2 °C
Noticias

El escritor español Arturo Pérez-Reverte escribe una adaptación escolar de El Quijote para todos los países hispano hablantes.

|

Mar Molina


“La mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin más ni más.”


El Quijote de Miguel de Cervantes


El escritor español, Arturo Pérez-Reverte, se ha metido de lleno en los "mecanismos narrativos" de Cervantes, para adaptar el "Quijote" y facilitar la comprensión a los más jóvenes de esta obra esencial, cuya lectura "debería ser obligatoria" en los planes de enseñanza. "Es una vergüenza que los gobiernos no hayan incluido el 'Quijote' entre las materias obligatorias. Que un alumno pueda pasar por el colegio o el instituto sin haber leído nunca esta obra, es una vergüenza para todos los ministros de Educación y Cultura que ha habido en España", asegura Pérez-Reverte en una entrevista con Efe, en la que habla de esta edición popular. "Meterme en el mecanismo de relojería del 'Quijote' ha sido una experiencia personal inenarrable", subraya este novelista y académico, que ha respetado "al máximo" el texto de Cervantes, si bien, para facilitar su lectura, ha eliminado "todo aquello que no fuese estrictamente narrativo y que rompiera la línea argumental principal". Esta cuidada edición del 'Quijote' para uso escolar ha sido publicada por la Real Academia Española y por la editorial Santillana y se pone esta semana a la venta en todos los países hispanohablantes. Lleva prólogos de Pérez-Reverte y del secretario de la RAE, (Real Academia Española) Darío Villanueva. Arturo Perez Reverte cuenta para el periódico El País como nacióesta iniciativa:“En la Academia nos dimos cuenta de que antologías hay muchas y buenas, pero ningún Quijote como este. En la novela hay un montón de cuentos, digresiones e historias complementarias —el curioso impertinente, la de Dorotea...—que te sacan de la trama fundamental de Don Quijote y Sancho. En tiempos de Cervantes era normal porque esas aventuras insertas en las narraciones eran muy del gusto del lector, pero un lector moderno se pierde. Por eso decidimos podar del texto original todo lo que distrae de la trama básica. Pero en lugar de dejar los cortes, decidimos añadir enlaces como si Cervantes lo hubiera escrito así”. Pérez-Reverte, cuenta, que leyópor primera vez las aventuras del hidalgo manchego a los ocho años y en otra antología, la de la editorial LuisVives: “Estávinculado a mis primeros recuerdos como lector. Luego lo leícompleto con 15 años y ya he sido siempre lector habitual del Quijote. Cuanto más lo conoces, más lo disfrutas. Igual que hay libros que lees y dices: ya. Cuanto más sabes lo que dicen don Quijote y Sancho, más te interesa que lo digan como lo dicen. Es como encontrarte con dos amigos cuyos viejos chistes te siguen haciendo gracia”. El Quijote representa el nacimiento de la novela moderna, la novela como la entendemos hoy en día. Cuando en el s XVII Miguel de Cervantes articulótodas las andanzas y aventuras de don Quijote y Sancho, además de provocar el deleite y las risas de todos aquellos que lo podían leer o escuchar, sentólas bases para que escritores de todo el mundo emularan la estructura de la obra cervantina varios siglos después. Hasta el s. XVII las novelas de caballerías y de picaresca entretenían y educaban al lector. Sus personajes eran arquetipos, es decir personajes estereotipados en su personalidad y conducta, asíteníamos; el avaro, el bromista, el caballero errante o la ingenua, personajes fácilmente reconocibles y
que siempre actuaban bajo las mismas premisas. Cuando irrumpe el Quijote en el panorama literario supone una revolución principalmente porque tanto el hidalgo como su escudero no son personajes tipos. Como explica el catedrático JM Lucia Magres los personajes del Quijote evolucionan, cambian, existe un arco de transformación en ellos que les obliga a actuar de manera diferente según sean las circunstancias y por lo tanto no son los mismos que al comienzo de la novela. Las aventuras, las vicisitudes, como la vida misma les enseñan a modificar y cambiar su conducta. Otro de los rasgos distintivos del Quijote es el diálogo: Los personajes se construyen y crecen a partir del dialogo entre ellos, es decir tanto el Quijote como Sancho, evolucionan y se hacen a ellos mismos a partir del diálogo del uno con el otro. Asípor ejemplo, a medida que avanza la novela detectamos la sanchificación de el Quijote, es decir el hidalgo adquiere rasgos y características de la personalidad de Sancho y viceversa. El rudo escudero va adquiriendo rasgos del pensamiento romántico y la intelectualidad quijotesca. Recordemos cómo Sancho, al final del libro, se expresa y habla a los pies de la cama del hidalgo; no es sólo que haya adquirido las formas de su señor sino que parte de la locura y de la fantasía del Quijote forman ya parte del alma de Sancho: “— ¡Ay! —respondióSancho llorando—. No se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin más ni más, sin que nadie le mate ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizátras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcinea desencantada, que no haya más que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a míla culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron; cuanto más que vuestra merced habrávisto en sus libros de caballerías ser cosa ordinaria derribarse unos caballeros a otros y el que es vencido hoy ser vencedor mañana”. Estos rasgos hacen que la novela de Cervantes siga siendo un referente para “las formulas”cinematográficas y literarias actuales que se articulan a partir del arco de transformación de sus personajes y la construcción de éstos mismos a partir del diálogo. Además, como señala Harold Bloom, en su tratado El canon occidental, El Quijote es una obra que no solo sentólas bases de la novela moderna, sino que también perduróen el tiempo por un motivo fundamental.“No hay dos lectores que den la impresión de haber leído el mismo Quijote, y los críticos más distinguidos todavía no han conseguido ponerse de acuerdo en los aspectos fundamentales del libro”.