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América Latina

Bolivia no busca apoyo internacional en su litigio con Chile

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Por Carmen Chamorro


El exPresidente Constitucional y actual Representante Internacional de Bolivia para la Causa Marítima de Bolivia, Carlos Diego Mesa Gisbert reiteró en varias ocasiones, en sede diplomática española, que el motivo de su viaje a España no se basa en la búsqueda de adhesión en foros internacionales para poner fin a la disputa con Chile en su salida al Océano Pacífico, sino aclarar las características de la demanda de Bolivia, sin obviar el papel de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Haya, como intermediaria del conflicto y sin presiones externas. Este ha sido un organismo al que se le presenta una demanda durante el pasado 2013, y que obliga a Chile a mantener un diálogo sobre la causa abierta, dada la inexistencia de un acuerdo entre partes.


Igualmente, quiso defender como algo esencial “el diálogo con el país vecino” y aclarar, en su intervención ante la prensa internacional, que la posición que muestra el Gobierno de Evo Morales no es agresiva ni mucho menos frente a Chile, “bien alejada de bloqueos en los diálogos con el país vecino en referencia a otras cuestiones por tensa demanda que haya, si bien, es imperativo que tengamos ya una salida soberana al mar”.


Por lo visto, el Estado de Chile presentó una demanda preliminar, cuya base jurídica se base en la presunción que Bolivia cuestiona el Tratado de Paz y Amistad de 1904 firmado antaño, y donde no hay cuestiones pendientes, ni a lugar la disputa territorial. Y para el Gobierno de Morales, “existen promesas pendientes, no cumplidas, por lo que se espera el fallo de la demanda para finales del 2015. Es una situación injusta e incumplida para Bolivia”. Según palabras de Mesa Gisbert, -quien hizo una retrospectiva en torno a la firma del citado Tratado de Paz entre ambas naciones que data de 1904 y que hace referencia a la cesión de totalidad y usurpación posterior de Chile-, Bolivia pide novedosamente que la CIJ obligue a áquel a sentarse a negociar, mediante un diálogo bilateral, una salida soberana al Océano Pacífico con buena fe, bases razonables de negociación y tiempo determinado a definir en base jurídica pacifista y diálogo con Chile y no, en un escenario de conflicto.


A la hora de pedir un corredor de salida al mar y zonas colindantes como una de las opciones posibles, el vocero del Gobierno boliviano para la Causa Marítima reiteró que, pese a no tener intenciones de forzar al Presidente español, Mariano Rajoy a posicionarse en este litigio, el hecho de solicitar una reunión con el mandatario europeo, sería una gestión a plantear en el primer semestre del próximo año 2015.


Asimismo, Carlos Mesa apeló, al concluir su intervención, a la conciencia latinoamericana de la Región, “como elemento que vale la pena subrayar”, haciendo referencia a Uruguay y su posición de respaldo muy positiva, al igual que Argentina, quien ha ofrecido facilidades como “una salida atlántica”, como vía alternativa que vincule el tráfico fluvial”.