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Cristiano, Messi y viceversa

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Fernando Vaca


@fvacama


No hay duda, y aprovechando que estamos en tiempos navideños, que el Balón de Oro es el mejor regalo individual del año para un futbolista. Y Cristiano Ronaldo y Messi lo saben. Por ello, y es algo que ya podría considerarse institucionalizado en la Liga, tanto el portugués como el argentino volvieron a ser los protagonistas de sus equipos en la última jornada del campeonato español. Y de la mejor manera posible: a través de sendos tripletes. El primero se vivió en el Paseo de la Castellana de Madrid. Concretamente en el Santiago Bernabéu, donde se dieron cita el Real Madrid y el Celta en un partido en el que los de Carlo Ancelotti buscaban seguir en lo más alto de la clasificación. Para ello, el técnico italiano hizo uso de Illarramendi para sustituir al sancionado Isco, sacrificando la brillantez por el equilibrio. Esto se notó en la actuación de los blancos, que se olvidaron del sobresaliente de otras noches para cuajar una actuación más que aceptable. El que no entiende de medias tintas es Cristiano Ronaldo, que volvió a echarse el equipo a las espaldas y firmó su enésima matrícula de honor sobre el césped del Santiago Bernabéu. Así lo dejo ver en su primera oportunidad de cara a portería, rozando el gol tras una chilena al más puro estilo Hugo Sánchez. No se le escaparía el Fprimer tanto poco después, aprovechando un
polémico penalti provocado por él mismo. Con este 1-0 y todo por resolver se llegaba al descanso. Tras la salida de los vestuarios la historia siguió siendo tan lineal como en la primera parte. El Real Madrid dominaba la pelota, creaba las mejores ocasiones de gol e Iker Casillas seguía siendo testigo de excepción. De esta manera, y desarrollándose uno de los guiones más vistos por la audiencia blanca, Cristiano Ronaldo volvió a convertirse en el protagonista de la noche. El astro portugués sacaba su carácter inconformista y conseguía dos tantos más para júbilo de la parroquia blanca. Así, y tras una jugada embarullada, el “7” ponía el 2-0 en el marcador tras una imparable volea. Menos plástica sería la maniobra de su tercer gol (3-0), en la cual ponía el balón en la red tras un pase hecho a medida de Marcelo. Con este último tanto, el portugués conseguía romper varios registros: conseguía su gol número 200 en Liga, se convertía en el primer jugador de la Liga en conseguir 23 hat – trick y llevaba a su equipo a conseguir su decimoctava victoria consecutiva. Triunfo, por cierto, que deja a los de Ancelotti líderes de la Liga (36) con dos puntos de ventaja sobre el Barcelona.