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Luxemburgo, el paraíso fiscal europeo del que se benefician más de 340 empresas

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Por: Alba Formoso Getino 


 


 


 


Sin palmeras ni tiempo tropical Luxemburgo se cuela en los primeros puestos de la lista de paraísos fiscales. El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación ha sacado a la luz las prácticas para favorecer la evasión de impuestos que se llevan a cabo en Luxemburgo. Tal y como revelan más de 340 multinacionales se han lucrado gracias a tipos de interés hiperreducidos. Desde el Gran Ducado, pequeño país situado en pleno corazón de Europa, se han sellado acuerdos especiales que han permitido reducir de una manera más que considerable la factura de impuestos.
Empresas como Pepsi, Ikea, Apple, Sony, Vodafone, Fiat, Burberry o Amazon son algunas de las que aparecen en la lista. Estas compañías se han beneficiado de la ingeniería fiscal que tiene Luxemburgo; dichas empresas pagan el 2% sobre sus ganancias, cuando la tasa que rige el país es de un 29%, o el 21% de media del resto de países europeos. Cabe recordar y enfatizar que las empresas deben tributar en el país en el que se genera la actividad económica por lo que estas prácticas suponen, tal y como destacan desde el Consorcio Internacional de Periodistas, “varios miles de millones de euros” de pérdidas potenciales para las arcas públicas de los diferentes países.
Este controvertido marco fiscal pone en aprietos al recién estrenado presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien fue primer ministro de Luxemburgo durante 18 años, también fue ministro de Finanzas. Según han confirmado el Consorcio de Periodistas, los diferentes pactos fiscales se firmaron entre los años 2008 y 2010, etapa en la que Juncker compatibilizaba su tarea de primer ministro con la de ministro de Finanzas, cartera en la que tenía plenas competencias sobre materia fiscal. Difícil de creer que el máximo representante estuviera al margen de dichas prácticas, más si cabe en un país con apenas 550.000 habitantes.
Todos en la Eurocámara coinciden en pedir explicaciones al ex ministro Juncker, desde liberales, socialdemócratas hasta la izquierda unitaria han exigido que “se examine estos casos para determinar si infringen la legislación”.
El actual primer ministro del país que hace frontera con Francia, Bélgica y Alemania, Xavier Bettel, reiteró que “estas prácticas son conformes a las reglas nacionales e internacionales” y dio un paso más, asegurando que a veces “lo que es legal puede no ser éticamente compatible con la norma”.
Una batalla fiscal en la que muchos países han entrado para intentar atraer las inversiones de empresas multinacionales. Bajo el yugo del miedo de la recesión, en el que quieren instalar la idea de si se eliminan estos “beneficios” fiscales, el capital de las diferentes empresas y multinacionales huirá a otros países con condiciones más ventajosas.
Actualmente Bruselas investiga, como un asunto de competencia, a Irlanda, Holanda y Luxemburgo, por estas prácticas. En el caso de Luxemburgo, el trato dado a empresas como Amazon y Fiat está bajo investigación. En el caso de Amazon, por ejemplo, la empresa disfruta de una metodología distinta, desde 2003 la empresa goza de resoluciones fiscales que no están sujetas al impuesto de sociedades. Como resultado, gran parte de las ganancias de Amazon en Europa se registran en Luxemburgo, pero no tributan en el país.
En esta investigación lanzada por el Consorcio Internacional de Periodistas, formado por profesionales de más de 40 medios internacionales, recalcan que las ventajas concedidas a algunas empresas son “potencialmente comparables a ayudas estatales ilegales”.
El “consentidor” del actual tejido fiscal de Luxemburgo, Juncker, es el actual presidente de la Comisión Europea, ahora en aprietos y que sin embargo, y tras su toma se posesión en Bruselas no dudo en desafiar a los diferentes mandatarios europeos asegurando que “no me va a temblar la mano ante los primeros ministros cada vez que detecte algo que no me gusta”.
Según los documentos, una de las direcciones más populares del país es el número 5 de la calle Guillaume Kroll, lugar de cobijo para más de 1.600 compañías.


 


 


Empresas como Pepsi, Ikea, Procter & Gamble, Heinz, y FedEx han firmado acuerdos fiscales con el Gran Ducado de Luxemburgo para evadir miles de millones de euros en impuestos.