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Reino Unido

El NHS puede dejar de ser un servicio social y volverse una actividad comercial

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Por: Naiara Álvarez Panizo / naiarapanizo@gmail.com


 


 


 


La Commonwealth  ha publicado un informe que califica al Servicio Nacional de Salud (National Health Service, NHS) como el mejor entre los  países desarrollados, a nivel de costos y prestaciones.



Se dice que el Dr. Benjamin Moore, un médico de Liverpool, fue muy probablemente quién primero utilizó las palabras "Servicio Nacional de Salud” en el año 1910. Él estableció la Asociación de Servicio de Medicina del Estado, la cual celebró su primera reunión en 1912, aunque años más tarde fue sustituido por la Asociación Médica Socialista, concretamente en 1930. Antes de que se creara el Servicio Nacional de Salud en 1948, los pacientes fueron generalmente obligados a pagar por su atención médica, solamente se daba el tratamiento gratuito en los Hospitales Voluntarios, pero era bastante fácil encontrárselos llenos de gente que no se podía pagar los tratamientos.
Los sistemas de seguros de salud que se tenían que utilizar, por lo general consistían en planes privados como mutualidades o sociedades de bienestar, pero en 1911 David Lloyd presenta una Ley de Seguro Nacional, donde se decía que se deduciría una pequeña cantidad del salario semanal de los trabajadores al que además se añadieron contribuciones. A cambio del registro, el trabajador disponía del derecho a la tan reclamada atención médica y además prestaciones de jubilación y desempleo, lo que no estaba incluido eran los medicamentos prescritos.
Mucho fue el trabajo y esfuerzo que se tuvo que emplear para conseguir la sanidad gratuita, en cambio el futuro del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), considerado en ese país como una joya de la seguridad social, puede que sea vendido a inversionistas de Wall Street. La campana ha sonado entre los británicos y crece desde julio del 2013, con el inicio de los diálogos entre la Unión Europea y delegados de Estados Unidos para firmar una Sociedad Trasatlántica de Comercio e Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés). Este trato se está discutiendo a puertas cerradas en la Comisión Europea y sus propios subscriptores lo consideran el mayor acuerdo bilateral de comercio nunca antes negociado.
Pero si analizamos los documentos fundacionales del NHS, esta institución tiene sus pilares asentados en la solidaridad social y se sostiene mediante los impuestos que pagan los ciudadanos. El Estado, por su parte, debe garantizar la atención médica a quienes la necesiten, cuando la necesiten. Pero por otro lado, las regulaciones gubernamentales del 2012 cambiaron la naturaleza del NHS y lo convirtieron en un posible mercado, en el cual las compañías privadas pueden competir por el financiamiento de los servicios a los pacientes.
El sistema británico de salud recibe anualmente casi 126 mil millones de euros de los fondos públicos, pero tal cantidad deberá aumentar en unos 2 500 millones en los próximos dos años, como resultado del incremento de la demanda, según estadísticas oficiales.


 
¿Pasará David Cameron a la historia como el hombre que entregó el mayor logro del Reino Unido a Wall Street?


Al parecer “Sí”. Según McCluskey, “los británicos están molestos con Cameron por sus continuas negativas a vetar la inclusión del NHS en las negociaciones con los estadounidenses”. Sin embargo, el negociador por parte de la UE, Ignacio García Bercero, aseguró que confiaba en la preservación del NHS.
Además, si un futuro gobierno en el Reino Unido quiere cambiar las decisiones tomadas durante un periodo previo, podrá hacerlo con entera libertad, aunque deberá respetar las leyes correspondientes.
Cartmail añadió: "los financieros de Wall Street como Blackrock y Invesco ya están fuertemente invertidos en el NHS, más del 70 por ciento de los nuevos contratos están ahora en manos privadas. Más del 11 millones de libras de nuestro dinero”.
A pesar de todo esto, muchos ciudadanos británicos se oponen al “trato” de la venta del NHS y aseguran que la prioridad de las negociaciones deberían ser los pacientes en lugar de los beneficios de las trasnacionales.
“Con sus afirmaciones sobre la seguridad del sistema de salud británico, la CE intenta embaucar a las personas para que acepten el trato”, aseguró el director ejecutivo de la organización de caridad War or Want, John Hilary.
De manera similar, Len McCluskey desestimó las garantías de García Bercero y exhortó al primer ministro David Cameron a resguardar el NHS y excluirlo de cualquier negocio.
“Cameron puede emprender acciones concretas, pero guarda silencio y rechaza las preguntas sobre la protección de los servicios médicos, enfatizó el dirigente sindical”.
Todos temen que la situación financiera del NHS pudiera agravarse aún más a causa de los recortes presupuestarios derivados de la política de austeridad adoptada por el Gobierno. Según la prensa del país, todas estas cuestiones implicarán que el futuro del NHS se convierta en una pieza clave de cara a las elecciones generales, previstas para el año próximo.
Sin duda la pérdida del servicio público del NHS será algo que marcará un cambio en la sanidad británica, calificada como una de las mejores del mundo, no sólo por los bueno profesionales que en ella trabajan, sino también por los costos y prestaciones. Recientemente se han publicado unos datos que alarmaban a los británicos y es que la cantidad de millones de libras que el servicio NHS se gasta en inmigrantes procedentes de los países del este es muy elevada. Por otro lado, solamente en turistas que viajan a Inglaterra con la intención de recibir un tratamiento de NHS gratuito, se estima que se gasta entre 70 millones y 300 millones de libras.
Sea como sea la privatización del servicio público de salud británica NHS, será un duro golpe para todos aquellos ciudadanos que ya lo tienen difícil para pagar sus facturas a fin de mes. Lo único que se puede pedir es que no se llegue a tener la sanidad que la primera potencia mundial, USA tiene establecida. Son numerosas las imágenes de gente desatendida en los pasillos de los hospitales norteamericanos sólo porque no tienen un seguro médico, no porque no quieran, sino porque no se lo pueden permitir.