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España

Alerta contra las reformas estructurales

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Por: Andrés Gago


 


 


La OCDE publica un informe según el cual los recortes salariales, aconsejados previamente desde la misma institución, tendrían un efecto depresor sobre la demanda. Este informe fue publicado paralelamente a la noticia de que el BCE bajará los tipos de interés al 0.05% ante los temores de deflación.


Hoy, Ángel Gurría Secretario General de la OCDE, afirmaba en París que los recortes salariales habían ayudado a contener la perdida de empleos y a restaurar la competitividad de los países con déficit. Sin embargo, también afirmó que en este momento nuevas reducciones podrían ser contraproducentes, ya que no ayudarían ni a crear nuevos empleos ni a impulsar la demanda.


Sin embargo, el Secretario General, incongruentemente, insta a que los nuevos Gobiernos, incluidas las principales economías emergentes, sigan aplicando las reformas estructurales para mejorar la competencia y el crecimiento económico.


Lo que parece ilógico y contraproducente, es que la reducción de los salarios fue propuesta por el FMI, el BCE, y amparada por la OCDE como una de las medidas del paquete de esas reformas estructurales, que tienen como objetivo, según ellos, mejorar la competitividad y reducir la deuda pública.


No obstante, parece que este estudio ha revelado una alarmante bajada de la demanda en el grupo de la OCDE. Ésta situación se ha generado en consecuencia de las medidas impuestas por la Troika, como la reducción de los salarios.


Si bien es cierto que el objetivo de bajar los precios por parte de las políticas efectuadas, se debe a que es un indicador de una economía competitiva, lo que este informe parece realmente demostrar es que la bajada de los precios se debe a un descenso de la demanda provocada por la desigualdad y la pobreza fomentada por estas medidas.


Ahora, en Europa se corre el riesgo de entrar en recesión, lo que implicaría un mayor peso de la deuda de los Estados y un mayor incremento, si cabe, del paro.


Además, este insolito informe, pide incomprensiblemente que los Estados establezcan salarios mínimos y proporcionen prestaciones al desempleo para ayudar a reforzar los salarios de los trabajadores con sueldos bajos. Una vez más, esta medida dista del paquete que acaba de ser implementado por el gobierno. La tendencia en España, ha sido reducir prestaciones sociales, aumentar la carga impositiva a la clase media y facilitar el despido para mejorar la movilidad del mercado laboral.


Sin embargo, esto puede deberse a que la OCDE comience a distanciarse de la línea marcada por la Troika (FMI,BCE y Comisión Europea), a pesar de que al final del informe, siguen defendiendo las famosas reformas estructurales, tan bien conocidas en los países del sur de Europa.


Paralelamente, en España, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, en referencia al informe de la OCDE y a colación de las negociaciones que la patronal tiene que abordar con los sindicatos para renovar el Acuerdo de Negociación Colectiva, ha negado que en España haya habido una rebaja salarial. Además, ha añadido que en su opinión, la OCDE “de vez en cuando hace toda una serie de aseveraciones que no tocan la realidad”.


Lo que parece estar por encima de la realidad, son los diseñadores de las políticas económicas que han gestionado la crisis en Europa Meridional. Ninguna de las reformas estructurales implementadas por orden de la Troika en España a través del Gobierno, incluidas las rebajas salariales,  parece que hayan ni si quiera conseguido reducir el paro a los niveles de antes de su implementación.


Ante esta situación , en la que se han reducido los salarios, las prestaciones sociales, la limitación del gasto público en general, la subida de impuestos y la aplicación de una reforma laboral con la que se han reducido los derechos de los trabajadores, no han conseguido aumentar ni la productividad, ni reducir el desempleo. Eso sí,  España se ha convertido el país de la OCDE donde más han aumentado las desigualdades sociales económicas entre ricos y pobres, y el 11,7% de los que tienen trabajo vive por debajo del la pobreza (INE,2014).


Uno de los efectos naturales de la adopción de estas medidas, como lo fue la subida de impuestos, ha sido la desincentivación del consumo, que  ha producido una bajada de los precios. Como resultado, se puede observar una dinámica de inflación a la baja, haciendo saltar las alarmas ya que podría arrastrarnos a una situación de deflación.


Entrar en un tónica de deflación significaría que todos los esfuerzos y los ahorros en gasto publico y recortes en ayudas sociales por parte del Estado y de la población habrían sido en vano. Porque el peso de la deuda tanto privada como pública, se incrementaría, ya que el poder adquisitivo de la ciudadanía se habría visto reducido y equiparado con la situación económica que estamos viviendo, mientras tanto, la deuda se habría quedado congelada con el valor de lo años de bonanza,  y por lo tanto en términos comparativos habría aumentado.


Paradójicamente, las medidas de “reforma estructural” que tenían como objetivo aumentar la competitividad de la economía española y reducir el déficit y la deuda publica, habrían conseguido todo lo contrario, aumentarla.


Hoy mismo, desde Europa y de manera sorpresiva han anunciado la compra de bonos y la bajada de tipos de interés para repuntar la inflación. La autoridad monetaria en tan solo tres meses ha batido dos veces el record histórico de bajada de tipos mínimos. En Junio, Draghi  bajó el tipo de interés hasta el 0,15% y ahora hasta un insólito 0,05%. Además, se planea comprar bonos y cedulas por medio billón de euros.


Asimismo, el BCE ha vuelto a bajar los intereses aplicados a sus facilidades de depósito y préstamo. Por lo tanto, los bancos tendrán que pagar 0,30% si quieren tener dinero ocioso bien resguardado en la caja del BCE.


Estas medidas, por el momento, no han hecho llegar a los bolsillos de los ciudadanos el dinero prestado a los bancos. Ya que los Banqueros, en vez de proporcionar el dinero de forma más barata a una población arruinada y sin aval, lógicamente preferían comprar deuda pública al 6%, al 4% o al 2%. ¿Y qué hará que esta vez los bancos dejen de comprar deuda pública y  comiencen a financiar a empresas y personas? Pues la compra masiva de deuda pública por parte de la UE. Esto reducirá la prima de riesgo y así la rentabilidad de la deuda pública. Con estos 500 billones de euros se plantea desincentivar el  “carry trade”.


Sin embargo la banca privada no es una ONG, es un negocio y si la sociedad española no muestra ciertas garantías para su inversión, la banca mantendrá el dinero bien alejada de ella.


Ya que por parte de la Troika no se contempla ni activación de políticas de carácter social ni la bajada de impuestos, si esta ultima actuación del BCE no funciona, después de rebajar el tipo de interés al 0,05% , lo último que le quedará a Draghi será regalar directamente el dinero a los bancos, a ver si por esas comienzan a financiar a la sociedad española.