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Miscelánea

EL Titanic, 103 años de historia

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Anabel Leal
anabeleal@hotmail.com


El 10 de abril de 1912 zarpaba del puerto de Southampton el transatlántico RMS Titanic hacia la ciudad de Nueva York. El Titanic, diseñado con las más avanzadas tecnologías disponibles de la época, es posiblemente el barco más famoso de todos los tiempos y es que su trágico final, solo 5 días después de zarpar, le han reservado un hueco en la historia. La colisión del barco británico con un iceberg, la noche del 14 de abril de 1912, en el Norte del Atlántico, provocó daños de tal envergadura que apenas tardó tres horas en hundirse.
El Gran Coloso era un buque modernísimo en su tiempo, capaz de navegar a una velocidad punta de 22 nudos (1 nudo =  1852 m/h) y su altura equivalía a 11 pisos.  El Titánic se diseñó usando las mejores tecnologías disponibles, como mamparos herméticos que dividían el casco en 17 secciones independientes, un servicio de telegrafía y un nuevo diseño de hélice de tres palas. La White Star Line construyó, además, una piscina en su interior, un gimnasio, un baño turco, una biblioteca y una cancha de squash. El Titanic era pura elegancia y lujo.
El barco estaba comandado por el capitán Edward John Smith, el más experimentado y prestigioso de la White Star Line, quien había expresado su deseo de jubilarse tras finalizar este primer viaje del Titanic. “No puedo concebir que algo pueda hundir a los barcos de hoy, la construcción moderna va mucho más allá que esto”, dijo, y su desafortunado comentario pasó a la historia como el dramático desenlace del transatlántico. Eso sí, la honrosa actitud del Capitán Edward John Smith, que murió durante el naufragio, dio origen a la famosa frase: El capitán se hunde con su barco.
Paradójicamente el Titanic cumplía con todas las normas de seguridad exigidas por la legislación británica y norteamericana. Sin embargo, entre la primera, segunda y tercera clase, había un total de 2.224 pasajeros y tan solo 20 botes salvavidas (dos botes de madera de emergencia con capacidad para 40 personas, 14 botes de madera con capacidad para 65 personas y 4 botes plegables con capacidad para 47 personas). En un primer planteamiento, el Titanic había sido diseñado para llevar 64 botes salvavidas pero, debido a que la cubierta de paseo de primera clase se quedaba demasiado estrecha para poder pasear, decidieron proceder a una drástica reducción de botes salvavidas. En el hundimiento del Titanic murieron 1514 personas.
Newspaper Headline Of 'Titanic' Sinking
Existe una anécdota poco conocida que explica cómo, apenas comenzado el viaje inaugural, el Titanic estuvo muy cerca de cambiar su rumbo y con él el destino del Titanic en sí. En el puerto de Southampton, el buque se encontró con muchas dificultades para salir del muelle, porque este se encontraba repleto de otros transatlánticos y es, por ello, que se plantearon cancelar aquel primer viaje. Además, una vez consiguió zarpar, el Titanic pasó demasiado rápido junto a los barcos ‘Oceanic’ y ‘New York’, que se encontraban amarrados en la parte del muelle donde más estrecho era el canal. El New York se soltó de sus amarras y comenzó a ir a la deriva a un metro de la popa del Titanic; sin embargo, uno de los cabos del primer barco se enredó y tiró de él evitando la colisión. Lo que por entonces supo a suerte, hoy sabemos que el choque evitado habría cancelado el viaje inaugural y, en consecuencia, el hundimiento del Titanic.
Asimismo, también resulta curiosa la historia del escritor Morgan Robertson quien, adelantándose 14 años a la catástrofe del Titanic, publicó una novela en la que el mayor transatlántico de la historia, Titán, naufragaba una fría noche de abril en las aguas del Océano Atlántico tras chocar con un iceberg. En ambos barcos había un capitán Smith, salieron de su destino sin botes salvavidas suficientes, y tenían unas medidas muy similares. Dos barcos que acabaron en las profundidades del océano, y una trágica historia que, 103 años después, perdura en los corazones.


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