14 °C
Cultura

La moda a través del objetivo

|

Por: Lucía Caro


 


Horst P. Horst es una de las figuras fundamentales en la historia de la fotografía de moda y el retrato del siglo XX. Su contribución artística es de las más significativas y longevas, con una carrera artística que abarca más de 60 años. El museo Victoria and Albert presenta, hasta el próximo 4 de enero, una retrospectiva del maestro de la imagen de origen alemán, quien trabajó predominantemente en París y Nueva York, revolucionando el mundo de la fotografía, el arte, la moda, el diseño, el teatro y la alta sociedad.


Horst: El fotógrafo de estilo muestra alrededor de 250 fotografías, junto con prendas de alta costura, revistas, material fílmico... La exposición explora colaboraciones y amistades con modistos como Coco Chanel y Elsa Schiaparelli en París, así como su relación con estrellas de cine, como Marlene Dietrich y Noël Coward. También fueron muy conocidas sus relaciones profesionales con artistas y diseñadores como Salvador Dalí y Jean-Michel Frank. Muchas de las fotografías expuestas en el museo han sido donadas por Gert Elfering, coleccionista de arte y propietario del Horst Estate, grabados inéditos de la época y numerosas portadas de la prestigiosa revista de moda Vogue realizadas por Horst en los años 90.


La exposición también revela aspectos menos conocidos de la obra del fotógrafo, como sus estudios de desnudos o las fotografías de viajes de Oriente Medio. En el verano de 1949, Horst viajó con su pareja, Valentín Lawford, por carretera desde Beirut a Persépolis, donde el artista fue capaz de fotografiar partes de la antigua ciudad persa que había sido descubierta recientemente. Después, visitó el recién creado Estado de Israel en una misión fotográfica para la revista Vogue.


pag 28 texto 1 foto 2


Los patrones creados a partir de formas naturales son otra de las piezas claves que definen al artista. Su segundo libro, titulado Patrones de la Naturaleza (1946) suponen una sorprendente desviación del glamour de la alta moda y muestran en primer plano imágenes en blanco y negro de plantas, conchas y minerales de los jardines botánicos de Nueva York, bosques de Nueva Inglaterra, México y las costas del Atlántico y el Pácífico.


Particularmente interesante resulta el proceso creativo detrás de algunas de sus fotografías más famosas, como el corsé Mainbocher. También son exploradas las numerosas fuentes que influyeron en el artista, desde arte clásico antiguo hasta los ideales de diseño de la Bauhaus, pasando por el movimiento surrealista en París. Las fotografías de Horst de este período incluyen elementos misteriosos, caprichosos y surrealistas, combinados con su estética clásica. Así, creó algunos bodegones Trompe l'oeil y fotografió los diseños de vestidos creados por su amigo Elsa Schiaparelli, compartiendo con los surrealistas una fascinación por la representación del cuerpo femenino, a menudo fragmentando la forma humana en sus imágenes.


 


Se trata de una de las retrospectivas más importantes dedicadas a un fotógrafo cuyas imágenes llegaron a ser vistas como sinónimo de elegancia, estilo y glamour.