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Rincón Audiovisual

ESCOBAR: PARADISE LOST (Andrea Di Stefano, 2014)

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Por: Xiana Comesaña





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Uno de los estrenos más esperados del año llega por fin a las salas cinematográficas. “Escobar: Paraíso perdido” está por fin en los cines. Esperadísima la actuación del veterano Benicio del Toro como Pablo Escobar y de la joven promesa Josh Hutcherson, como el surfista Nick.


No nos esperemos un biopic del famoso narco porque caeríamos en error. La historia va de cómo el joven surfista Nick, que está en Colombia visitando a su hermano y de paso para coger unas olas, conoce a la bella María (Claudia Traisac, me alegro del éxito de esta magnífica y guapísima actriz española en su debut hollywoodiense) sobrina del capo de la mafia colombiana en un ambiente idílico y se enamoran locamente. Esta es la premisa. Todo es maravilloso para Nick hasta que conoce al tío de su amada: Pablo Escobar.




Según las críticas de Variety, la más reconocida publicación sobre cine “es una extraña mezcla entre película de acción, melodrama romántico y cuento con moraleja”; para mí la trama esta calzada con alfiler. La historia del chico surfero que se enamora perdidamente de la sobrina de Escobar me sabe a ñoña y a excusa barata para contarnos la verdadera historia de Pablo Escobar, que es lo que tiene molla. Me da la sensación de que el director en ese sentido se autocensura pese a que en sus propias palabras: “Es una historia de ficción y entretenimiento inspirada por una historia real”. No se moja. La película no refleja bien la Colombia de 1991, no refleja esa crueldad, pese a que es durísima, ni ese drama. Creo que la película esta llena de edulcorante que suaviza aquella realidad. Se presentan lagunas en la historia de Pablo Escobar... No lo sé, el documentalista debió ir a Panamá (donde se rodaron las localizaciones del film, a otras cuestiones).




Los críticos en Hollywood lo ven como una crónica del narcotráfico, una nueva “Scarface” si me descuidáis. Pero en Europa hemos sido más cautos. La crítica es unánime en cuanto a que el tema del narcotráfico se trabaja muy por encima y no pone en conocimiento real el drama que supone para los colombianos pese a que el capo Pablo Escobar fuese considerado como santo varón.


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En lo que estamos todos de acuerdo es en el papelazo que hace Don Benicio del Toro, completamente sublime en su inmersión como el capo colombiano y de nuevo vuelve a mostrar esa capacidad innata que tiene para la interpretación de personajes históricos. Él mismo dijo sobre su personaje: “Siento y sentí ese dolor de Pablo”. El abanico de expresiones que puede mostrar este hombre es abrumador. Imita sus muletillas, sus gestos, sus muecas... Increíble actuación: te sumerge totalmente en su personaje, a veces santo y otras tantas, tirano. Posición no definida en ningún momento por la dirección de la película, ya que se ven sus dos caras, cuando pensémoslo en frío señores, este hombre fue narcotraficante y un cruel asesino. Carlos Bardem está a




la altura de las circunstancias y nos deja otra de sus magníficas interpretaciones, pese a que queda en un total segundo plano en su papel como la mano derecha de Escobar. La ventaja de que el director Di Stefano sea también actor le da su punto como director de actores pero es que tiene un reparto inmejorable. Me da rabia que el guión y la trama no estén bien argumentados ya que es una historia con mucho poder y visualmente la película es muy atractiva. No poseo cifras de taquilla ya que la película se estrena en EE.UU en enero me imagino que con motivo de los Oscar, ya saben, pero de momento ha tenido una recaudación mundial de 1.893.351 dólares. Va bien. Cómo decía el propio Pablo Escobar: Plata o plomo. Recomendable pero no imprescindible.