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España

El cuento del espejito mágico

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Por: Andrés Gago


 



El barómetro refleja el descontento y la preocupación de la ciudadanía española por su sistema político y la marcha de la economía. Sin embargo, los partidos políticos, al igual que en el cuento de Disney, le preguntan a su espejito por quién es el más bello, esperando siempre salir elegidos


 


En ocasiones, medios de comunicación y de análisis político centran su atención en aquellos temas que dicta la agenda de los partidos políticos. Estos últimos, no siempre aciertan en poner sobre la mesa los temas de debate que afectan a los  ciudadanos.


Desde una punto de vista lógico, las razones por las que un partido decidiría  desviar la atención de los ciudadanos y medios de comunicación solo pueden ser entendidas,  bien por su  incapacidad para resolver tales conflictos, o bien debido a unos intereses y estrategias subyacentes, ajenas a los votantes.


El efecto de tal incompetencia y/o del hermetismo de los partidos ha conllevado a un desapego de la política por parte de los ciudadanos, incapaces de comprender la utilidad  de un sistema aparentemente obsoleto.


La tendencia observada en los barómetros del CIS durante los últimos años, mostraba una ciudadanía que no creía en la política. El mayor mal de una democracia es el de una sociedad que no ejerce su derecho al voto, una población que no debate ni crea política es una democracia muerta y por lo tanto un país desgobernado.


Para crear una imagen del panorama laboral español, basta con observar los perfiles laborales de los individuos seleccionados. Los dos mayores grupos son el de los parados (528) y el de los jubilados y pensionistas (598). Entre ambos grupos casi forman la mitad de la lista. Esto podría ser explicado debido no solo al envejecimiento de la población y la situación económica, sino también por efectos del diseño del estudio, ya que estos dos grupos son los que más tiempo tienden a pasar en  casa y por lo tanto son sujetos más fáciles de ser encontrados por el entrevistador.


En cuanto a las preguntas del Barómetro acerca de la economía. Las familias españolas siguen sufriendo problemas económicos en sus hogares. El 40% del estudio cree que la situación económica del país es mala y el 41%  muy mala.


Si cruzamos estos datos con la variable profesional, podemos observar como el 53% de los desempleados y el 50% de los comerciantes y pequeños empresarios  creen que la situación económica en general de España es muy mala. Esto son datos alarmantes, ya que las microempresas, según un documento elaborado por el ministerio de industria,  conforman el 95% del total de todas las empresas españolas. Que el pesimismo de empresarios sea similar al de los parados es un dato alarmante. Tampoco difiere la visión del grupo de empresarios con asalariados, el 75% de este grupo representa la suma de aquellos que creen que España, económicamente, está “mal” y “muy mal”.


El pesimismo compartido por todos los grupos encuestados impide dar algún dato relevante acerca del otro lado de la balanza, ya que alrededor del 75% de los individuos de cada grupo profesional describió la situación entre “mala” y “muy mala”.


No obstante, sí se podría hablar de los “menos pesimistas”, los agricultores y cooperativistas, entre aquellos que han afirmado que la situación es “mala y “muy mala” suman el 60% de este grupo. Esto son 15 puntos porcentuales menos que los demás grupos. Debe ser destacado que las cooperativas han resurgido como un nuevo modelo ante la crisis debido a su flexibilidad salarial. Inclusos, según el diario ABC, las cooperativas agroalimentarias llegaron a crear empleo durante el 2013.


 


 


Política


En cuanto a los principales problemas de la nación, el paro se sitúa como la primera preocupación de los españoles, siendo elegido por el 50% de los entrevistados como primera opción.


“La corrupción y el fraude” fue la elección más elegida por los entrevistados como el segundo principal problema de España. De este modo, el 18,6% de los españoles cree que esta situación es el segundo problema de España por detrás del paro.


Descartando las dos opciones ya mencionadas; la opción “los políticos en general, los partidos y la política”  muestra el valor más alto (6,9%) de la lista de opciones para señalar el tercer problema. Normalmente,  las opciones en esta lista obtienen frecuencias menores y por lo tanto una mayor distribución entre opciones. Todo lo contrario sucede en la lista para el primer y segundo problema, los dos grandes temas, el paro y la corrupción, se distribuyen la mayoría de las respuestas.


Por lo tanto, si atendemos a este tercer menú de asuntos conflictivos, podremos observar como otros temas adquieren relevancia. En este orden: asuntos de índole económico, la sanidad, problemas de índole social y educación; son los temas que adquieren cierta relevancia estadística. Por el contrario, algo muy llamativo es la carencia de importancia que los españoles le han dado a algunos temas que tanto periódicos como partidos se empeñan en situar en el centro del debate.


Temas tan polémicos como lo fue recientemente la cuestión de la Monarquía, el terrorismo, o temas que hoy mismo han ocupado primeras páginas como el conflicto de los nacionalismos y las autonomías. La preocupación por estas ultimas no llegan ni al 1% de la oblación. Tan solo de forma aislada, agricultores (13%) y empresarios (8%) muestran datos significativos ante los nacionalismos.


En cuanto a la opinión sobre los partidos políticos, un 59,3% no votaría nunca al PP. Mientras que un 4,3% lo haría siempre. De este grupo destacan los jubilados y empresarios. Un 16% de los que votaron al PP en las elecciones del 2011 no lo volverían hacer jamás, mientras que un 17% lo haría siempre. Los parados y los pequeños empresarios y comerciantes parecen ser los que proyectan una intención de voto más baja. Tanto el paro, como la reforma laboral y la subida de impuestos parecen hacer mella en la actitud de estos dos grupos.


Curiosamente, el grupo con la intención de voto más alta es el de los agricultores (empresarios sin asalariados y cooperativas). Cabe destacar que este grupo esta formado por menos de 30 personas y por lo tanto puede que no sea representativo, ya que el teorema del límite central no se cumple.


En el caso del PSOE, el 41% de la población no lo votaría jamás. En cuanto a perdida de electores, el 14,4% de los votantes del 2011 no volvería a sufragar jamás, y un 11,9% lo haría siempre. Las profesiones que menos simpatizan con el PSOE son las de empresarios y la de pequeños empresarios y comerciantes. Mientras que los que más simpatizan, son los jubilados y los administrativos y comerciales.


Curiosamente, los jubilados es el grupo que mayor apoyo ofrece a estos dos partidos. Este hecho nos muestra el envejecimiento que se ha producido en las filas de los dos grandes partidos.


Todo lo contrario que sucede con el partido Podemos, que en la pregunta de intención de voto se ha colado entre el PP y el PSOE,  con un 11’9% de todas las respuestas. El PP ha obtenido 12,8% y PSOE 10.6%. El factor de la edad es determinante en esta pregunta. Podemos supera en intención de voto a los dos partidos en aquellas personas comprendidas entre los 18 y los 54 años. Mientras que en los rangos de edad 55-64 y +65, PSOE y sobre todo PP se distancian notablemente de Podemos.


 


Igual que en el cuento de Disney, parece que ha llegado el día en que una nueva figura sale en el espejo, ahora esperemos que no lo envenenen.


 


Vía: El País Vía: El País