4 °C
Rincón Audiovisual

Exodus y El Hobbit, dos sorpresas

|

Enrique D. Zattara
www.elojodelacultura.com


La cartelera cinematográfica viene renovándose continuamente, pero esta semana destacamos dos curiosos filmes elegidos cada vez más por el público. Entre las películas estrenadas a fin del año en Londres, la primera que merece ser destacada es Exodus: Dioses y reyes, una producción conjunta entre Reino Unido y España, dirigida por el laureado Ridley Scott. Las interpretaciones principales corren por cuenta de Christian Bale (Moisés), Joel Edgerton (Ramsés), John Turturro (Seti), Aaron Paul (Josué), Ben Mendelsohn (Hegep), Sigourney Weaver (Tuya), Ben Kingsley (Nun), y María Valverde (Séfora).


PÁG 36 FOTO 2
El cine bíblico está marcado sin duda por aquel film del año 1956 de Cecil B. De Mille que representó un hito en la historia del cine, Los diez mandamientos. Después de aquella maravilla, en los tiempos en que los “efectos especiales” como el de la apertura de las aguas del Mar Rojo todavía tenían que hacerse sin los ordenadores que hoy permiten los más sofisticados recursos, resulta difícil atreverse a contar el éxodo del pueblo judío conducido por Moisés a través del Sinaí hasta la Tierra Prometida. Ridley Scott se atreve, apelando a varios guionistas de probado reconocimiento como Adam Cooper y Bill Collage (“Accepted “), Jeffrey Caine (“El jardinero fiel”) y Steven Zaillian (“La lista de Schindler”); y a un reparto excepcional. En cuanto al uso de las tecnologías, la combinación de espectaculares decorados con los efectos digitales permite crear un ambiente de gran efectividad visual.
El director de Alien se plantea un enfoque realista de la tradicional historia bíblica, introduciendo temas con resonancia en la actualidad, como la cuestión de los fanatismos religiosos, pero probablemente el hecho de que se trate de una historia demasiado conocida provoca cierta morosidad que no aviene muy bien con más de dos horas de película. No es de las mejores películas de Ridley Scott, sin duda, pero vale por su desafío ante el espejo que le pone De Mille. El espectador amante del cine histórico la disfrutará.


THE HOBBIT: THE DESOLATION OF SMAUG
Duras críticas, en cambio, ha recibido el estreno de la segunda parte de El Hobbit, realizada una vez más por Peter Jackson, con las actuaciones de Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, Luke Evans y Orlando Bloom. No es de sorprender esta constatación, dado que salvo Star War y quizás Indiana Jones nunca nos encontramos en la historia del cine con sagas que mantengan su buen nivel a través del tiempo. El libro original de Tolkien no tiene más de 200 páginas, y parece realmente sorprendente que Jackson haya querido sacar dos filmes de dos horas y media de tan escaso bagaje anecdótico, y probablemente es ese el principal inconveniente de la trama, que le obliga a inventar escenas que poco tienen que ver con el espíritu del autor del Señor de los Anillos. Sin duda, los seguidores de ese fenómeno mundial que constituyó el libro y sus secuelas cinematográficas, video games y otros aprovechamientos, no dudarán en acercarse al cine para cerciorarse por sí mismos, pero en
esta ocasión es muy probable que se lleven una pequeña desilusión. Los directores (y sobre todo los productores) deberían darse cuenta de que todo –por taquillero que resulte- tiene su final.


THE HOBBIT: THE BATTLE OF THE FIVE ARMIES