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Los catalanes votan en un simbólico referéndum sobre la independencia desafiando al gobierno de Madrid

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Por: Mar Molina
Fotografía: Angelo Formato


 


 


 


La jornada de participación transcurrió sin ningún incidente. De forma tranquila y en un ambiente lúdico y relajado los catalanes con residencia en UK que quisieron formar parte de este proceso participativo se acercaron a la Delegació del Govern de la Generalitat en Londres. Allí se habilitaron tres mesas con una urna en cada una de ellas y tres voluntarios por urna se ocupaban de comprobar los datos identificativos de las personas que votaban. Un total de 26 voluntarios, entre ellos el delegado del gobierno de la Generalitat (gobierno autonómico de Cataluña), han estado trabajando durante meses para que esta consulta se pueda realizar de forma extremadamente organizada. El objetivo de este proceso es conocer que opina la mayoría de la sociedad catalana respecto al futuro político de Cataluña y si estarían de acuerdo con que Cataluña se constituyera como un Estado independiente de España. Concretamente las preguntas que se han formulado para esta consulta son las siguientes: 1ª.quiere que Cataluña sea un estado y 2ª pregunta, quiere que este estado sea independiente. Los partidos políticos catalanes, entre ellos la Generalitat y la sociedad civil catalana, que ven este proceso de participación como una muestra de libertad de expresión, no lo han tenido fácil a la hora de encontrar apoyos en el gobierno central. El Tribunal Constitucional suspendió dos veces y por unanimidad cualquier intento de consulta o proceso participativo promovido por el gobierno catalán, a partir de aquí han sido muchos los interrogantes que se han planteado por este choque de trenes entre el Gobierno Central y el Gobierno autonómico. Finalmente, dos días antes del 9N, el presidente de la Generalitat Artur Mas anunció que su gobierno se mantenía liderando el proceso junto a los partidos que defendían el derecho a decidir y la Asamblea Nacional Catalana (ANC), que la Generalitat sería responsable y asumiría cualquier hecho o circunstancia como el recuento de votos y que a nivel ejecutivo (es decir a nivel de organización del propio día de la consulta) todo quedaba en manos de voluntarios. Así pues un total de 1317 locales y 6695 mesas sumados a un total de 40.000 personas involucradas han llevado a cabo el proceso en Cataluña. Según los datos que la Generalitat facilitó ayer a las 21.45 más de 2 millones de personas (de un censo de 6.228.531) fueron a depositar su papeleta en las urnas el domingo y concretamente en Reino Unido se calcula que ayer votaron en la capital británica alrededor de 3000 personas. “La Asamblea Nacional Catalana - como nos explica Marc Garcia, miembro de esta organización - somos nosotros, es el pueblo quien ha empujado a los políticos y al Gobierno a que se nos unan. Es un movimiento social que va de abajo a arriba. Todos defendemos el derecho a decidir el futuro político de Cataluña”. En las bases de la ANC se expone que el objetivo de la organización es la independencia de Cataluña, aunque en los últimos meses se ha apostado mas por dirigir la campaña hacia otro nivel como es el de la libertad expresión y el derecho a decidir, lo que ha facilitado que al proceso participativo se adhieran un mayor número de personas.


 


 


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Tal y como nos explicaban algunos votantes el Proceso de participación viene originado, en parte, por la dureza con que la crisis económica ha afectado a España y a Cataluña desde el 2009. A esto hay que añadirle la inutilidad de las medidas políticas tomadas para solucionar temas de hondo calado social como el paro, los recortes en gasto público, la escasa inversión autonómica por parte del Estado y la impunidad con que se llevan los casos de corrupción política y financiera. Todo esto, nos decían, ha favorecido que muchos sectores de la sociedad catalana se replanteen su situación dentro del marco político estatal y tengan la necesidad de replantearse su futuro político en él.


Xavier Auge, arquitecto y miembro de la Asamblea Nacional Catalana, nos daba también su opinión del porqué del hartazgo de una gran parte de la sociedad catalana respecto a seguir formando parte de la estructura del Estado español: “Las aportaciones que realizamos al Estado español con nuestros impuestos y las inversiones que recibimos a cambio son totalmente desproporcionadas. Cataluña siempre ha sido generosa con las otras comunidades autónomas menos favorecidas pero la demanda de recursos a Catalunya es un exceso ya que ésta aporta casi el 20% del PIB español”. De todas formas no se puede considerar que este movimiento de proceso de participación sea algo reciente o motivado únicamente por el contexto de crisis. Hay que tener en cuenta que diversos sectores de la sociedad catalana siempre han sentido una tendencia nacional o independentista. Es decir, para esta parte de la sociedad no es únicamente la crisis y su mala gestión lo que acrecienta el desacuerdo con España, sino simplemente es su voluntad nacional y política de contar con un estado propio. Ruben García, historiador y residente en Londres nos comentaba: “Estamos cansados de sentir discriminada nuestra cultura, nuestra lengua y nuestro sentimiento nacional”.
La mayoría de los asistentes a la votación se mostraba muy optimista cuando se les pregunta por las garantías de éxito que tendría una Catalunya independiente. En palabras del propio Xavier Auge “Tenemos capacidad empresarial y de generar empresa. Habría que reactivar la importancia del puerto de Barcelona y crear un buen corredor europeo siendo además un punto estratégico en el acceso al interior de Europa. Nuestro punto más débil es el energético, dependemos de Francia y España”.
Desde hace semanas algunos periódicos y medios catalanes comparan las formas y procedimientos entre la votación escocesa del pasado 18 de septiembre con la catalana. En el referéndum escocés se reforzó y benefició la imagen democrática de Reino Unido, en cambio el Gobierno español está dando muestras de déficits democráticos según los votantes catalanes. También en este último tramo de la consulta, personalidades internacionales como el británico Ken Loach o el diplomático norte-americano Ambler Moss, se han sumado a un manifiesto en el que apoyaban el derecho de los ciudadanos catalanes a expresar su opinión en las urnas. Los resultados definitivos tardarán aún una semana en salir pero según los datos facilitados por la Generalitat hoy lunes 10 de Noviembre y con el 80% escrutado los resultados son los siguientes: el 80,72% han escogido la opción del sí-sí, el 10,11% optan por el sí-no y el 4,55% se inclinan por el no. Bajo la euforia de estos días de ardor político en casi todos los puntos de la geografía catalana, hoy lunes otra parte de la sociedad se habrá despertado más dudosa. Es aquella que quizás no ha votado, que quizás se sienta abrumada al leer en los periódicos que el 80% de los votantes del 9N pide la independencia y reconoce lo que comentó la periodista Maruja Torres recientemente en una entrevista a Tv3. “Por supuesto que los catalanes viviríamos mejor sin el Sr Rajoy (el presidente del gobierno central) pero yo me pregunto; si no somos capaces de gestionar correctamente “Rodalies” (la red de transportes que depende del gobierno catalán), ¿seremos capaces de gestionar un Estado propio?”. La respuesta a esta pregunta sólo el tiempo y la historia la podrán resolver. De todas formas si un país se define por la calidad de su gente, la muestra que el pasado domingo en Londres, hizo largas horas de cola para depositar su voto, fue un ejemplo del más alto compromiso social y calidad democrática.


 


 


 


Mar Molina corresponsal de Express News se desplazo hasta la Delegación del gobierno de la Generalitat de Londres para cubrir el proceso de participación del #9N. En este video recogemos las opiniones de catalanes que han ido a votar sobre el futuro político de #Cataluña


http://vimeo.com/111346766