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Reino Unido

Los habitantes de Reino Unido necesitan amigos

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Por: Naiara Álvarez Panizo / naiarapanizo@gmail.com


 


 


Hay quién dice que “quién tiene un amigo tiene un tesoro” y es totalmente cierto. Aunque cabe destacar que no hablamos de esos “amigos” con los que te puedes tomar un café, salir a tomar una copa o incluso cenar, está bien tener de ese tipo también, pero lo que nos ocupa hoy son los buenos amigos. En muchas ocasiones la palabra “amistad” está mal utilizada, se le da un uso erróneo porque a alguien a quién simplemente te cae bien le llamas amigo.


Existen por otro lado, las personas que nunca supieron de tu existencia, pero cuando consigues cosas importantes y eres alguien reconocido, la frase más común es: “Sí era amigo mío”.


Por suerte o por desgracia, en muchas ocasiones tienes que darte un buen golpe emocional para aprender a diferenciar los distintos tipos de personas que te rodean bajo el calificativo de amigos. Entre ellos puedes encontrar: los interesados, los aprovechados, los pasotas y… los amigos. Habitualmente estos últimos son los que por desgracia, demuestran lo que son en los malos momentos; en ese contexto es cuando uno se da cuenta de que son realmente amigos porque si algo está claro es que para lo bueno todos pueden están, pero el amigo de verdad es aquel que está contigo en lo bueno y en los malo, el que se alegra de tus logros y lo celebra contigo, el que te ayuda a perseguir tus sueños, alguien que en definitiva te hace la vida mejor y más fácil.


Estoy segura de que todo el que está leyendo ahora mismo estas palabras tiene una persona en mente, y ahora está esbozando una pequeña sonrisa. Pues bien queridos lectores, dediquemos a esas personas unas merecidas palabras, obra del gran Pablo Neruda:


 


Algunas veces encuentras en la vida


una amistad especial:


ese alguien que al entrar en tu vida


la cambia por completo.


Ese alguien que te hace reír sin cesar;


ese alguien que te hace creer que en el mundo


existen realmente cosas buenas.


Ese alguien que te convence


de que hay una puerta lista


para que tú la abras.


Esa es una amistad eterna…


Cuando estás triste


y el mundo parece oscuro y vacío,


esa amistad eterna levanta tu ánimo


y hace que ese mundo oscuro y vacío


de repente parezca brillante y pleno.


Tu amistad eterna te ayuda


en los momentos difíciles, tristes,


y de gran confusión.


Si te alejas,


tu amistad eterna te sigue.


Si pierdes el camino,


tu amistad eterna te guía y te alegra.


Tu amistad eterna te lleva de la mano


y te dice que todo va a salir bien.


Si tú encuentras tal amistad


te sientes feliz y lleno de gozo


porque no tienes nada de qué preocuparte.


Tienes una amistad para toda la vida,


ya que una amistad eterna no tiene fin.


 


Después de estas bonitas palabras de un genio, toca compadecerse de las personas que han tenido la mala suerte de no haber encontrado a esa persona especial con la que entablar esa “amistad eterna”, y es que recientemente un estudio ha revelado la escalofriante cifra de cinco millones de personas en el Reino Unido quienes carecen de tener un amigo o amiga íntimo. El estudio data exactamente la cifra de 4.7 millones de personas los que tienen esta importante carencia en su vida. Además, otra encuesta realizada por “Relate”, una compañía que se dedica a hacer estudios de las relaciones personales, asegura que una de cada cinco personas, no se ha sentido querida en la semanas anteriores al realizar la encuesta.


Pero los estudios no terminan ahí, también algo parece apuntar a que la gente joven no tiene la misma capacidad de comunicación que las personas situadas en la franja de los 55 años, los cuales califican de amigos a todos sus vecinos.


La explicación más lógica que podemos dar a esto no es otra cosa que el brisco avance de las tecnologías. Hace quince años no existían los móviles tal y como los conocemos hoy, con ellos se podía hacer llamadas y mandar breves mensajes de texto. Hoy en día se dan casos de jóvenes que se encuentran en la misma sala y están conversando a través de las redes, o por uno de los tantos chats de mensajería instantánea que existen. Antes se jugaba en los parques, no había video consolas que te aislaran en una sala durante horas, se jugaba a la pelota, a la comba, a diferentes juegos que seguro todos conocemos, además la típica frase ¿juegas? Más de una y dos veces la empleamos para buscarnos compañeros de juegos y aventuras infantiles. Sin conocerse de nada uno interactuába, la relaciones interpersonales eran diferentes, ahora la tecnología está frenando eso de golpe.


Pero como no hay mal que por bien no venga, hemos de decir la parte buena de que avancen los tiempos y con ellos los aparatos e Internet y todo lo que ellos conlleva, ¿quién no ha tenido a un amigo o amiga viviendo lejos alguna vez? Pues bien, Skype y otros elementos nacidos de las nuevas tecnología nos permiten hablar y ver la cara a esos amigos que, por desgracia, no están cerca, por lo que al fin y al cabo lo único que importa es el poder decir que se tiene amigos.