13 °C
Deportes

Bale saca pecho antes del clásico

|

Javier Mirones
@javier_mirones


>El galés da la victoria a los blancos y calla las críticas una semana antes del clásico
>El Barça vence en Eibar y afronta el clásico líder


Gareth Bale ha respondido este domingo a las críticas sobre su juego anotando dos goles y dando la victoria al Real Madrid en su encuentro liguero contra el Levante. De esta manera, el galés se reivindica una semana antes del clásico y permite a los blancos llegar con opciones al encuentro.
Los chicos de Ancelotti afrontaron con nerviosismo el partido del domingo en el Bernabéu. Un nerviosismo producido por la victoria del Barcelona el sábado frente al Eibar, que le situaba a cuatro puntos del conjunto blanco. Y es que, una cosa es afrontar el clásico como segundo en liga, y otra muy distinta hacerlo sin opciones de adelantar a tu rival.
Esto, sumado al empate contra el Villareal y la derrota contra el Bilbao, provocaron que el Madrid recibiera con dudas este domingo al Levante, a pesar de ser un rival ‘menor’, en lo que a presupuesto y posición liguera se refiere.
Sin embargo, los chicos de Ancelotti supieron afrontar la presión correctamente, como campeones de Europa que son, y salieron al campo con garra. El Madrid arrancó demostrando su calidad, con un bonito juego de toque y posesión.
A los 17 minutos llegaba el primer tanto, de manos de Bale, que se había cansado ya de recibir críticas por su escaso juego y decidió reivindicarse una semana antes del clásico contra el Barcelona. Una jugada que comenzó con una pared entre Benzema y Modric, continuada por un magnifico pase por alto del francés a Cristiano. El portugués remato de chilena, pero no pudo anotar porque Ramis la sacó bajo palos, aunque apareció el galés para aprovechar el rechace y marcar al más puro estilo Raul.
Un gol que el extremo madridista celebró con rabia: tapándose los oídos y yendo hasta el corner para patear el banderín. Bale, con esa educación que caracteriza a los originarios de las islas británicas, había soportado las críticas en silencio, pero en algún momento la bomba tenía que explotar. Y así fue.
Un estilo muy diferente al de Cristiano, que le encanta mostrar su exasperación a las cámaras, como si de un actor de telenovela barata se tratara. El portugués no dudo en mostrar su rostro frustrado tras la chilena, a pesar de que su compañero lograra un tanto con el rechace.
Y cómo si de una lección de humildad se tratara, llegó el segundo gol de una manera poco afortunada para el portugués: pase de Carvajal que el siete encara desde la diagonal, con tan mala suerte (para la cuenta goleadora de Cristiano) que la pierna de Bale se interpuso desviando un poco el balón y entrando en la portería, sumándose de esta manera a la cuenta goleadora del galés. No era la noche para lucirse del balón de oro.
La segunda parte fue una de esas mitades con todo decidido, como nos tienen acostumbrados los grandes, en las que el pequeño se conforma con no salir goleado y el grande conforme con el resultado y los tres puntos. Esto con Paco Jémez no pasaría.
De esta manera, el Madrid logró tres puntos relativamente fáciles en el Bernabeu, puntos que necesitaba como agua de Mayo para poder encarar a su rival en la liga en el Camp Nou, con opciones de arrebatarle el liderato.
En una semana veremos si la puntería demostrada en este encuentro por el galés ha sido un espejismo que ha llenado las portadas de los diarios deportivos con su cara enrabietada gritando al mundo ‘aquí estoy’, o simplemente ha sido un espejismo fruto de la fortuna y un rival fácil.


El Barça encara el clásico líder
El Barcelona venció este sábado en su visita a Eibar por 0-2, tres puntos que le permitieron ponerse a cuatro del Madrid (recortados a 1 tras la victoria de los blancos), pero que le garantizan afrontar el clásico la semana que viene cómo líderes.
La visita a Ipurua fue un mero trámite, en el que gano el que los marcadores de apuestas señalaban cómo favorito y en que no hubo mucha magia. Un encuentro que Luis Enrique afrontó con rotaciones, con vistas al ya mencionado encuentro de la siguiente jornada contra el Madrid y al encuentro de Champions contra el City.
El Barça, fiel a su estilo, domino el encuentro teniendo la mayor parte de la posesión, pero le costó encontrar portería. De hecho, no fue hasta un (polémico) penalti en el 31’, finalizado por Messi, cuando el conjunto blaugrana se pudo adelantar.
Diez minutos después de empezar la segunda parte, el argentino amplió el resultado con un gol de cabeza en una jugada de corner. Así cerraban el resultado del partido, y ampliaba la Pulga su margen de goles frente a Cristiano, en esa lucha particular que tienen ambos por el pichichi.