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Reino Unido

Nuevo funeral para Ricardo III

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Elena de Ordanza Hontanilla
ana_elena93@msn.com


Los restos del monarca más famoso de Inglaterra, Ricardo III, han sido trasladados a la Catedral de Leicester durante una procesión multitudinaria que ha puesto en pie al pueblo inglés. Miles de personas salían a la calle para observar pasar el cortejo fúnebre con los huesos de quién fuera el último monarca perteneciente a su dinastía, una dinastía que ponía fin a uno de los periodos más sangrientos de la historia de esta nación.


Ricardo III (1452-1485) fue asesinado en la batalla de Bosworth a la edad de 33 años. Ferviente seguidor de la fe católica, ha sido enterrado siguiendo la tradición propia de esta religión. El cardenal Vincent Nichols, arzobispo católico de Westminster, fue el encargado de llevar a cabo el oficio la semana pasada. Desconocedor de la futura reforma que llevaría acabo durante su reinado Enrique VIII, monarca posterior, Ricardo III murió siguiendo los preceptos de una religión que escasas décadas después perdería la supremacía dentro de su país, y que sin embargo, hoy en día, 500 años más tarde, se retoma como tributo a quién fuera uno de los mayores soberanos del país.
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Los huesos del monarca recorrieron el centro histórico de Leicester y pasaron por los lugares más emblemáticos asociados con la figura de Ricardo III. El féretro permaneció expuesto en el templo los cuatro días siguientes a su llegada para aquellos fieles y seguidores que quisieran rendir homenaje a quien fuera rey de Gran Bretaña. La ceremonia “íntima y emotiva” fue celebrada a última hora de la tarde, según afirmaba Tim Stevens, obispo de la ciudad británica, y en ella participaron varias personalidades como Justin Welby (protestante), así como representantes de diferentes religiones.


Los restos del cuerpo de Ricardo III fueron encontrados por arqueólogos de la Universidad de Leicester en el año 2012. Tras varios indicios sobre la posible localización, las excavaciones comenzaron bajo un aparcamiento municipal, donde aún existían partes del antiguo monasterio en el que el monarca fue enterrado por primera vez. Tras rescatar los posibles huesos del rey, diferentes pruebas médicas compararon los restos con el ADN de los descendientes con vida más cercanos, en este caso, los familiares de la hermana mayor del monarca. Una vez la confirmación de la identidad del cadáver fue positiva, Inglaterra dio a conocer la noticia y desde entonces los preparativos para el esperado funeral han sido numerosos. La muerte de Ricardo III significó el término de la guerra que, por aquel entonces demolía el país, fue el final de la Guerra de las Dos Rosas (1455-1485).


Al acabar con esta Guerra, se terminaba con el enfrentamiento encarnizado entre la Casa de York y la Casa de Lancaster. La caída de Ricardo III precedía a la caída de su casa y su dinastía, y daba paso al advenimiento de los Tudor. La figura de Ricardo III ha inspirado leyendas y cuentos, el propio Skespeare le dedicaba una de sus grandes obras, The life and Death of King Ricardo III. El poder recuperar sus huesos gracias a la tecnología del siglo XXI ha permitido que el mundo entero conozca la historia de este monarca, y que su país, siglos después, le rinda culto y lleve a cabo uno de los mayores homenajes que se han visto hasta el momento.