5 °C
Rincón Audiovisual

Dos de cine

|

Enrique D. Zattara
www.elojodelacultura.com


Marzo siempre ha sido buena época para los cines europeos, y Londres desde luego, más que quedarse atrás se adelanta. ¿Cuál es la próxima tanda de estrenos que se aproximan a las salas de nuestra urbe? En esta y próximas ediciones iremos acercándonos a algunas de esas películas.
Desde que se hizo mundialmente conocido en “El príncipe de Bel Air”, Will Smith ha demostrado que es capaz de hacer papeles serios, pero que su fuerte sin duda es la comedia. En Focus regresa a sus papeles clásicos, componiendo una divertida anécdota en el mundo de los pequeños estafadores y ladrones que se mueven en el lujoso mundo del “jet set”. Una suerte de travesura bastante disparatada, pero que tiene la excelente virtud de no tomarse en serio a sí misma. Como asegura el propio New York Times, “Esto es sólo puro entretenimiento escapista de principio a fin”. Lo bueno, es que no pretende ser otra cosa.
Nicky (Will Smith) es un ladrón y estafador de tercera generación, que conocen New Orleans a Jess (Margot Robbie), una novata embaucadora de borrachines y lujuriosos, iniciando una relación donde –lógicamente- por buena sintonía que tengan, nunca es fácil saber hasta dónde llega la sinceridad de un mentiroso profesional. Él la convence de ser parte de sus manejos fraudulentos, que incluyen los más variados ámbitos: Super Bowl, Fórmula Uno y otras exquisiteces de la alta sociedad; y el juego es especial entre esos ambientes en donde Nicky se mueve a sus anchas. De hecho, la pareja se traslada a Buenos Aires para colaborar con un corredor de coches, un tal Garriga (Rodrigo Santoro) para una complicada estafa, y es allí donde transcurre buena parte del film, elemento que sin duda será del agrado y nostalgia de nuestros lectores porteños. No contaremos más (la película como no podía ser de otro modo, incluye una sorpresa al final) porque en este tipo de cine es la anécdota lo que vale, y desde luego si la adelantamos ya no merecerá gastar en la taquilla.
Apoyados por un inteligente guión propio, los directores Glenn Ficarra y John Requa, sacan lo mejor de unos actores que saben que no están interpretando para el Oscar pero hacen muy bien lo que se les pide: divertir. Eso es todo.
PÁG 36 FOTO 2
Otro de los estrenos esperados, es la Cenicienta (Cinderella) de Kenneth Branagh, de quien siempre hay que esperar qué se trae entre manos. Y es que después de Frozen, que le dio vuelta y media a varios siglos de cuentos de hadas, uno se pregunta qué novedad puede traer esta nueva versión del clásico de Perrault. Pues no mucha: curiosamente, Branagh regresa a la versión más tradicional, aunque construye con ella una comedia bastante hilarante, con todos los tics propios del singular cineasta británico, bajando a la historia de su pedestal de aristocráticos escenarios y adaptándola a unos caracteres mucho más actuales y mundanos. Lily James es Cenicienta (dicen que su grácil cintura tiene mucho photoshop), pero los mejores momentos son los de Richard Madden como el modernizado Príncipe, Helena Bonham Carter como el Hada Madrina, y sobre todo Cate Blanchet como la malvada Madrastra. ¿Homenaje a Disney? Pues sí, casi seguramente, pero la verdad es que –aunque la película de Branagh no desmerece en absoluto el original- me quedo con la versión animada de 1950.