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América Latina

Ciudades peruanas en estado de emergencia

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Lluvias y deslizamientos dejaron víctimas mortales y damnificados


Hasta el momento de escribir este informe las ayudas a las zonas afectadas por los deslizamientos de tierra y lluvias en la zona de Chosica, al este de Lima, seguían llegando mientras que el tránsito en la principal vía de acceso a la capital desde la sierra central ya se había reanudado. Días después de haberse registrado el más fuerte huaico en la zona, se mantiene el estado de emergencia declarado por 60 días en esta región. Las fuertes lluvias originaron la crecida y el desborde del río Rímac dejando el trágico saldo de nueve muertos, 25 heridos, tres desaparecidos y cerca de 240 familias damnificadas.


Por: César Pastor Gamarra


Contabilizar con exactitud las pérdidas materiales que la catástrofe ocasionó en este distrito de las afueras de Lima no ha sido tarea fácil para el Instituto de Defensa Civil (Indeci). En la zonas de Rayos de Sol y Santa Eulalia se tuvieron que suspender las clases escolares debido a que ocho colegios quedaron inutilizados. Ya han pasado unas semanas y a pesar de que el clima ha mejorado un poco y las lluvias no son tan fuertes, expertos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) han lanzado la advertencia de mantenerse en estado de alerta en todo el territorio ya que aunque en menor intensidad se siguen registrando precipitaciones en la zona y los oleajes del mar peruano son mucho más fuertes que de costumbre en varios puntos del litoral costero, además de continuar las inundaciones y crecidas de ríos en ciudades como Arequipa, Piura y Tumbes.


El drama en Chosica


No es necesariamente un hecho vinculado con el tan temido ''fenómeno del niño'', pero el pasado 23 de marzo la desolación y destrucción llegó al pueblo de Chosica ubicado a 47 kilómetros de Lima. A través de redes sociales y videos de aficionados llegaban las imágenes del desborde del río Rímac en las partes de Santa Eulalia y Rayos de Sol. Al promediar las 4 de la tarde se inició la torrencial lluvia que originó una avalancha de lodo y piedras gigantes que se llevaban todo a su paso arrastrando muebles, partes de precarias casas, y hasta automóviles mientras la mayoría de pobladores refugiados en las partes altas de los cerros observaban como la furia de la naturaleza lo destruía prácticamente todo dentro de sus moradas. Una vez más, se pagó el precio de la informalidad y la falta de prevención, porque a pesar de los antecedentes de años anteriores, todavía se les permite a los lugareños construir sus viviendas a escasos metros de las laderas del río Rímac.


Luego del feroz huaico el centro de operaciones de emergencia de Indeci informó que cerca de 120 casas de la zonas llamadas Santa Eulalia, Rayos de Sol y Cashahuaco quedaron inhabilitadas así como otras cien colapsaron frente a la torrencial lluvia. El número de muertos que inicialmente se reportó en cinco con el transcurso de las horas se incrementó a nueve incluidos al menos tres menores de edad, entre ellos, la hija del alcalde de la zona de Cocrachacra quien junto a otra menor fue arrastrada por la corriente del río cuando retornaba de su colegio.


Al día siguiente de la tragedia las lluvias persistían y el temor de más deslizamientos se apoderaba de la población mientras que los que lo perdieron todo sin tener donde pernoctar se organizaban de alguna manera para recibir la ayuda que desde diferentes puntos de la ciudad empezaba a llegar a la castigada zona. La solidaridad de empresas privadas, la población civil y diferentes entidades del Estado no se hizo esperar, aunque como suele pasar en estos casos, nada parece suficiente. La falta de servicio de agua, luz y alimentos básicos eran las necesidades más urgentes.


En el interior del país


Chosica no ha sido la única parte del Perú castigada por los embates de la naturaleza. Tras las fuertes lluvias e inundaciones ocurridas en departamentos como Arequipa y Piura, el gobierno central también ha declarado 60 días de emergencia a fin de hacer llegar ayuda necesaria a los damnificados de estas ciudades peruanas. En Arequipa, al sur del país, se han registrado en los últimos días fuertes lluvias, granizadas e intensas corrientes de viento que han originado deslizamientos de piedras y huaicos en diversas zonas de la ciudad. La declaración de emergencia en este departamento del Perú comprende a cinco provincias y quince distritos de la región arequipeña. En Piura, al norte del país, se vive similar situación de lluvias y deslizamientos registrados en las últimas semanas y que han generado que cuatro provincias de la región sean declaradas en estado de emergencia.


Las lluvias en muchas partes del territorio peruano van a continuar hasta las primeras semanas de abril, así lo han anunciado los especialistas del Senamhi. ''Desde setiembre hasta el presente mes generalmente se presenta un periodo lluvioso en el Perú, muchas más ciudades de la costa norte y la zona sur del país podrían seguir siendo afectadas por el mal clima'', afirmaron los expertos.


Esperando al ''niño''


A pesar de que ya se ha anunciado oficialmente que el ''fenómeno del niño'' se presentará en mayo los especialistas aseguran que este evento llegará ''suave y tardío'', por lo que no debería tener graves efectos sobre el clima global. El ''niño'' es una condición meteorológica que genera el calentamiento de las aguas del Pacífico a la altura del Ecuador y produce cambios climáticos a nivel mundial.


Los que no somos especialistas no podemos dejar de relacionar estrechamente este fenómeno climático con cualquier tipo de catástrofe natural originada por torrenciales lluvias como en el caso del Perú. Sin embargo, los expertos aclaran que la corriente del niño puede producir precipitaciones en unas zonas y en otras reducirlas por lo que puede presentarse como beneficiosa para algunos países y perjudicial para otros. Los investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), precisan que, por ejemplo, en la parte del hemisferio norte como la Costa del Golfo de México en los Estados Unidos,sí podrían producirse condiciones mucho más húmedas de lo normal.


En Norte América esperan que las lluvias lleguen de la mano del ''niño'' debido a que en el territorio se vive una gran sequía. En países como el Perú, además de esperar un incremento de lluvias en la parte norte del país y sequías al sur, se calcula un posible impacto negativo en la pesca y otros sectores de crecimiento económico. Al respecto, el gobierno del presidente Ollanta Humala ya ha destinado un fondo de contingencia de US$400 millones para reparar los posibles daños y emergencias que pudiera causar este fenómeno.


Puede anunciarse como un ''niño'' leve y moderado, a decir de los expertos, pero no se debe bajar la guardia ni olvidar las terribles catástrofes que originó este evento en 1992 con el huracán Andrew arrasando la parte sur de Florida o las grandes inundaciones y sequías a nivel global que se registraron durante su presencia en los años 1997 y 1998.