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Especiales

Esclavos de la crisis

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Por: Sandra Berciano / sandraberciano@gmail.com


 


 


Desde que la crisis empezara hace ya unos años todos los países han visto afectada su economía. Aunque, bien es cierto, que unos más que otros. Los salarios han disminuido, las condiciones laborales empeoran y el desempleo aumenta a un ritmo que no se puede controlar en muchos países.


La Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue fundada en 1919, es una institución mundial responsable de la elaboración y supervisión de las normas internacionales del trabajo. Este año ha elaborado un Informe mundial sobre salarios 2012/2013 en el que muestra una curiosa gráfica donde se puede ver como desde el año 1999  el salario y la productividad laboral, por trabajador, se van distanciando cada vez más. Se puede ver como el índice de la productividad laboral aumenta más del doble cada año.


Además la OIT ha publicado una lista con el salario mensual que reciben los trabajadores en cada país, que al fin y al cabo es una de las formas más sencillas de percibir la desigualdad económica y social. Realizaron una lista con la media de los sueldos ajustados a los costos de vida correspondientes, usando para esto el PPP (siglas en inglés) lo que significa la “Paridad del Poder Adquisitivo del Dólar”. Luxemburgo encabeza la lista con 4.089 dólares, le siguen Noruega, Austria, Estados Unidos y Gran Bretaña en el top 5. Los países europeos tienden a situarse en los primeros puestos, como Alemania, Francia, Italia, España…entre otros; y los países latinoamericanos tienden a las últimas posiciones, como la República Dominicana, México, Colombia, Brasil y Chile, este último acercándose más a la mitad de la lista.


Por otro lado, el salario no es lo único que se relaciona única y directamente con el trabajo, también lo hacen las prestaciones y las condiciones laborales principalmente, entre otros. Turquía, Argelia, Ucrania, China, Corea y Colombia son algunos de los peores países para trabajar según un estudio realizado por la Confederación Sindical Internacional (CSI). En el otro extremo se encuentran países como Uruguay, Francia, Alemania, Sudáfrica y Dinamarca. La lista se llama Índice Global de los Derechos y va asignando a cada país puntos en función de 97 indicadores. Una vez obtenida la puntuación los países se dividen en cinco grupos: grupo 5: derechos no garantizados debido a la desintegración del Estado de derecho, con países como China, Corea, Costa de Marfil, India, Grecia, Guatemala o Colombia; grupo 4: violaciones sistemáticas de los derechos, con países como Argentina, Honduras, México, Perú, Panamá o Pakistán; grupo 3: violaciones regulares de los derechos, con Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Reino Unido y Venezuela; grupo 2: violaciones repetidas de los derechos, con España, Irlanda, República Dominicana, Rwanda y Túnez; y por último, el grupo 1: violaciones irregulares de los derechos con Bélgica, Uruguay, Noruega, Alemania y Dinamarca, entre otros.


Resulta interesante, o cuanto menos curioso, que Uruguay o España tengan unas mejores condiciones para los trabajadores pero los habitantes de los mismos emigren a buscar trabajo a países con peores condiciones. La crisis ha dejado a su paso una panorama desolador para todos los países, ocasionalmente algunos datos pueden resultar esperanzadores pero aún pasarán unos años hasta que las economías vuelvan a su cauce.