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España

Mas afirma que la consulta catalana sigue en marcha

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Por: Ricardo Miranda


 


 


“No hay planes a, b, c, d o e. Solo hay uno, que es votar”. Artur Mas ha recalcado hasta cuatro veces, en un discurso de poco más de diez minutos, que el único plan es convocar la consulta. De esta manera se expresaba la semana pasada el presidente de la Generalitat tras las declaraciones de la vicepresidenta Joana Ortega en las cuales planteó un posible aplazamiento de la consulta del próximo 9 de noviembre. Tan solo unos días después Ortega se retractaba de sus declaraciones y se alineó con las hechas por Mas asegurando que todos en el ejecutivo catalán trabajan en un "solo plan" y prevé que la consulta se convocará formalmente en septiembre.


Ortega también ha asegurado que "no hay grietas entre Mas y yo", cerrando así también el enfrentamiento que su partido, Unió Democràtica, abrió al decir que la consulta no podrá celebrarse si el Gobierno impugna la ley catalana de consultas. “Unió estará al lado de Mas, como lo ha hecho desde el primer día, defendiendo el derecho a decidir de los catalanes", insistió la vicepresidenta. "Hice una reflexión que reitero y mantengo, y es que, si alguien se piensa que prohibiendo la consulta matará los anhelos de los catalanes, se equivocan", destacó tras advertir de que costará encontrar una brecha entre lo que dice ella y Mas porque ambos coinciden en que el único plan es votar el 9 de noviembre. Para Ortega, la consulta se convocará en base a la ley de consultas, que es "una ley amparada por el Parlament", y  ha asegurado que desde el Gobierno catalán está todo preparado para cuando se convoque.


Lo que Mas continúa sin aclarar es qué hará si el Gobierno impugna su convocatoria ante el Tribunal Constitucional, algo que en las filas del PP se da por descontado. “Aún no sabemos qué harán, cuando lo veamos ya reaccionaremos”, dijo en otro intento de contentar a los sectores más soberanistas, ya que la brecha entre Unió y Convergencia es más que notoria.


Por otro lado, tras estas declaraciones Mas ha apagado las alarmas que habían saltado entre los partidos a favor de la consulta. A su vez, el presidente se comprometió a consultar las decisiones más importantes con ERC, ICV-EUiA y la CUP. También ha anunciado que, a principios de septiembre, convocará a estos grupos para explicarles en qué situación se encuentra el dispositivo logístico de la consulta antes del decreto de la convocatoria de la consulta, que confía en que sea una realidad antes del 24 de septiembre.


Pero el problema se repite a la hora de saber qué ocurrirá cuando, a mediados de septiembre, el Gobierno impugne la ley catalana de consultas ante el Tribunal Constitucional. En ese caso de paralización del texto legislativo, Esquerra Republicana, la CUP y las entidades independentistas, que han demostrado gran capacidad de movilización en la calle, ya han avisado de que no permitirán que se alargue el proceso y exigirán igualmente la convocatoria de un referéndum.


Sin embargo, Artur Mas ha querido calmar los ánimos asegurando que “el plan es votar, pero obviamente se tiene que hacer bien”. “Voy a poner toda la carne en el asador y todo el sentido común para poder votar el 9 de noviembre, pero el 9 de noviembre tampoco se acaba todo. Si nos obstaculizan la consulta entraremos en otra fase que ahora no voy a comentar”, añadió. Ahora mismo, el presidente está un poco desorientado y debilitado por el asunto Pujol, y al que le podría interesar abrir una vía de acuerdo con Rajoy ante la hipótesis de que la consulta no llegue a realizarse y ERC le retire su apoyo.