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Rincón Audiovisual

Sandra Collantes: “Por la crisis en España hay que hacer este tipo de cine de emergencia”

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Por: Marta Baena Sanz


 


 


 


Actriz y bailarina polifacética, se declara una enamorada del teatro, donde comenzó a hacer sus primero pinitos, y donde gracias a obras como el musical de ‘Hoy no me puedo levantar’ su carrera comenzó a despuntar. Entregada a las causas sociales ha intervenido en proyectos como la película que presenta en este festival Historia de Lavapiés, además de otros como la serie online de Chica busca chica, de gran fama, que ha traspasado incluso nuestras fronteras.


 


 


¿Qué significa para ti estar hoy aquí como invitada para presentar tu película?
Estoy encantada, porque ya de por sí un estreno siempre hace mucha ilusión, pero si encima hablamos de una ciudad como Londres que es un gran referente cultural, poder estar en el Spanish Film Festival es como un sueño.


 


Abrir un festival español aquí en Reino Unido, ¿impone?
La verdad es que hasta ayer estaba muy tranquila pero hoy sí que empezaba a sentir los nervios. Porque encima la presentación es en inglés y yo sólo llevo ocho meses aquí, y llegué sin nivel, así que estoy contenta con mi progreso.


 


¿Crees que el público británico entiende nuestro cine por lo peculiar que es en ocasiones?
Sí que es distinto, en concreto esta película porque se trata de un cine de autor con estilo documental, rodada en un clima distendido que creaba el propio director, Ramón Luque, sin mucha presión y con más libertad para crear. Pero sin duda, lo más bonito de esta película, y lo que más me ha animado a participar en ella, es que es un film de muy bajo presupuesto, hay muchos cortos que gastan más dinero, incluso. Todos invertimos nuestro sueldo para poder rodarla, el equipo renunció a cobrar, y cuando vimos la factura final del proyecto no dimos crédito. Para mí es un milagro.


 


¿Qué significa Historias de Lavapiés, podrían ser perfectamente historias reales?
Por supuesto, son historias que se dan en la realidad, porque van entrelazando temas de inmigración, educación, prostitución… y están situadas en un barrio como Lavapiés, que no puede ser más típico.


 


¿Es entonces un reflejo de la crisis que atraviesa España?
Absolutamente, y eso que el guión se escribió hace cuatro años, cuando la situación estaba un poquito mejor de lo que es ahora. Por ejemplo, mi personaje es una profesora en un colegio público y multicultural donde se dan casos de racismo, xenofobia… Y se tiene, además, que enfrentar cada día a los recortes en la educación.
¿Te has sentido identificada en algún aspecto con el papel que interpretas?
Sí, porque yo también soy activista en muchas aspectos. Por eso, cuando Willy Toledo y su representante me hablaron del proyecto accedí, no sólo por volver a trabajar con él, sino por participar en una película volcada en los temas sociales. A mí, personalmente, me interesan esos proyectos y creo que son muy necesarios.


Probablemente esta película hace diez años se hubiese hecho con un presupuesto normal, pero tenemos esta crisis encima y tenemos que hacer este tipo de cine de emergencia, adaptado a la situación. De hecho, la película se rodó con una cámara de fotos, pero tú como espectador no te das cuenta. Tiene mucho mérito hacer este tipo de cine.
Aunque está claro que todo el mundo tiene derecho a cobrar por su trabajo, eso es opción de cada uno. Yo llevo doce años en la profesión y muchas veces haces esto porque amas tu profesión y porque el proyecto te importa, pero no significa que sea el nuevo modelo de cine a seguir.


 


¿Si te dan a escoger entre cine y teatro es como decirte entre mamá o papa, o lo tienes claro?
Yo me decanto absolutamente por el teatro. Porque una vez que estás subida en el escenario eres dueña de tu trabajo al 100%, aunque siempre hay dirección, pero tú como actriz tienes más libertad. Y si llegas a conectar con el público se crean momentos mágicos.


 


¿Cómo viviste la participación en el musical ‘Hoy no me puedo levantar’?
Pues a pesar de que mi personaje era muy pequeño recuerdo que la primera vez que actué en ese teatro, que era delante de alrededor de 1.300 personas y con aforo completo, me temblaban las piernas como nunca en mi vida encima de los tacones de doce centímetros que llevaba puestos. Es como vivir un concierto, pero desde el otro lado.


La combinación entre el baile, la música y la actuación ¿sería tu fórmula perfecta?
A mí, desde luego, me encanta. De hecho, le he dicho en más de una ocasión a mi amigo Secun de la Rosa que quiero hacer un musical, cantar, bailar e interpretar, y es un proyecto que tengo pendiente de hacer.


 


¿Qué opinas entonces de los musicales llevados a la gran pantalla?
A mí particularmente hay algunos que me encantan. Pero bueno eso quizá si eres cinéfilo lo aprecias más. Creo que a mucha gente le puede cansar, es un género que o te gusta o lo odias, no hay término medio, porque es muy particular.


 


Entre tus trabajos interpretas varios papeles homosexuales, ¿cómo te sientes en ese terreno?
Exactamente igual. De hecho, aprovecho la ocasión, porque acabamos de rodar otra película este verano, que es De chica en chica y llevamos cuatro años para sacarla adelante, haciendo campañas de crowdfunding… y finalmente lo hemos conseguido. Y para mí lo más importante de esta película es que se vea de una manera normal.


 


¿Consideras que es un tema sobre el que continúa habiendo tabús en España?
Desgraciadamente en algunas partes de España sí, pero aún hay gran parte de la sociedad que no lo ve normal, aunque estemos en el siglo XXI.


 


¿Favorece el darle visibilidad a través de los medios audiovisuales para normalizarlo?
Muchísimo y es necesario. De hecho, cuando hicimos la serie y la estábamos promocionando una chica nos contó que la había utilizado para decirle a su madre que era homosexual, y que le sirvió de mucha ayuda porque le resultó muy fácil identificarse.


 


¿Qué género te queda aún por explorar?
Teatro clásico, enfrentarme a una obra en verso que es muy difícil. Y en cine me gustaría hacer un gran drama, tipo Juana de Arco.


 


¿Con qué personaje te quedas?
Me gustó mucho el personaje de Las Fichas porque tenía muchas capas y yo aprendí de ella mucho como actriz. También Carmen de Chica busca a chica, porque era un momento en que yo estaba evolucionando en mi carrera. O, por ejemplo, Las siamesas en el puerto que acababa como un drama, y ver al público llorar en un teatro no tiene precio.


 


Un consejo para futuros actores…
Que se lo piensen bien porque hay que cogerlo con muchas ganas. Esto es un aprendizaje continuo, porque un actor nunca deja de aprender. Hay que respetar mucho la profesión, no creerse nada porque un día estás arriba y al siguiente abajo. Es una carrera de fondo, hay que formarse continuamente.


 


Desde tu punto de vista, ¿dirías que es una profesión agradecida?
A veces sí, creo que hay pocos trabajos en los que al terminar te den un aplauso.


 


 


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