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España

La deuda pública hace saltar las alarmas de nuevo

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Por: Andrés Gago


 


 


La deuda acumulada por el conjunto de las administraciones ha sobrepasado el billón de euros, una cantidad que representa el 99,4% del PIB. La previsiones del gobierno son todavía peores, ya que se espera que la deuda alcance el 99,5% al final de año.


Esto quiere decir que la suma de la deuda de las distintas administraciones  es casi equivalente a todos los beneficios producidos en España durante el último año. Esta situación, según un estudio del FMI, no se repetía desde principios del siglo XX, periodo marcado por la perdida de las ultimas colonias.


Si repasamos la evolución de la deuda pública podemos observar como ésta se dispara a raíz del déficit que se iba acumulando en los primero años de la crisis. El gasto público se incremento por encima de los ingresos e implico un déficit que debía ser equilibrado a través de deuda publica, una financiación que se encareció notablemente durante este periodo.


De esta forma pudimos observar como la deuda de 2007, que rondaba los 382 mil millones de euros, ascendió a la friolera cifra de 736.468 millones a finales de 2011. Momento en el que Rajoy se hacía cargo de la presidencia del gobierno.


La visita de la Troika al nuevo jefe de Estado significó la implementación de las medidas de un paquete de choque contra el déficit público. Estas medidas asegurarían que las deudas contraídas por el Estado Español serían totalmente pagadas.


El paquete de medidas estaba enfocado obviamente a reducir gastos y a aumentar los ingresos del Estado a través de la contribución de la ciudadanía. Esto llevaría al PP a tener que legislar imponiendo medidas muy impopulares y que iban en contra de lo prometido durante la campaña.


El paquete de la troika obligaba a recortar el gasto publico, tanto el corriente como el de inversión. A demás, y muy a pesar del gobierno y en contra de su filosofía liberal, se obligaba a subir los impuestos.


También se instaba a hacer reformas estructurales para la mejora de la competitividad de la economía. Esto se aplicó desde calle Génova introduciendo una reforma laboral. Una ley que según el gobierno “promovería la contratación, especialmente la de los jóvenes  y convertiría el despido en el ultimo recurso de las empresas en crisis. También se enfocaba a  consolidar el contrato indefinido, además “de acabar con la rigidez del mercado”. Omito cualquier tipo de comentario a esta medida, las cifras del paro hablan por si solas.


Las reformas no acababan aquí, el organismo supranacional, desde donde se gobierna hoy las naciones, exigía un recorte de las pensiones. Para ello se retrasaba la edad de Jubilación y se restringían al máximo las prejubilaciones y jubilaciones anticipadas.


Esta medida fue acompañada con un recorte de las prestaciones del Paro con una reducción del subsidio en cantidad y tiempo.


También se crearon acorde a la política de subida de impuestos, nuevas tasas como lo fue el anticonstitucional copago sanitario, que recobraba a la ciudadanía por el uso de servicios públicos.


La reducción del déficit, desde el paquete de la troika, también se contemplaba con el aumento de las tasas de educación, recortes salariales a empleados públicos, despidos de empleados públicos sin oposición, congelación de nuevas plazas y limitación de la promoción interna entre otras medidas.


El plan de choque de la troika también exigía la paralización de infraestructuras , por el cual, el Estado debería buscar mecanismos de colaboración público-privado, externalizar servicios y explotar tales actividades de forma concesionaria. También se proveía imponer nuevas tasas a aeropuertos, autovías y subidas del transporte publico en general.


Paralelo a la política de externalización de costes, la troika también instaba al gobierno a deshacerse de empresas públicas para hacer caja. De esta forma,  además de la venta de Inmuebles y participaciones industriales del sector público, asistimos a la privatización de empresas públicas. Como el caso de Aena y en camino también viene la privatización de la línea ferroviaria, a pesar del grande desembolso que el pueblo español ha hecho para establecer sus redes de comunicación territoriales.


La troika haciendo uso de la potestad tributaria del Estado que gobierna, señaló al gobierno de Rajoy, la necesidad de subir los impuestos. Esta medida fue muy criticada por sectores liberales, pues según ellos, esta política desincentivaría el consumo y por lo tanto  incrementaría el paro, además de contraer la producción nacional, impidiendo equilibrar las cuentas públicas


Sin embargo, nuestro gobierno aplicó todas las medidas observadas por la troika, en 2012, según el diario EL Mundo, España fue el país que más aumento el IVA en todo el planeta. Por otro lado, también vimos la eliminación de algunas de las desgravaciones en el IRPF, como la deducción Estatal por alquiler, que entra en vigor con reforma fiscal  en 2015.


Así, que después de todo esta carga que la población española se ha visto obligada a soportar, las nuevas medidas implementadas desde el 2012 no solo no han conseguido reducir el paro  y reactivar la economía, si no que han aumentado la deuda en alrededor de 271.000 millones de euros en tan solo dos años.


Si bien no parece que el gobierno ni la troika vayan a cambiar de estrategia, sino que todo lo contrario;  un nuevo paquete de recortes destinado a reducir el núcleo duro de servicios públicos y una restructuración de las Administraciones Públicas, será lo que con mayor seguridad el gobierno de Rajoy comience a implementar a partir de su segunda legislatura.