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La historia increíble de un sintecho en Preston

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Una joven estudiante de 22 años, residente en la ciudad de Preston (Inglaterra), Dominique Harrison-Bentzen, ha iniciado una gran campaña para devolverle el favor a un sintecho que quiso prestarle tres libras (casi cuatro euros) para que pudiera coger un taxi de vuelta a casa.






Dominique, que había perdido la tarjeta de crédito, se encontraba lejos de su casa, en la otra punta de la ciudad, sola y de madrugada. No tenía mucho dinero para volver a casa, y fue entonces cuando un hombre llamado Robbie se acercó a ella para ofrecerle todo lo que tenía.


“Me di cuenta de que no tenía nada de dinero. De repente, un vagabundo se acercó y me dijo que me daba su dinero. Al principio me negué, pero él insistió: quería que llegara a casa sana y a salvo”, explica la joven al periódico británico Daily Mirror. Al final, la estudiante decidió no aceptar la oferta de Robbie, pero quedó tan impresionada con el gesto que decidió devolverle el favor con creces.






Dominique contó en Facebook su experiencia y en la red social descubrió que el sintecho no solo la había intentado ayudarle a ella, sino que también le había devuelto la cartera a un hombre, había ofrecido su bufanda a una mujer en un día de frío y siempre que podía, asistía a todos los peatones del centro de Preston.


Fue entonces cuando Dominique decidió que había que ayudar al hombre de alguna manera. Lo primero que hizo fue ir a buscarle al barrio donde se habían conocido. Tardó cuatro días en dar con él, y cuando le localizó pudo conocer un poco más de su historia. Además, estuvo junto a él viviendo 24 horas en la calle, para saber exáctamente lo que sentía. Así descubrió lo dura que era la vida de Robbie, que llevaba siete meses viviendo en la calle, y que su máximo deseo era encontrar un hogar. Pero no podía aspirar a ninguna casa porque no tenía dinero para pagar la fianza de un alquiler.


Conociendo cuál era su problema más inmediato, Dominique abrió una colecta online para poder conseguir dinero para su nuevo amigo. “Si todos le diéramos a Robbie las tres libras que él me ofreció, su vida sería mucho mejor”, razona la joven.