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Reino Unido

Igualdad racial en Reino Unido

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Jaime Peña


El ex asesor sobre cuestiones raciales de Reino Unido ha lanzado un duro ataque contra la sociedad y establishment británicos: el país está silenciando el debate sobre cuestiones de raza "intimidando" a la gente que tiene el valor de hacer las preguntas necesarias sobre cultura, etnia y raza.
Así, Trevor Philips, ex comisario de igualdad racial, asegura que la corrección política del país hace que mucha gente no expresa su verdadera, por miedo a ser calificados como racistas. Asegura así, en el Daily Mail, que la gente tiene que "estar más preparada a ofenderse unos a otros" como precio a pagar por la libertad de expresión.
En su artículo, Philips enumera una serie de cuestiones raciales que él considera nadie dice, pero que son ciertas. Así, el Mail recoge las siguientes:


La mayoría de asesinatos de personas de raza negra las cometen personas de raza negra.
Las bandas de abuso de menores son paquistaníes, de la comunidad Mirpuri.
Los rumanos tienen más probabilidad de ser carteristas.
El crimen provocado por el alcohol procede principalmente de blancos británicos.
Los británicos negros tienen el doble de probabilidades de ser sentenciados for violent crime.
Los padres listos quieren que sus hijos tengan compañeros de clase asiáticos.
Los irlandeses ocupan puestos en el sector de la construcción.


Sus opiniones serán retransmitidas en un documental televisivo esta semana en Reino Unido. Asegurará, en declaraciones obtenidas por el medio británico, que la inhabilidad para discutir cuestiones raciales contribuyó a los escándalos de abusos de menores, que una película dirigida a advertir a menores sobre el abuso fue suspendida por mostrar a un hombre asiático abusando de niñas blancas y que, cuando él mismo advirtió de los peligros del multiculturalismo, líderes laboristas le calificaron de 'necio'.
En el artículo escrito por Philips, critica el multiculturalismo, defendido por el Nuevo Laborismo del gobierno de Tony Blair, "se ha convertido en una estafa", asegura, "en la que los líderes comunitarios se disputaban el control sobre fondos de autoridades locales que sustentaría su propio estatus y autoridad", asegura, "lejos de promover la integración, se había convertido en su interés preservar la aislación de sus grupos étnicos”.