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América Latina

Honduras: Trabajando juntos por construir una mejor sociedad

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Por Elli Wason
Voluntaria Progressio


Cuando llegué a Honduras el 2013, no sabía qué me esperaba. Apenas había oído hablar del país antes de comenzar el programa de voluntariado International Citizen Service (ICS) con la ONG Británica Progressio.


Logré leer sobre el país, pero no tenía información más allá de los estereotipos sobre la elevada tasa de criminalidad y las pandillas.


Durante 10 semanas estuve con un grupo de voluntarios británicos y hondureños trabajando con comunidades rurales en las montañas, en la municipalidad de La Esperanza. Muchas de estas comunidades parecían olvidadas por el estado y otras entidades. Trabajamos en diversos proyectos, por ejemplo en temas como la igualdad de género - realizando talleres y fortaleciendo la confianza y autoestima de mujeres a través del futbol, capacitando a jóvenes para darles más oportunidades laborales y participando en brigadas médicas para ofrecer el acceso a tratamiento médico cualificado a los pobladores. Ver a la gente desarrollarse desde el inicio de nuestro proyecto hasta el final, fue un gran éxito para nuestro grupo de voluntarios.


A nivel personal, Honduras me pareció fascinante, en términos de su cultura positiva y muy viva, así como los asuntos que afectan el país y que necesitan ser abordados. Después de concluir mis 10 semanas decidí regresar, esta vez sola para vivir en la capital, Tegucigalpa. Allí trabajé con la organización Centro de Estudios de la Mujer, que lucha por los derechos de mujeres. También continué el trabajo con Progressio y el programa ICS, y por lo tanto logré conocer mucho del país, los proyectos que estas organizaciones están implementando y el trabajo que es necesario hacer.


A través de mi labor en Honduras, vi un país hermoso y con muchísimo potencial. Vi gente alegre, fuerte y determinada, que se esfuerza por construir una mejor sociedad. Pero también vi cómo el país es plagado de problemas sociales debilitantes que se pueden notar en varios niveles y que limitan su desarrollo. Lamentablemente aún se ve que muchas mujeres son marginadas, tratadas como objetos y a menudo aplastadas por los hombres y por el machismo. La violencia, sobre todo de las pandillas, se filtra por toda la sociedad e intimida la gente, lo que restringe su libertad. La desigualdad social es a una escala dramática, y como consecuencia genera una gran clase marginal de comunidades pobres, sin infraestructura o acceso a los servicios básicos, tal como la asistencia médica, el agua potable o la electricidad. La corrupción parece estar incrustada en todos los niveles e impide el desarrollo de los diferentes sectores de la sociedad.


Este esfuerzo de organizaciones locales, de la sociedad civil e internacionales como Progressio, logran marcar pequeñas diferencias que ponen en movimiento cambios más grandes. He sido muy afortunada por haber logrado hacer una pequeña contribución al trabajo increíble de estas organizaciones para comenzar a abordar estos problemas. Esta es la razón por que decidí regresar a Honduras, en enero del 2015, esta vez seré líder de un grupo de voluntarios ICS, y por seis meses. Quiero continuar trabajando en proyectos que hacen cambios pequeños pero influyentes y que espero que logren hacer de Honduras un país más pacífico, próspero e igualitario, sobre todo para sus niñas y mujeres.


Si le gusta mi artículo y si le gustaría apoyarme en mi colecta de fondos para mi nuevo proyecto con Progressio ICS podrá hacerlo aquí: www.justgiving.com/elliewason


Si le gusta leer más sobre mi experiencia en Honduras le recomiendo mi libro, intitulado ‘ Honduras - a different perspective: Stories from six months living and working in Honduras’ que se encuentra disponible en Amazon (Kindle Edition).