


La decisión de reapertura coincide con el avance de los radicales islámicos que hace que aumente la tensión en Irak, y por otro lado, con la disposición del gobierno iraní a prestar ayuda a sus vecinos.


Al explicar las razones de por qué una reapertura ahora, el Ministro Hague aseguró que “nuestras dos principales preocupaciones a la hora de considerar la nueva apertura de nuestra Embajada en Teherán, eran el tener la garantía de que nuestro personal tuviera seguridad y la confianza de que pudieran cumplir todos ellos sus funciones sin tener ningún obstáculo de por medio”. También aseguró que Irán es un país importante en una zona “volátil”, y resaltó que mantener las embajadas en el mundo, incluso cuando las circunstancias no son las mejores ni las más fáciles, es un pilar muy importante de la política exterior del Reino Unido y seguirá siendo así.