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Gastronomía

Son las 5, ¡es la hora del té!

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Por: Marta Baena Sanz


 


 


 


Que los ingleses son unos auténticos apasionados del té y que han conseguido contagiar a una gran parte del mundo su adicción por la teína son dos realidades irrefutables. Como muchos son también los países que, por extensión, han introducido esta costumbre y que consumen cada día esta bebida en sustitución de otras, por ejemplo, el café.


España no es un país de té, sino cafetero. Por eso, nos puede sorprender que en Reino Unido no haya rincón sin una tetería o casa que se precie sin una kettle (tetera eléctrica para hervir agua). Porque para ellos el tomar té ya no está sujeto a un horario prestablecido, como hace siglos, cuando quizá se limitaba a la hora de la merienda. Hoy en día, es normal que beban una media de hasta tres y cuatro tazas al día como mínimo, sin exagerar.
Sin embargo, no siempre ha sido así. Y es que no fue hasta el siglo XVII cuando comenzó a entrar el té en la isla, que hasta entonces desayunaba a base de café, y que más tarde, en el siglo XVIII, terminaría cediendo ante su gran favorito. Hasta tal punto llegó su influencia que alteraría incluso su dieta, introduciendo un almuerzo, que entonces no existía, al mediodía.


 


 


Afternoon Tea


Si hay una costumbre inglesa que se haya ganado un reconocimiento internacional es su famoso Afternoon Tea. La ‘hora del té’ es conocida allá donde se precie y su hábito se ha extendido e interiorizado de tal manera que son pocos los que visitan el país y no se sientan a disfrutar de una merienda como esta.
Aparentemente el origen de esta práctica se debe a una mujer, aunque existen disparidad de opiniones entre si fue Anna VII Duquesa de Bedford o Catalina de Braganza esposa de Carlos II. Sea como fuere, ambas lo usaban como tentempié de media tarde y divertimento social, ya que siempre se rodeaban de compañía femenina para tomarlo.
La razón de que surgiera es que hasta entonces los ingleses sólo hacían dos comidas al día: desayuno y cena. Y debido a la cantidad de horas entre uno y otro la costumbre del té con dulces se fue imponiendo hasta quedar como un tercer almuerzo que amenizaba el tiempo.
Sin embargo, lejos de ser un sencillo té con pastas se terminó convirtiendo en todo un festín. Pues aunque se inició entre las clases altas, los obreros y peldaños sociales más bajos también necesitaban una parada en su jornada diaria, donde ya aprovechaban para comer también algo salado y aguantar hasta la cena. Este descanso se fijó a las 5 de la tarde y hoy, muchos siglos después, continúa siendo la ‘hora del té’ por excelencia.
Normalmente los acompañamientos de comidas de los afternoon teas van servidos en construcciones de platos, colocados de forma piramidal, muy características. Las cuales suelen tener de dos a tres alturas organizadas de la siguiente manera: la parte inferior contiene los salados, varias clases de sándwiches donde no suele faltar el tradicional de pepino y el de egg and mayo. También hay otros con apio, de jamón y queso o de salmón. Junto a estos salados, se encuentran normalmente los scones (panecillos individuales y redondeados).
En la parte intermedia se sitúan los dulces, donde se acepta cualquier variedad de bollo, pastel, tarta o magdalena, con bastante glaseado. Por último, en la parte superior encontramos los complementos: manteca tierna y muy fácil de untar y mermelada.


 




Tipos de té


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Poco sentido tiene el afternoon tea si se ignora añadir qué tipos de tés podemos escoger. El más común es el English Breakfast Tea, que suele acortarse a un English tea o tea a secas, con lo que sabes que siempre se refieren al mismo. Y la pregunta es, ¿por qué habiendo tanta variedad hay que asociar que cuando piden un té es sinónimo del Breakfast tea? La respuesta es sencilla, este tipo es con diferencia el más consumido en todo Reino Unido. Es el té por excelencia, por lo que si no se hacen más aclaraciones no hay duda de que sea ese.
Otra variedad muy consumida es el Earl Grey que, al igual que el Breakfast, suele beberse con leche, convirtiéndose entonces en with Earl Grey y white tea, respectivamente. También es bastante popular el Green Tea (té verde similar al que toman los árabes); Peppermint Tea (parecido al menta poleo español); Vanilla Chai Tea (de vainilla); Red Berries Tea (frutas rojas). Pero hay muchos más: té de mango; camomile (manzanilla, en España sería considerada infusión no té); lemon y ginger… y un largo etcétera. Su mercado de tés pues llegar a límites insólitos.
Muchos de estos sabores han sido importados desde otros países, pero en general, se han adaptado a Reino Unido y poco o nada tienen que ver con los que se consumen, por ejemplo, en India, Paquistán, Oriente Medio… o en Asia: China, Japón o Corea.


 


 


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