4 °C
Recordando

Aniversario de Claude Monet, precursor del arte impresionista

|

Lucía García
luciagrcgrc@gmail.com


 


 


 
Este viernes recordamos al célebre pintor Claude Monet, que nació un 14 de noviembre de 1840. Fue uno de los creadores de la corriente artística impresionista y su obra de 1872 “Impresión, sol naciente” la que la bautizó.


 


pag 22 texto 1 foto 1
Claude Monet nació en París y pasó su infancia entre varias poblaciones francesas, El Havre, Baraqueville y Sainte-Adresse, esta última era el lugar donde vivían sus tíos y donde solían veranear. El resto del tiempo lo pasaban trabajando en el negocio familiar, una empresa que comerciaba con especias que llegaban de las provincias trasatlánticas francesas.
La primera vez que Claude Monet sintió pasión por la pintura fue en sus clases de dibujo en el colegio de El Havre. A pesar de que no le gustaba la disciplina escolar y las enseñanzas académicas, desarrollaba su talento artístico por otras vertientes, como por ejemplo pintando caricaturas de sus profesores o compañeros. Pronto se convirtió en un famoso caricaturista y sus obras comenzaron a exponerse en la única tienda de marcos que había en la ciudad. Junto a las obras de Monet también se exponían los paisajes de marina de Eugène Boudin, por lo que el dueño de la tienda pronto quiso intermediar para que los dos artistas se conocieran. Monet no sentía un especial interés por la obra de Boudin pero cuando por fin se conocieron, este instó a Monet para que pintara también obras paisajísticas y al aire libre. Lo que el joven Claude no sabía es que ese contacto con Boudin pronto le valdría su primer trabajo como pintor.
Pronto la familia de Claude se percató del gran talento de su hijo e intentaron ayudarle en su formación y en el desarrollo de su carrera artística. Este viajó a París para visitar la exposición del Salón de París donde tuvo contacto con otros artistas de la época y comenzó a trabajar en el taller de Charles Monginot, gracias a la intermediación de Boudin. Dadas las grandes dotes artísticas de Monet, su padre le animó para que estudiara en la École des Beaux-Arts pero el artista mostró más interés por la Academia Suiza donde comenzó el estudio de figuras.
Pero su formación académica se vio interrumpida por el servicio militar obligatorio que le envió a Argelia, aunque lo terminó antes de lo previsto, debido a que enfermó en el terreno militar de fiebre tifoidea y a que su tía pago los francos necesarios para que le dejaran eludir los últimos años de servicio.
Tras esto el pintor comentó a trabajar en el taller de Gleyre donde conoció a jóvenes y posteriormente famosos pintores como Renoir, Sisley y Bazille y también comenzó a acudir al café cultural de Guerbois, donde mantuvo relación con los intelectuales de la época como Zola, Cezanne y Degas y juntos comenzaron a mostrar opiniones contrarias al arte establecido.
La pintura rápida, con pinceladas veloces y cortas iba siendo cada vez más común en aquella época y la sociedad comenzó a aceptar esta nueva concepción artística, siempre que estuviera enmarcada dentro de las representaciones establecidas, esto eran paisajes, retratos y escenas cotidianas.
En las primeras obras del pintor, como “La costa de Saint-Adresse”, se aprecia la influencia paisajística que de Boudin. En sus retratos también se apreciaba cierta innovación artística integrando las figuras dentro de la naturaleza, algo que no se había hecho en épocas anteriores. Además las dotaba de gran dinamismo, colorido y contrastes entre zonas de luz y zonas de sombra, como se puede apreciar muy bien en una de sus obras “Mujeres en el jardín”.
Pero si hay un lugar que de verdad sirviera de inspiración a Monet y que le ayudara a crear esa corriente impresionista fue el estanque de Argenteuil, donde le gustaba observar el paisaje para representar el agua y el sol con trazos rápidos y precisos y donde se pasaba horas estudiando los diferentes movimientos y reflejos del lago. Para él, al contrario que para otros pintores, el lugar donde le gustaba trabajar era en plena naturaleza, en el barco admirando la ondulación del agua o en su jardín de Giverny, donde mostró un especial interés por cuidar y crear una flora única que luego plasmaría en sus obras. La idea del pintor en su taller no tenía cabida en la mente de Claude Monet. Este cambio de mentalidad y gusto por las técnicas artísticas contrarias a la época, le llevó en algunas ocasiones a pasar verdadera necesidad, donde siempre se vio acompañado de sus amigos de profesión que le ayudaron a sobrepasar los difíciles momentos. Todos ellos siempre alabaron las dotes y la importante aportación artística de Claude Monet, atribuyéndole incluso, debido a las obras de su última etapa, los primeros inicios de lo que sería el arte abstracto.