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España

Jordi Pujol, el ocaso de un ídolo

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Por: Andrés Gago


 


 


Jordi Pujol a sus 84 años de edad y retirado de la política confesó el pasado miércoles que su familia ha cometido fraude fiscal durante los últimos treinta años al poseer fondos en paraísos fiscales.


Prácticamente, este período ha transcurrido de forma paralela a su carrera política.  Momento que tuvo origen con la fundación en 1974 de Convergencia Democrática de Cataluña y que más tarde pasaría a federarse con Unió Democrática de Catalunya, dando origen a CiU.


En 1980, y a través de este partido, el expresidente  alcanzaría a gobernar la Generalitat durante los siguientes 23 años. Una Institución de la que era padre y por la que se convirtió figura esencial del Nacionalismo Catalán.


De todas formas, y en contra de lo que se puede pensar hoy, dado al reciente giro independentista que ha tomado tanto su partido como él mismo, en el pasado, Jordi Pujol se caracterizó por ser una pieza fundamental del éxito de la transición española y la gobernabilidad del Estado.


En el cuaderno de bitácora de su partido, tanto se pueden encontrar pactos con Adolfo Suarez, como con Felipe González, o el de aquel famoso Pacto del Majestic, en el que brindaba la llave de la Moncloa a un joven José María Aznar.


Pero toda esta carrera y significancia, tanto para la nación española como sobre todo para la catalana, quedan ensombrecidas tras su confesión y después renuncia de los cargos públicos, que se le otorgan a la figura del expresidente de la Generalitat, así también como las pensiones vitalicias y el título de Molt Honorable.  De esta forma, su presencia en Cataluña, en la cual fue protagonista de su resurgimiento cultural , político y económico, es forzada a desaparecer en un ostracismo, o un exilio cual el del propio Yoda en el planeta Dagobah. Personaje con el que se le caricaturizaba en los Guiñoles de Canal +, debido no solo a su cierto parecido físico, si no también por sus ademanes de sabiduría, nobleza y honradez, y ahora también destino.


Y así es como aun lo siguen viendo sus adeptos seguidores, reticentes a creer en su culpabilidad, incapaces de renegar de su figura y legado, aquellos como Mas, hijos políticos del expresidente que sospechan que esta confesión puede estar encaminada a proteger a los miembros de su familia, en especial a dos de sus hijos Jordi y Oriol, ambos  imputados por diversos delitos. El primero,  denunciado por su novia por negocios y actividades presuntamente ilícitos y el segundo, Oriol, imputado por indicios claros de soborno y tráfico de influencias en el caso de las ITV.


Al parecer, también sus otros cuatro vástagos podrían haber sido beneficiados por parte de la Generalitat y administraciones a través de la adjudicación de contratos públicos a las empresas en la que sus hijos era dueños o formaban parte de la dirección. Hasta el  pasado miércoles, estas denuncias para la familia Pujol no eran más que un ataque hacia Catalunya. La familia, tan enraizada se consideraban a la Nación Catalana, que al igual que con los faraones, un ataque a su persona se convertía en un ataque a su reino.


Pero tras la propia confesión de Jordi Pujol todo cambia. El sisnidacto manos Limpias ha denunciado al expresidente de la Generalitat y a su esposa Marta Ferrusola, a quién se le considera cerebro de la trama de los negocio de la familia, por delitos tales como el de ¡¡los de cohecho, malversación de fondos, prevaricación, trafico de influencias, falsedad en documentos públicos y blaqueo de dinero.


El sindicato que ha interpuesto la denuncia pide al Juez que dirija la acción penal también contra su esposa, Marta Ferrusola, en calidad de “cómplice y encubridora” y además reclaman la declaración ante el juez del matrimonio y los hijos Jordi, Oriol y Marta. Manos Limpias, en su denuncia cita como prueba un documento elaborado por la Policía Nacional contra delitos económicos (UDEF), en el que se investiga el presunto cobro sistemático de comisiones por obras públicas adjudicadas por la Generalitat durante el gobierno de CiU y que podría ser parte del origen de los fondos ilegales de la familia. Según manos limpias, este documento publicado por El Mundo no ha sido desmentido. También se recuerda la denuncia pública lanzada en el Parlament por Pasqual Maragall, en la que acusaba a la bancada de CiU de cobrar un 3% por obras públicas: “Ustedes tienen un problema que se llama 3%” dijo el entonces presidente de la Generalitat.


Desde Madrid, esta noticia ha sido acogida como un utensilio para frenar el intento Independentista de Mas. De esta forma, el presidente Catalán, muy a su pesar, en un intento por recomponer filas se ha desvinculado de su “padre político” y llamado al pueblo catalán a no perder la fe en su proyecto. Sin embargo, sí existen razones obvias para pensar que la confesión del expresidente tendrá un efecto en el plan de Mas. Pues parece visible una clara ruptura entre los dos partidos que conforman CiU. Todo esto debido a la inamovible postura independentista del CDC. Esta falta de acuerdo sumada ahora a la ausencia de la figura de Pujol, como eslabón de unión y ente conciliador entre Mas (CDC) y Durán y Lleida (UDC), este último ha decidido abandonar el barco. Y ¿Quién sabe si será el primero de muchas deserciones? Un mal momento para abandonar las filas. Justo cuando el partido necesita de todas sus fuerzas y la máxima unidad  para mantener el pulso con el Estado español.