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Turismo

¡Siempre sale el sol!

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Por: Lorena Liquete Briffel


Hay momentos que aun tardando apenas minutos son capaces de encandilar todos los sentidos y hacer perder de vista el resto. Eso es lo que nos pasa a todos con los amaneceres; bellos desde cualquier parte del mundo, pero increíblemente espectaculares en lugares concretos del planeta.


Esta semana Destinos “amanece” con 3 de las más bellas puestas de sol.


Volcán Haleakala, en Hawai


No es de extrañar que el significado de su nombre sea precisamente “casa del sol” y como tal se refleja en la gran belleza de sus amaneceres, habiéndose convertido este en uno de los puntos turísticos por excelencia del país. Son muchos los que coinciden en catalogar esta puesta del sol como irreal, siendo tan impactante que pareciera un sueño.


Amanecer en el Volcán Haleakala / Foto: tops10.loquenosabias.com Amanecer en el Volcán Haleakala / Foto: tops10.loquenosabias.com


Rio Ganges, en la India


Ubicado concretamente en la ciudad de Varanasi es considerado por propios y extraños un lugar sagrado, lleno de espiritualidad y paz y uno de los lugares de peregrinación más visitado de la ciudad. Acompañado cada mañana de increíbles amaneceres, pareciera que aquí el sol se pone de una forma especial y es que por unos momentos, el asombro de los allí presentes se convierte en silencio ante lo que ven sus ojos, lo cual cada mañana es más bello que el día anterior.


Amanecer en el rio Ganges/ Foto: www.panoramio.com Amanecer en el rio Ganges/ Foto: www.panoramio.com


Masai Mara, en Kenia


Amanece en África y en Kenia su mejor versión. En la reserva Masai Mara, situada en el sudoeste del país, la puesta de sol perfila a la perfección cada silueta de este paisaje y lo combina con colores rojizos que parecieran haber sido escogidos al detalle. La belleza sin igual de este lugar cada mañana crea un verdadero espectáculo catalogado en infinidad de ocasiones como el amanecer más bello del mundo.


Amanecer en la reserva natural de Masi Mara/ Foto: Paul Goldstein        Amanecer en la reserva natural de Masi Mara/ Foto: Paul Goldstein