4 °C
Reino Unido

El sueño de Irene era vivir en Londres

|





Redacción Express News


La joven catalana, Irene Rodríguez, había soñado con vivir en la ciudad de Londres. Irene, de 36 años, llevaba cinco meses disfrutando de aquella ilusión en Inglaterra, junto a su novio Jonatan Bosque, cuando la noche del 27 de diciembre dos conductores le arrebataron la vida. Irene caminaba de la mano de su pareja cuando a 40 metros de distancia de la puerta de casa dos vehículos les embistieron por la espalda. Al parecer, los jóvenes que conducían, de 23 y 26 años, circulaban de forma temeraria en lo que muchos ya han señalado como una carrera ilegal de coches. Los vehículos se salieron de la carretera, invadiendo la calzada y llevándose a los dos españoles por delante. Irene quedó inconsciente y Jonatan con las piernas fracturadas y diversas contusiones craneales. “Sólo sé que íbamos cogidos de la mano, sonriendo y felices, y que cuando desperté ya no estaba en mi campo de visión” , ha comentado Jonatan en su blog desde la cama del Royal Berkshire Hospital donde aún se encuentra ingresado tras la muerte de su novia. Quienes tampoco acaban de asumir que Irene ya no volverá son sus padres y familiares, quienes han pasado un verdadero calvario desde que se les comunicara el accidente de su hija. “Nos han tratado como perros. Ni la embajada española ni el consulado han estado ahí para apoyarnos ni darnos ayuda” comentaba el padre de Irene a algunos medios. A pesar de las llamadas y de los correos electrónicos enviados a la embajada y al consulado, la familia de Irene ha tenido que solventar el traslado de su cuerpo por sus propios medios. “Uno de los doctores me recomendó dos empresas privadas que se encargaban de eso y ahí mismo contacté con ellos” explica Loida, quien recalca que “ni tan siquiera nos pusieron un traductor, un psicólogo o nos ofrecieron atención para afrontar este duro golpe”.