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América Latina

Cacerolada en la Cumbre contra Nicolás Maduro y Raúl Castro

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Por Carmen Chamorro García


Un total de 25 ex Jefes de Estado y Gobierno elaboraron recientemente la Declaración de Panamá, en la citada Cumbre, para denunciar la situación coyuntural difícil que padece Venezuela. Tras las adhesiones de los ex mandatarios, Felipe González, Juan Carlos Wasmosy y Julio María Sanguinetti a la iniciativa, instaron a la comunidad internacional a la inmediata liberación de todos los presos políticos en Venezuela, así como alertaron sobre la política de “no reconocimiento ni acatamiento de las decisiones y pronunciamientos dictados por los órganos internacionales e interamericanos de tutela de derechos humanos que mantiene la citada República Bolivariana”. La Declaración fue presentada en un ambiente de crispación de parte de las disidencias cubana y venezolana en el exilio, que hicieron una cacerolada contra el Presidente venezolano Nicolás Maduro y el cubano, Raúl Castro.


Sin obviar una selectiva delegación cubana que acompañaba al citado Castro, e impidió la asistencia de medios no oficialistas en una rueda de prensa que, finalmente fue pospuesta, y que iba a dar el canciller cubano, Bruno Rodríguez.


Según informó a esta corresponsal, el director del Observatorio cubano de los Derechos Humanos, Alejandro González Raga, la oposición castrista ha condenado el extremo rigor con que han sido tratados de parte de las autoridades migratorias panameñas, los legítimos representantes de la sociedad civil cubana, a su arribo a la ciudad de Panamá para participar en actividades relacionadas con la Sociedad Civil en la citada Cumbre. Representantes oficialistas de Cuba y Venezuela, presentes en la Cumbre de las Américas, han detenido a varios activistas democráticos, quienes fueron amenazados e intimidados con la intención de hacerle desistir de participar en cualquier acto de denuncia o protesta pacífica. Para González Raga, Panamá es un pais democrático y estas prácticas discriminatorias son impropias de un gobierno democrático. “No se puede ser sede de un evento hemisférico y tratar como malhechores a quienes intentan participar en actividades relacionadas con la sociedad activistas que en este caso que ya son acosados en su país. Nos sorprende corroborar esta práctica aun cuando no sea una práctica singularizada”.


Según reza la Declaración de Panamá, es manifiesta la ausencia de independencia de la Justicia, la persecución judicial de quienes se expresan políticamente disidentes frente al gobierno, la presencia reiterada de actos de tortura por funcionarios del Estado, la existencia de grupos paraestatales armados y de apoyo al mismo gobierno, y el ambiente de total impunidad existente en el país. “El silencio y la inacción son cómplices de la situación insostenible que vive Venezuela”. “Ni nuestra voz ni nuestra voluntad van a faltar nunca para apoyar a aquellos que luchan por la libertad y en defensa de sus derechos”, recoge la declaración, a iniciativa del ex Presidente del Gobierno español, José María Aznar.


Con la Declaración de Panamá, los 25 signatarios han denunciado que la alteración constitucional y democrática que sufre Venezuela se profundiza en el plano de lo económico y social y aseguran que la única posibilidad de restablecimiento de la democracia y de una efectiva garantía de los derechos políticos, económicos y sociales de los venezolanos, pasa por el rescate del principio y sistema de separación de poderes a fin de que puedan asegurarse con imparcialidad el desarrollo de elecciones libres y justas.


Por su parte, Pastrana señaló que él llamaría a ésta, la Cumbre de la dignidad y leyó la Declaración, de la que dijo no haber precedentes. Asimismo destacó que el documento “ha sido firmado por presidentes de todas las tendencias, sin sesgo político. Lo que nos une es la defensa de la democracia y el respeto de los derechos humanos y de las libertades”, ratificó.


El ex Presidente de México, Felipe Calderón recordó que las condiciones sociales, económicas y políticas en Venezuela se han deteriorado de tal manera, que el país reclama la participación de todos, la solidaridad de todos, la acción indubitable de todos y subrayó que “preferimos actuar, hablar, pedir y exigir en vez de callar, tolerar o mirar hacia otro lado”.


Asimismo, Quiroga se dirigió durante su turno a los gobernantes presentes en la Cumbre, para que pidan elecciones parlamentarias libres y transparentes en Venezuela, con fecha fija, con observadores internacionales, sin presos políticos y sin restricciones electorales. Además, anunció que “la lucha es dura, pero se va a lograr”.


Por último, Hurtado señaló que los firmantes de la Declaración “estamos aquí para decirle a Latinoamérica que sí existen políticos solidarios con la Democracia en Venezuela y sus líderes”. Se dirigió además a los presos políticos venezolanos, a los que dijo “no estar solos”. Con ellos están los demócratas de toda la vida, los que lucharán para que la democracia se restablezca no solo en Venezuela, sino también en países como Ecuador, Nicaragua o Bolivia”.


Ante una sala abarrotada, los ex Presidentes entregaron sendas copias de la Declaración de Panamá a Mitzy Capriles y Lilian Tintori, esposas de los opositores encarcelados Antonio Ledezma y Leopoldo López, respectivamente. Ambas agradecieron a los ex mandatarios la iniciativa presentada y reiteraron que “queremos a nuestros presos en libertad, luego podremos sentarnos a reconstruir los lazos”. “Seguiremos luchando incansablemente para recuperar la senda de una Venezuela próspera e inclusiva, comprometidas a mantener una actitud sólida y firme”, aseguraron.


Los ex Jefes de Estado y de Gobierno firmantes, preocupados por el inmediato futuro de los venezolanos, pretenden promover un clima de paz y de negociaciones que permita buscar una solución no violenta a la crisis que padece Venezuela. Por ello, el documento incluye también la recomendación de impulsar “soluciones negociadas” y reclama la presencia de “una observación internacional autorizada, imparcial, y técnicamente calificada” en las elecciones parlamentarias anunciadas para el segundo semestre del año. Asimismo, aboga por “la implementación de un amplio y complejo plan de ajuste macroeconómico” y “un giro en el modelo político y económico” que corrija los “severos desequilibrios que hoy se padecen en el país”.


Hasta la fecha, se adhirieron al documento los ex Presidentes de Argentina, Eduardo Duhalde; de Bolivia, Jorge Quiroga; de Chile, Sebastián Piñera; de Colombia, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Belisario Betancur; de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, Rafael Ángel Calderón, Laura Chinchilla, Óscar Arias y Luis Alberto Monge; de Ecuador, Osvaldo Hurtado y Lucio Gutiérrez; de El Salvador, Alfredo Cristiani y Armando Calderón Sol; de España, José María Aznar y Felipe González; de México, Felipe Calderón y Vicente Fox; de Panamá, Mireya Moscoso y Nicolás Ardito; de Paraguay, Juan Carlos Wasmosy; de Perú, Alejandro Toledo, y de Uruguay, Luis Alberto Lacalle y Julio María Sanguinetti.